Limitar el calentamiento a lo más cerca posible de 1,5 °C ofrece una oportunidad excepcional, única en una generación, para reorientar la economía mundial hacia un crecimiento más sostenible, resiliente y equitativo.
Si tomamos medidas climáticas decisivas ahora, la economía mundial podría obtener un valor actual neto de 43 billones de dólares para 2070.
La forma que adopte la transformación y cómo se desarrolle variarán según la región, pero casi todos los países y sectores pueden beneficiarse de una descarbonización rápida.
El último informe del IPCC advierte que se nos acaba el tiempo para actuar frente al cambio climático.
La pregunta central del recién publicado informe Global Turning Point del Instituto de Economía de Deloitte es: «¿Y si aprovecháramos esta oportunidad?»
El informe examina dos posibilidades: la acción mundial y la inacción mundial. Los modelos económicos revelan el crecimiento y las oportunidades que podrían presentarse en los próximos 50 años si tomamos medidas climáticas mundiales rápidas y sustanciales, en comparación con una referencia económica de acción insuficiente que tiene en cuenta el aumento de los daños y las oportunidades perdidas. ¿La conclusión? Si tomamos medidas decisivas ahora, la economía mundial podría obtener un valor actual neto de 43 billones de dólares para 2070.
Podemos ayudar a revertir la tendencia de aumento sin precedentes de las temperaturas mediante un cambio de comportamiento social y una secuenciación de las iniciativas de los gobiernos, las empresas y la sociedad civil. El mundo aún puede lograr emisiones netas cero para 2050, y tenemos la oportunidad de cumplir el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento a lo más cerca posible de 1,5 °C.
Y mientras los líderes empresariales se reúnen esta semana en Davos para la Reunión Anual del Foro Económico Mundial —donde el lema «trabajar juntos para recuperar la confianza» no podría ser más pertinente en un mundo marcado por la desconfianza y los conflictos—, los resultados del informe de Deloitte muestran que una acción climática rápida puede impulsar considerablemente el PIB en muchas partes del mundo, acelerando el crecimiento y creando nuevas oportunidades de empleo.
Acción climática mundial frente a inacción
¿Qué podría ocurrir si seguimos como hasta ahora?
Una encuesta reciente de Deloitte realizada en 23 países y con más de 23.000 encuestados reveló que más de la mitad había sufrido recientemente en primera persona un fenómeno meteorológico extremo relacionado con el clima, desde incendios forestales y calor excesivo hasta inundaciones y sequías. El cambio climático sin control podría provocar pérdidas económicas mundiales de 178 billones de dólares (en términos de valor actual) entre ahora y 2070. Y sabemos que, a menudo, quienes menos contribuyen a las emisiones mundiales de carbono son quienes más sufren los efectos del cambio climático.
Si permitimos que aumenten las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI) y el planeta sigue calentándose, veremos un futuro en el que las temperaturas medias aumentarán alrededor de 3 °C para 2100. Esto no solo provocará daños importantes para el medioambiente y las personas, sino que también perjudicará a la economía mundial.
Pero ¿qué podría ocurrir si diéramos ahora pasos concertados y coordinados hacia la descarbonización?
El análisis del Instituto de Economía de Deloitte muestra que la carrera hacia las emisiones netas cero no solo beneficiará al medioambiente, sino que también impulsará el crecimiento económico a largo plazo. Ya contamos con muchas de las tecnologías, los modelos de negocio y los enfoques de políticas necesarios para lograr una descarbonización rápida. Esta transformación económica podría generar una prosperidad económica considerable y más sostenible, gracias a los costos evitados de los daños climáticos y a los nuevos empleos, industrias, innovaciones y oportunidades que crearía una economía mundial descarbonizada.
Beneficios económicos regionales de la descarbonización
Abordar rápidamente el cambio climático es un imperativo económico mundial, con beneficios para todos. La forma que adopte la transformación y cómo se desarrolle variarán según la región, pero casi todos los países y sectores pueden beneficiarse de una descarbonización y una acción climática rápidas.
Asia-Pacífico puede convertir la pérdida de 96 billones de dólares del escenario de referencia en una ganancia de 47 billones de dólares si limita el calentamiento a 1,5 °C. Para 2070, la economía de la región podría crecer 9 billones de dólares al año en comparación con un mundo con un calentamiento de 3 °C. Esto equivale aproximadamente a sumar a la región las economías de Japón, Australia e India solo en 2070.
Europa, por su parte, puede aprovechar una transición relativamente poco costosa para obtener los beneficios de convertirse en la primera región del mundo climáticamente neutra. La descarbonización rápida puede aumentar el PIB regional un 1,8 % en 2070 (o 730.000 millones de euros) en comparación con el escenario de referencia de 3 °C; este beneficio podría crecer en los años siguientes como resultado de la revolución industrial de bajas emisiones de Europa, de 30 años de duración. Aunque las ventajas no serían de inmediato tan importantes como en Asia-Pacífico, con un costo anual del 0,7 % del PIB europeo hasta 2050, los beneficios de una descarbonización proactiva del continente superarían los costos.
En comparación con la trayectoria de calentamiento de 3 °C, la descarbonización de América del Norte y del Sur puede impulsar el PIB regional un 1,8 %, o 1 billón de dólares, solo en 2070. Estados Unidos puede obtener 885.000 millones de dólares de este beneficio, un dividendo que superaría los ingresos anuales combinados actuales de Amazon, Alphabet y Microsoft. Ante esta ventaja potencial, a Estados Unidos le interesa económicamente movilizar su influencia para fomentar la descarbonización mundial.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con la transición a la energía limpia?
La magnitud de la oportunidad está clara. De hecho, quienes están más expuestos a los daños económicos del cambio climático sin control, como Asia-Pacífico, también tienen más que ganar al adoptar un futuro con bajas emisiones. Sin embargo, los beneficios de la descarbonización para cada región solo podrán materializarse plenamente mediante una acción climática coordinada, mundial .
Reorientar la economía mundial en la carrera hacia las emisiones netas cero
Limitar el calentamiento a lo más cerca posible de 1,5 °C ofrece una oportunidad excepcional, única en una generación, para reorientar la economía mundial hacia un crecimiento más sostenible, resiliente y equitativo. Será una revolución industrial de velocidad y escala sin precedentes, que exigirá dejar de lado los marcos existentes y adoptar un enfoque sistémico: niveles extraordinarios de colaboración y una transformación sincronizada de múltiples sistemas interdependientes. Dar pasos colectivos y sustanciales para descarbonizar la economía mundial puede impulsar considerablemente las economías de muchas partes del mundo, acelerar el crecimiento, y crear nuevas oportunidades de empleo.
Podemos modelar, analizar y recomendar sin cesar medidas climáticas, pero cada uno de nosotros tiene un papel que desempeñar al emprender acciones y acelerar el cambio en todos los niveles para combatir la crisis climática y lograr un cambio real y duradero para nuestro futuro colectivo.






