¿Cómo podemos medir el progreso en los Objetivos de Desarrollo Sostenible?

An illustration picture shows a projection of text on the face of a woman in Berlin, June 12, 2013. The European Union's chief justice official has written to the U.S. attorney general demanding an explanation for the collection of foreign nationals' data following disclosures about the "PRISM" spy programme. REUTERS/Pawel Kopczynski (GERMANY - Tags: SOCIETY POLITICS) - BM2E96C1BH701
There's a huge amount of data to gather to monitor progress on the SDGs.Image: REUTERS/Pawel Kopczynski
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  • Medir el progreso en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) es fundamental para determinar el éxito o si se necesita seguir trabajando.

  • Pero el volumen y la complejidad de los datos necesarios son considerablemente mayores que en el caso de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

  • Persisten lagunas en muchos niveles y en numerosos países.

Hagamos una apuesta: ¿celebraremos el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en 2030? ¿O analizaremos por qué la comunidad mundial no alcanzó sus ambiciones?

Una posible respuesta es que no tendremos los datos para hacer ninguna de las dos cosas.

Los 17 ODS establecen una agenda para el desarrollo mundial excepcionalmente ambiciosa y exhaustiva hasta 2030. Sin embargo, alcanzar estos objetivos no es el único reto. Hacer seguimiento de los avances hacia estos objetivos representa una tarea enorme para los sistemas estadísticos de los países.

Los ODS incluyen 231 indicadores para 169 metas. Los requisitos de datos de los 60 indicadores de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), predecesores de los ODS, eran modestos en comparación. Sin embargo, en 2015, año objetivo de los ODM, los países informaron, en promedio, datos sobre solo 68% de los indicadores de los ODM.

Mayores requisitos de datos debido a los ODS

Hay más objetivos, metas e indicadores sobre los que informar. Image: Banco Mundial

Los indicadores de los ODS no solo son más numerosos, sino también más complejos. Un ejemplo: cuando la Asamblea General de la ONU adoptó el marco mundial de indicadores para los ODS en 2017, 84 (36%) de los 231 indicadores no tenían ninguna metodología ni normas establecidas a nivel internacional. Solo desde el año pasado, gracias a un importante esfuerzo de la comunidad estadística mundial, el Grupo Interinstitucional y de Expertos sobre los indicadores de los ODS considera que el desarrollo metodológico está suficientemente avanzado para que todos los indicadores puedan ser objeto de seguimiento.

Sin embargo, la disponibilidad de normas no equivale a la disponibilidad de datos. De hecho, la mayoría de los sistemas estadísticos de los países parecen tener dificultades para proporcionar datos sobre los indicadores de los ODS. La comunidad internacional logró subsanar en tiempo récord las lagunas metodológicas de medición; ahora se necesita un compromiso similar para llenar las lagunas de datos.

Como parte del Informe sobre el Desarrollo Mundial 2021: Datos para una vida mejor, el Banco Mundial lanzó recientemente los Indicadores estadísticos de desempeño (SPI). Los SPI evalúan el desempeño de los sistemas estadísticos de los países en cinco pilares: i) uso de datos, ii) servicios de datos, iii) productos de datos, iv) fuentes de datos y v) infraestructura de datos. En esta entrada de blog analizamos el pilar de productos de datos, que se basa en la base de datos de los ODS de la ONU y los datos de la OCDE para hacer seguimiento de la presentación de datos de los países sobre los indicadores de los ODS.

Existen importantes lagunas de datos en la evaluación de los avances de los países hacia los ODS. De media, los países habían comunicado uno o más datos solo para el 55% de los indicadores de los ODS en los años 2015-2019. Ningún país comunicó datos sobre más del 90% de los indicadores de los ODS, mientras que 22 países informaron sobre menos del 25% de ellos.

La buena noticia es que los países mejoraron la presentación de datos sobre la mayoría de los ODS en los últimos años. En 10 de los 16 objetivos analizados, los países comunicaron más datos para 2019 que para 2015. Y en algunos objetivos para los que los países habían comunicado antes pocos datos, el avance fue especialmente notable. Por ejemplo, la media de datos sobre industria, innovación e infraestructura (objetivo 9) pasó del 40% al 53%. Pero también en los ODS ambientales, para los que los países ya habían comunicado relativamente más datos, se registraron nuevas mejoras.

