El panorama de nuestra fuerza laboral está cambiando a medida que vivimos más tiempo. En toda la OCDE, se prevé que la proporción de personas de 65 años o más respecto a las personas en edad de trabajar (15-64) alcance 2 de cada 5 en 2050, frente a 1 de cada 4 en 2018. Dado que se prevé que la población mundial alcance 9,9 mil millones en 2050, alrededor del 21 % (2100 millones) tendrá más de 60 años.
El regalo de una mayor esperanza de vida crea una oportunidad para una mayor contribución económica y un crecimiento económico sostenido; y los trabajadores mayores son fundamentales para el éxito de una fuerza laboral multigeneracional.
Sin embargo, para aprovechar esta vida laboral nueva y más larga y apoyar esta transformación, debemos crear oportunidades mediante políticas favorables a la edad, como ofrecer opciones de trabajo y de jubilación más flexibles, promover el aprendizaje permanente y crear lugares de trabajo adaptados a la edad y, en general, mejores condiciones laborales.
Invertir en reciclaje profesional, recualificación y mejora de competencias aumenta la empleabilidad de todos los trabajadores a lo largo de su vida. El acceso a estas oportunidades garantiza la plena participación de todos los trabajadores para una economía próspera y la salud de la población.
Existen varios conceptos erróneos sobre las contribuciones y la continuidad en el empleo de los trabajadores mayores. La edad no es el único factor que influye en la participación laboral; los avances tecnológicos y los cambios estructurales afectan a todos los trabajadores, independientemente de su edad.
«Adquirir nuevas competencias o compartirlas con otros son experiencias enriquecedoras. Sin embargo, parece que para las personas mayores esto sigue siendo, con más frecuencia, un desafío más que un trampolín hacia una nueva carrera o un nuevo papel en el lugar de trabajo. Así, los empleadores y los compañeros pierden un enorme activo que los trabajadores mayores pueden aportar con su experiencia profesional y vital», afirma Dubravka Šuica, vicepresidenta de Democracia y Demografía de la Comisión Europea.
Debemos ir más allá de estos estereotipos y crear políticas y entornos de trabajo inclusivos que acomoden una vida laboral más prolongada. Algunos países están abordando este problema de frente, elevando la edad de jubilación y, en algunos casos, eliminándola por completo para quienes deseen seguir trabajando. En general, al desarrollar políticas, no debemos olvidar que los trabajadores mayores constituyen un grupo muy diverso.
«Aunque el reciclaje profesional a cualquier edad se está convirtiendo en una realidad para muchos, la contribución que los trabajadores mayores pueden aportar a este esfuerzo aún no se aprovecha suficientemente: al orientar y guiar a los compañeros más jóvenes, los trabajadores mayores pueden transmitir su experiencia y conocimientos, a la vez que hacen la transición hacia nuevos roles ellos mismos», continúa Šuica.
«¿Se imaginan una situación más beneficiosa para todos?»
¿Cómo podemos involucrar mejor a los trabajadores mayores y hacer realidad esta situación en la que todos ganan? De cara a la Cumbre Jobs Reset 2021, pedimos a miembros del Consejo Global del Foro Económico Mundial sobre Envejecimiento Saludable y Longevidad que aportaran sus ideas. Estas son sus respuestas.
«Adoptar una fuerza laboral multigeneracional»
Alyaa Al Mulla, directora, Programa Nacional de Felicidad y Bienestar, Oficina del Primer Ministro de los Emiratos Árabes Unidos
Los gobiernos y las empresas deben integrar un enfoque del ciclo de vida en el desarrollo de políticas para mejorar el bienestar y la felicidad de los empleados. Esto humanizará los empleos y creará una participación económica más equitativa. Adoptar una fuerza laboral multigeneracional supone reconocer las contribuciones de todos los empleadores: los trabajadores mayores aportan su sabiduría y experiencia vital, complementando las competencias de los trabajadores más jóvenes, que a menudo están más familiarizados con la tecnología y cuentan con formación y competencias más recientes. Esta fuerza laboral multigeneracional brinda oportunidades para recualificar y capacitar a todos los trabajadores para que sean productivos en todas las etapas de la vida. El futuro del trabajo adoptará un enfoque más inclusivo del aprendizaje permanente de su fuerza laboral y se beneficiará de la mayor longevidad.
