Un panel de alto nivel integrado, entre otros, por Paul Kagame y Lazarus Chakwera, presidentes de Ruanda y Malawi, y Bill Gates se unió a Pfizer para intentar cerrar la brecha de equidad sanitaria mundial.
Pfizer se compromete a proporcionar todos sus medicamentos actuales y futuros protegidos por patentes, sin ánimo de lucro, a 45 países de ingresos más bajos.
«El acceso rápido y asequible a medicamentos y vacunas avanzados es la piedra angular de la equidad sanitaria mundial», afirmó Paul Kagame, presidente de Ruanda, durante el ambicioso lanzamiento de la nueva iniciativa de Pfizer en Davos 2022.
Pfizer se compromete a cerrar la brecha de equidad sanitaria mundial
Albert Bourla, director ejecutivo de Pfizer, estuvo de acuerdo. «Vivimos en una época en la que la ciencia está cada vez más capacitada para hacer frente a las enfermedades más devastadoras del mundo. Pero existe una brecha de equidad sanitaria que determina quién puede acceder a estas innovaciones y quién no».
El Acuerdo busca cerrar esta brecha de acceso y, con ello, reducir considerablemente las desigualdades sanitarias que existen entre muchos países de ingresos más bajos y el resto del mundo. Para ello, Pfizer proporcionará, sin ánimo de lucro, todos los medicamentos y vacunas disponibles en Estados Unidos o en la Unión Europea a 1.200 millones de personas de países de ingresos más bajos.
«Aunque nuestro objetivo es implementar el Acuerdo en todo el mundo —continuó—, eso no es posible de inmediato. Por eso, hemos seleccionado algunos países de los que aprender y en los que mejorar primero nuestros procesos». A Ruanda y Malawi se sumarán Uganda, Senegal y Ghana.
Bill Gates, copresidente de la Fundación Bill y Melinda Gates, elogió este enfoque. «Creemos que es un gran modelo: no solo permitirá que los medicamentos lleguen a quienes los necesitan, sino que también podremos aprender de estos países pioneros y aplicar lo aprendido antes de ampliar el Acuerdo».
El presidente de Malawi, uno de los países pioneros, habló con entusiasmo de su potencial. «Lo positivo de este Acuerdo es que no es una dádiva, sino una verdadera alianza. Gracias a las distintas fortalezas de sus miembros fundadores y a nuestro objetivo rector de anteponer la salud a los beneficios, este Acuerdo nos da una posibilidad real de mejorar la salud en todo el mundo».
Todos los participantes coincidieron en la importancia de adoptar un enfoque integral para implementar el Acuerdo. Se mencionó repetidamente la experiencia de distribución de las vacunas contra la COVID-19. «Hemos aprendido que la distribución es solo el primer paso para garantizar que las vacunas y otros medicamentos lleguen a las personas de todo el mundo», afirmó Angela Hwang, presidenta del grupo Pfizer.
Todos los panelistas coincidieron en que la cooperación sostenida y eficaz entre las principales partes interesadas internacionales sería fundamental para el éxito del Acuerdo.
«El Acuerdo encarna todo lo que representa el Foro: una sinergia estratégica entre responsables clave de la toma de decisiones en gobiernos, empresas y sociedad civil, que reúne a las principales partes interesadas para hacer a escala mundial lo que no pueden hacer por sí solas», afirmó Lazarus Chakwera, presidente de Malawi.
El lanzamiento concluyó con un llamamiento a la acción de Pfizer, que instó a otros líderes y organizaciones de salud mundial a sumarse a esta nueva iniciativa pionera y aportar sus conocimientos y recursos para ayudar a cerrar la brecha de equidad sanitaria y crear un mundo más saludable.





