5 cosas que podemos hacer en 2021 para proteger el océano y cambiar vidas

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  • Las estrellas se alinean en torno a cinco acciones que, en conjunto, garantizarán la seguridad alimentaria, los empleos sostenibles, la resiliencia climática, la justicia y la esperanza.

  • Estas comprenden abordar los subsidios pesqueros perjudiciales, el objetivo 30x30, la falta de ley en alta mar, la conexión océano-clima y tres nuevas áreas marinas protegidas.

  • Juntas pueden desencadenar un cambio transformador de la suerte: de una explotación inequitativa y destructiva a un océano sano, justo y próspero que no deje a nadie atrás.

Este año quizá no podamos viajar todos a nuestra costa favorita, pero en 2021 el océano puede ofrecernos algo aún mejor: una serie de oportunidades que cambian las reglas del juego para proteger nuestro planeta y cambiar vidas. Los navegantes siempre se han guiado por las estrellas, y en este momento las estrellas se alinean en torno a cinco acciones que, en conjunto, garantizarán la seguridad alimentaria, los empleos sostenibles, la resiliencia climática, la justicia y la esperanza.

En primer lugar, es hora de eliminar los subsidios pesqueros perjudiciales que alimentan la sobrepesca y facilitan la pesca INDNR (ilegal, no declarada y no reglamentada). Hoy, más de 22 000 millones de dólares en fondos públicos se gastan cada año para seguir diezmando nuestras poblaciones de peces, privar a las personas de decenas de miles de millones de dólares en ingresos y socavar la pesca local que proporciona empleo y alimentos a miles de millones de personas. Las naciones ricas subvencionan sus flotas para capturar peces a miles de kilómetros de distancia, con vínculos comprobados con las violaciones de derechos humanos asociadas a la pesca INDNR. Es injusto, insostenible, antieconómico y debe detenerse.

Acabar con esta profunda injusticia va mucho más allá del dinero, y como muestra esta película hay vidas y medios de subsistencia en juego. En algunas comunidades costeras e insulares, el pescado representa el 80 % de la proteína animal en la dieta de las personas; la pesca a pequeña escala da empleo a 120 millones de trabajadores en todo el mundo, casi la mitad de ellos mujeres. Son estas personas las que más se beneficiarán cuando por fin se eliminen estos subsidios.

Estamos a punto de lograrlo.

Las negociaciones de la OMC sobre subsidios a la pesca encargadas de poner fin a los subsidios perjudiciales no cumplieron el plazo de 2020, pero están bajo una presión creciente, incluida la del nuevo director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), para llegar a un acuerdo antes de julio. Solo se necesita voluntad política para tomar las difíciles decisiones finales y cerrar este acuerdo.

Objetivo 30x30

En segundo lugar, debemos comprometernos a proteger el 30 % del océano para 2030 —el objetivo 30x30— y acelerar las medidas para lograrlo. El impulso en torno al objetivo 30x30 crece rápidamente, incluso por parte de la nueva administración Biden y decenas de países se han adherido a la Alianza Mundial por el Océano. La ciencia que lo respalda es más sólida que nunca. Un estudio innovador y reciente muestra cómo una protección oceánica específica podría proteger cerca del 80 % de las especies marinas, aumentar las capturas pesqueras en 8 millones de toneladas métricas y evitar la liberación de mil millones de toneladas de CO2. Otro estudio muestra cómo convertir el 30 % de una pesquería keniana en un área marina protegida (AMP) de no extracción compensó la sobrepesca en las aguas circundantes al aumentar en un 42 % la tasa de crecimiento de las poblaciones de peces a lo largo de 24 años.

Proteger al menos el 30 % del océano aportará beneficios para el clima, el turismo, la pesca, la salud y los ecosistemas. Significará más alimentos en la mesa y más dinero en el bolsillo de algunas de las personas más pobres del mundo en comunidades insulares y costeras. Pero queda un largo camino por recorrer. Hoy, solo el 2,7 % del océano está protegido de forma estricta. Asegurar un compromiso mundial 30x30 en Kunming supondrá un impulso enorme.

En tercer lugar, unámonos para acabar con la falta de ley en alta mar. Tras verse brevemente desviada de su rumbo por la pandemia de COVID-19, la sesión final de negociación de un nuevo tratado internacional para proteger la diversidad biológica marina en zonas fuera de la jurisdicción nacional está programada para agosto de 2021. Es una oportunidad única en una generación para que nuestros gobiernos protejan la mitad del planeta y pongan fin al expolio que perjudica a las personas, las economías y la fauna oceánica.

Conexión océano-clima

En cuarto lugar, no podemos seguir ignorando la conexión entre el océano y el clima. Este es un año crucial para la acción climática y es momento de poner el foco en cómo puede ayudar el océano: puede llevarnos el 20 % del camino para limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C. Los análisis muestran que las acciones basadas en el océano podrían reducir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero en casi 4 000 millones de toneladas en 2030 y en más de 11 000 millones de toneladas en 2050, lo que equivale a las emisiones de todas las centrales eléctricas de carbón del mundo o a retirar de la circulación 2 500 millones de automóviles.

Pero los gobiernos deben priorizar, incentivar e invertir en acciones oceánicas, desde la conservación del «carbono azul» almacenado en los ecosistemas marinos, hasta acelerar la transición del transporte marítimo —responsable de más emisiones que Alemania— hacia combustibles de cero emisiones. Como primer paso fundamental, los Estados deberían integrar la acción oceánica en sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y convertir el océano en un aliado clave de sus planes climáticos antes de la COP26.

Contribución de cinco áreas de acción climática basadas en el océano a la mitigación del cambio climático en 2050 (máximo GtCO2e)Image: World Resources Institute

En quinto lugar, los líderes mundiales pueden desatar el mayor acto de protección oceánica de la historia al acordar la creación de tres nuevas áreas marinas protegidas (AMP), que protegerían casi 4 millones de km2 del océano que rodea la Antártida. Los 25 Estados miembros de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR) tienen una oportunidad ineludible cuando se reúnan en octubre para dar un paso con un impacto a escala planetaria.

Si el mundo pudo unirse en plena Guerra Fría para firmar el Tratado Antártico y declarar todo el continente tierra de paz y ciencia, ¿es pedir demasiado que se unan ahora para proteger solo una parte del océano que lo rodea? No se me ocurre una mejor manera de celebrar los 60 años de la entrada en vigor del Tratado Antártico en 1961. Y no estoy solo: desde líderes políticos a científicos a ciudadanos —la gente pide a la CCAMLR que vote a favor de estas AMP y demuestre que la cooperación sigue siendo posible.

Nuestro océano nos ha inspirado y unido durante milenios, y con estos cinco pasos podemos devolverle algo a cambio. Juntas pueden desencadenar un cambio transformador de la suerte: de una explotación inequitativa y destructiva a un océano sano, justo y próspero que no deje a nadie atrás.

Todos podemos ayudar. Hagamos ruido, formulemos muchas preguntas, escribamos a nuestros gobiernos y difundamos el mensaje, para poner de relieve que un océano sano es fundamental para garantizar personas sanas y para que toda la vida en la Tierra pueda prosperar.

¿Qué hace el Foro Económico Mundial por el océano?

El Foro Económico Mundial y Amigos de la Acción por el Océano organizan los Diálogos Virtuales sobre el Océano los días 25 y 26 de mayo, reuniendo a un grupo de líderes y partes interesadas mundiales para impulsar la acción en favor de la salud del océano. Las sesiones se transmiten en directo; más información con #OceanDialogues aquí y en Twitter.

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