Reconocer que «la edad no tiene nada que ver con el aprendizaje»
Takanori Fujita, M.D. J.D., líder de proyecto para Política de Datos Sanitarios, Foro Económico Mundial, C4IR Japón, y Yasunori Suzue, becario de proyecto, C4IR Japón
En Japón, la Ley Laboral respalda que las personas mayores trabajen hasta los 70 años e insta a los empleadores a elevar la edad de jubilación obligatoria a los 70 o, en algunos casos, a eliminar por completo la jubilación. Masako Wakamiya, una mujer japonesa, demuestra que la edad no tiene nada que ver con el aprendizaje. Compró su primer ordenador a los 58 años e inventó el «arte Excel», utilizando Microsoft Excel como herramienta de diseño para prendas de vestir y abanicos redondos. A los 81 años, desarrolló una aplicación para teléfonos inteligentes llamada «hinadan», un juego dirigido a personas mayores que atrajo la atención por ser la desarrolladora de aplicaciones de más edad del mundo. Hoy, a los 86 años, imparte talleres para enseñar a personas mayores a usar un teléfono inteligente. Desde la perspectiva de la brecha digital, que obstaculiza la inclusión, debemos considerar la mejora de la alfabetización no solo de los trabajadores, sino también de todos los miembros de la sociedad.
«Redefinir y ampliar los roles»
Maliha Hashmi, directora ejecutiva, Salud, Bienestar y Biotecnología, NEOM
Redefinir y ampliar los roles para acomodar a la población envejecida. Con un déficit de 400 000 médicos para 2030 repartido entre 32 países de la OCDE, el envejecimiento de la población y las innovaciones médicas hacen que la demanda de servicios sanitarios se dispare. Esta misma población envejecida puede sostener esta demanda gracias a estas mismas innovaciones. Los desafíos planteados por la pandemia han incrementado el uso de la atención virtual en todas partes. Podemos equilibrar el déficit de médicos y aprovechar la eficacia de los sistemas sanitarios digitales redefiniendo y ampliando los roles, de modo que la población envejecida pueda formar parte de equipos de coaches de vida, psicólogos, enfermeras y nutricionistas que se conviertan en el primer punto de atención sanitaria.
¿Qué mejor recurso que contar con la tecnología para conectar a la población envejecida con más oportunidades de apoyar su recorrido sanitario de forma virtual desde cualquier lugar.
«Facilitar la reincorporación de las personas mayores al mercado laboral»
Alexandre Kalache, presidente, Centro Internacional de Longevidad, Brasil, y Moriss Litvak, director ejecutivo, Maturi-Brasil, y miembro de la junta, ILC-Brasil
Las iniciativas de recualificación de la fuerza laboral deben centrarse más en las generaciones mayores. El mundo del trabajo es un panorama en rápida transformación. Más que nunca, el aprendizaje permanente integrado, una mentalidad emprendedora y las competencias y la confianza para actuar de forma autónoma, incluso trabajando dentro de una red, son componentes esenciales para mantener la relevancia profesional a cualquier edad. Las nuevas realidades demográficas hacen que sea vital que todas las empresas, las OSC y el sector público den más importancia al desarrollo de programas innovadores que faciliten la reincorporación de las personas mayores al mercado laboral. Maturi-Brasil sensibiliza a las empresas sobre los beneficios estratégicos y sociales de una fuerza laboral mayor y da prioridad a la formación de trabajadores de más de 50 años para el nuevo mundo del trabajo.

Crear «oportunidades para que los trabajadores mayores refuercen su adaptabilidad y resiliencia»
Amal Abou Rafeh, Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DESA), Naciones Unidas
La creciente complejidad del futuro del trabajo exige un sistema de aprendizaje permanente que ofrezca a los trabajadores mayores oportunidades para reforzar su adaptabilidad y resiliencia. Las inversiones en recualificación y mejora de competencias deben adaptarse a las necesidades, motivaciones, preferencias e identidades diversas de las personas mayores. Además, las inversiones deben mejorar la capacidad de las personas mayores para mantenerse empleadas o cambiar con facilidad de un puesto a otro en el mercado laboral. Los esfuerzos de recualificación también refuerzan el sentido de autovalía, la dignidad y la realización personal. Estos esfuerzos no deben excluir a los trabajadores mayores de la economía informal, a quienes viven en zonas rurales remotas, a los miembros de minorías étnicas, a los refugiados y a los migrantes, que a menudo tienen un acceso limitado a la formación.

