No podemos abordar la crisis del cambio climático sin transformar la construcción. Este es el motivo

Construction cranes are seen around St. Paul's Cathedral in London, Britain, September 3, 2015. REUTERS/Toby Melville/File Photo - D1BEUDRJIZAC
Cities already account for more than 70% of greenhouse gas emissions, according to the World Bank.Image: REUTERS/Toby Melville
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  • Las emisiones de los edificios y de la industria de la construcción están reduciendo las probabilidades de alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.

  • En 2019, estas emisiones alcanzaron un máximo histórico.

  • El nuevo Rastreador Climático de Edificios de GlobalABC también mostró que el ritmo anual de avance en la descarbonización de los edificios se está ralentizando.

Las emisiones de dióxido de carbono que calientan el planeta procedentes de los edificios y la construcción están poniendo en peligro los objetivos mundiales para contener el devastador cambio climático, advirtió una coalición respaldada por la ONU, tras comprobar que los datos muestran que alcanzaron un máximo histórico en 2019.

El uso de carbón, petróleo y gas natural para calefacción, iluminación y cocina impulsó un aumento de las emisiones de las operaciones de los edificios, hasta unas 10 gigatoneladas el año pasado, incluidas las emisiones directas y las indirectas de la generación de energía, según indicó la Alianza Mundial para Edificios y Construcción (GlobalABC).

Otro factor clave es el crecimiento de la demanda de energía para refrigeración, a medida que aumenta la posesión de aires acondicionados con el empeoramiento de las olas de calor extremo.

En conjunto, las operaciones de los edificios y la construcción representan ahora casi el 40 % de las emisiones mundiales de CO2 relacionadas con la energía, añadió GlobalABC en un informe.

«En 2019, el sector de los edificios y la construcción se alejó del objetivo del Acuerdo de París de mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 grados Celsius, en lugar de acercarse a él», declaró GlobalABC.

No obstante, los paquetes de recuperación tras la pandemia y los compromisos más ambiciosos de reducción de emisiones en virtud del Acuerdo de París, que ahora se formulan de cara a la cumbre climática de la ONU de 2021, ofrecen oportunidades para cambiar de rumbo, añadió.

El nuevo Rastreador Climático de Edificios de GlobalABC también mostró que el ritmo anual de avance en la descarbonización de los edificios se está ralentizando, hasta casi reducirse a la mitad entre 2016 y 2019.

No mantener el calentamiento global por debajo de 2 °C podría provocar efectos catastróficos, como escasez de alimentos y agua, subida del nivel del mar y desplazamientos masivos de población, han advertido los científicos.

Se han registrado avances positivos en el sector de la edificación, pero «no lo suficiente para doblegar la curva», afirmó Martina Otto, directora de la Secretaría de GlobalABC, que también dirige la unidad de ciudades del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Las inversiones en eficiencia energética de los edificios aumentaron en 2019 por primera vez en tres años, pero eso representa «una pequeña parte de este mercado de un billón de dólares», declaró a la Fundación Thomson Reuters.

«En el sector de los edificios, por cada 1 $ invertido en eficiencia energética, se gastan 37 $ en enfoques convencionales de construcción», dijo en comentarios enviados por correo electrónico.

Las actividades de construcción cayeron entre un 20 y un 30 % en 2020 en comparación con 2019 como consecuencia de la pandemia de COVID-19, pero cualquier reducción resultante de las emisiones sería temporal, señaló.

Los gobiernos deberían incluir una «condicionalidad verde» para los edificios y la construcción con bajas emisiones de carbono en los paquetes de estímulo destinados a ayudar a las economías a recuperarse de la crisis de COVID-19, añadió.

Entre los ejemplos está la iniciativa de la Comisión Europea «Ola de Renovación», que pretende duplicar las tasas de renovación de edificios en un plazo de 10 años, y el paquete de 130 000 millones de dólares de Corea del Sur, que incluye la construcción de 230 000 edificios energéticamente eficientes, dijo.

La capital noruega, Oslo, por su parte, utiliza equipos eléctricos para hacer los proyectos de edificación más silenciosos y ecológicos.

Trabajadores dan los últimos retoques a una novedosa obra de construcción de «cero emisiones» en el centro de Oslo. Image: Alister Doyle

Otto afirmó que los planes de acción climática reforzados que los gobiernos deben presentar a las Naciones Unidas deberían incluir objetivos de construcción, en particular códigos de edificación y políticas relacionadas.

Señaló que muchos países en los que se producirá la mayor parte de la nueva edificación carecen de normativas ecológicas para el sector.

Las ciudades están en el centro de atención a medida que crecen las poblaciones urbanas, especialmente en los países en desarrollo, y necesitan nuevas viviendas.

Para 2050, casi siete de cada diez personas vivirán en ciudades, que ya representan dos tercios del consumo mundial de energía y más del 70 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, según el Banco Mundial.

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