Avances en la presentación de datos de los ODS (2015-2019)

Una instantánea de los avances. Image: Banco Mundial

Excluimos los valores producidos por una organización internacional mediante modelización. Sí incluimos los valores comunicados por los países, ajustados por estos, estimados o incluidos como datos de seguimiento mundial. El objetivo 14 no se incluye porque los países sin litoral no informan sobre él. Las predicciones se basan en modelos lineales estimados por MCO a partir de todos los puntos de datos de 2015 a 2019.

La noticia menos buena es que el ritmo actual de avance en la presentación de datos de los ODS probablemente sea insuficiente. Al ajustar una tendencia lineal a los datos de 2015 a 2019, comprobamos que para ningún ODS cabría esperar que los países presenten datos sobre todos los indicadores. Los datos sobre igualdad de género son especialmente escasos. Y estas predicciones no tienen en cuenta la pandemia de COVID-19, que alteró las labores habituales de recopilación de datos y retrasó censos y encuestas, con efectos negativos en la disponibilidad y la calidad de los datos en los años venideros.

Al analizar el desempeño de los países, también comprobamos que el nivel de ingreso no es un predictor tan sólido de la presentación de datos de los ODS como cabría esperar. De hecho, según la base de datos de los ODS de la ONU, los países de ingreso alto van por detrás de los de ingreso bajo y mediano. El efecto se debe en parte a pequeños Estados insulares de ingreso alto y, en menor medida, a países productores de petróleo de Oriente Medio. Sin embargo, incluso si limitamos la muestra a los 159 países con una población superior a un millón de habitantes, los países de ingreso alto solo se equiparan a los de ingreso mediano bajo.

A diferencia de los ODM, que se centraban en los países en desarrollo, los ODS son universales y se aplican a todos los signatarios. No todos los indicadores pueden ser pertinentes para todos los países, pero los ODS son objetivos mundiales para desafíos mundiales, con muchos temas directamente relevantes para los países ricos. Por ejemplo, los países de ingreso alto comunicaron solo el 25% de los indicadores sobre igualdad de género (objetivo 5). Poner fin a la discriminación y la violencia contra las mujeres (metas 5.1 y 5.2), garantizar a las mujeres igualdad de oportunidades de liderazgo (meta 5.5) y el acceso universal a la salud sexual y reproductiva (meta 5.6) difícilmente pueden considerarse prioridades solo de los países de ingreso bajo.

Presentación de datos de los ODS por nivel de ingreso (2019)

Cómo se comparan los grupos de ingresoImage: Banco Mundial

Otro indicio de que la presentación de datos de los ODS quizá no dependa solo de la capacidad estadística, sino también de la voluntad política, es que la correlación entre el pilar 3 de los SPI, que mide la presentación de datos sobre los ODS, y los demás pilares de los SPI es menor que la correlación entre los demás pilares. Dicho de otro modo, los sistemas estadísticos que, por ejemplo, se nutren de diversas fuentes de datos (pilar 2) también tienden a contar con una sólida infraestructura de datos (pilar 4, correlación 0,74), pero no necesariamente presentan muchos datos sobre los ODS (pilar 3, correlación 0,46).

Es posible que algunos países recopilen datos sobre más indicadores de los que envían a la base de datos de los ODS de la ONU. Cabe señalar, no obstante, que, en el caso de los países de la OCDE, completamos la base de datos de la ONU con datos comparables enviados a la OCDE siguiendo la metodología de Measuring Distance to the SDG Targets 2019: An Assessment of Where OECD Countries Stand.

El valor de presentar datos sobre los ODS va más allá del seguimiento de los avances. Investigaciones previas investigación sugieren que el desempeño de los países en la medición de los avances hacia los ODM guardaba una correlación positiva, si no una asociación causal, con los avances reales en los objetivos, lo que indica que el viejo lema de gestión «lo que se mide se hace» quizá también sea aplicable al ámbito internacional. Al llevar un registro de lo que se mide, los SPI pueden ayudar a los países a poner de manifiesto en qué aspectos no alcanzan los niveles deseados en la presentación de datos sobre los ODS y, en última instancia, dónde les queda trabajo por hacer.

Los datos y el código R del análisis presentado en esta entrada de blog pueden consultarse aquí.

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