Desplegar nuevas tecnologías para apoyar a los trabajadores mayores
Andrew Scott, catedrático de Economía, London Business School
Los próximos años verán la intersección de las nuevas tecnologías y una proporción creciente de trabajadores mayores. Las primeras pueden apoyar a los segundos de tres maneras. En primer lugar, ofreciendo formas nuevas, accesibles y atractivas de aprender. En segundo lugar, mediante el uso de robots que faciliten físicamente la realización de los empleos existentes. En tercer lugar, y lo más importante, la tecnología debe complementar, y no sustituir, las competencias humanas en el lugar de trabajo.
A medida que las máquinas se vuelven más inteligentes en su función de máquinas, los seres humanos pueden centrarse en sus fortalezas humanas. Las investigaciones sugieren que los trabajadores mayores tienen una ventaja comparativa en muchas de estas nuevas tecnologías, que ofrecen múltiples formas de apoyar a una fuerza laboral mayor.
Garantizar el acceso a oportunidades de aprendizaje permanente
Jean Setzfand, vicepresidenta sénior, Programas, y Debra Whitman, vicepresidenta ejecutiva y directora de Política Pública, AARP
Los trabajadores de todas las edades quieren desarrollar y mantener competencias relevantes para el lugar de trabajo. Dados los cambios constantes en las competencias necesarias con el tiempo, es imperativo que todos nos convirtamos en aprendices permanentes. Pero las oportunidades de formación y desarrollo de competencias no siempre se ofrecen en igualdad de condiciones a los trabajadores mayores.
Los trabajadores, las empresas, las ONG y los responsables políticos deben trabajar juntos para garantizar que las oportunidades de recualificación y mejora de competencias se ofrezcan y se presenten de manera que los trabajadores mayores puedan participar con facilidad. Aunque la falta de tiempo, de recursos financieros y las asimetrías de información a menudo impiden que los trabajadores mayores busquen formación, estrategias como las microcredenciales y las trayectorias educativas no lineales, los programas de reincorporación, las prácticas, los contratos de aprendizaje y el empleo compartido deben diseñarse para atender las necesidades específicas de los trabajadores mayores.

Ofrecer «créditos educativos»
A. Vigneswari, consultora, y Adrienne Mendenhall, directora de Desarrollo de Negocio, ACCESS Health International
A medida que los mercados se esfuerzan por lograr una economía mundial equitativa, los programas nacionales de recualificación preparan a personas de todas las edades para aprovechar sus oportunidades. En Singapur, el movimiento SkillsFuture proporciona a los ciudadanos créditos educativos para utilizarlos en los cursos de su elección, independientemente de su edad o punto de partida. Al vincular la financiación a la persona y no a la institución, esto transforma la forma en que se financian la educación y el aprendizaje permanente, y cambia la mentalidad de prepararse para un empleo a desarrollar el propio potencial pleno. Los beneficios van más allá de la resiliencia económica, al desafiar los mitos edadistas y las prácticas de empleo, para fomentar una fuerza laboral intergeneracional productiva.

Crear lugares de trabajo «que permitan la integración de trabajadores mayores con competencias mejoradas»
David Alexander Walcott, fundador y socio gerente, Novamed; Joven Líder Global del Foro Económico Mundial
Al crear entornos de trabajo que permitan la integración de trabajadores mayores con competencias mejoradas, mantenemos a los trabajadores mayores empoderados y en entornos laborales propicios. Los actores del desarrollo profesional, como la Escuela Mailman de Salud Pública de la Universidad de Columbia, han estado impulsando iniciativas para recualificar a personas mayores, con resultados exitosos observados en varias pequeñas empresas. Estos avances deben complementarse con esfuerzos para crear entornos de trabajo favorables para los trabajadores mayores, lo que incluye hacer los lugares de trabajo físicamente más seguros, eliminar el edadismo generalizado en el lugar de trabajo y reforzar el apoyo a las personas mayores que buscan empleo.
Estos cambios crearán una red sólida de personas mayores que se sientan empoderadas en sus contribuciones y que puedan aprovechar de manera efectiva el regalo de vivir más tiempo.







