Esta es la transcripción completa del discurso del primer ministro chino Li Qiang en la Sesión plenaria inaugural de la Reunión Anual de Nuevos Campeones 2025.
El primer ministro Li Qiang habló de la importancia del espíritu empresarial para la economía mundial actual.
La 16.ª Reunión Anual de Nuevos Campeones se celebra del 24 al 26 de junio en Tianjin, bajo el lema «Espíritu empresarial para una nueva era».
(Traducción)
Discurso de S. E. Li Qiang, primer ministro del Consejo de Estado de la República Popular China, en la sesión plenaria inaugural de la Reunión Anual de Nuevos Campeones 2025
Tianjin, 25 de junio de 2025
Excelentísimo señor presidente Peter Brabeck-Letmathe y presidente Børge Brende; excelentísimos líderes de los países participantes; excelentísimos jefes de las organizaciones internacionales; distinguidos invitados, señoras y señores: me complace enormemente acompañarles en la hermosa ciudad de Tianjin para la Reunión Anual de Nuevos Campeones 2025. En nombre del Gobierno chino, deseo expresar mis calurosas felicitaciones por la inauguración de la reunión anual y dar las más sinceras gracias a todos ustedes por su apoyo de larga data al desarrollo de China.
Este año, la Reunión Anual de Nuevos Campeones se celebra en Tianjin por octava vez. Ya en 2008, cuando la reunión anual llegó por primera vez a esta ciudad, la economía mundial luchaba contra las graves consecuencias de la crisis financiera mundial. La gente se sentía desorientada y ansiosa, sin saber si la economía mundial podría salir de la difícil situación ni hacia dónde se dirigía. La historia a menudo rima. Hoy, la economía mundial y la cooperación económica y comercial internacional se enfrentan a nuevas dificultades y desafíos. Como señaló el presidente Xi Jinping, el desarrollo mundial se encuentra ahora en una encrucijada crítica. Es precisamente en momentos como este cuando debemos reflexionar profundamente sobre cómo evolucionarán la economía y el comercio mundiales, qué tipo de orden económico y comercial necesita nuestro mundo, y cómo debemos fortalecer la cooperación y afrontar los desafíos para promover el desarrollo y la prosperidad comunes. Aquí deseo compartir con ustedes tres reflexiones.
Mi primer punto es que el panorama económico y comercial internacional actual está experimentando profundos cambios. Debido a factores como la geopolítica, el avance tecnológico y la estructura económica, el panorama económico y comercial mundial atraviesa profundas transformaciones y ajustes, que se producen a una velocidad y en una escala asombrosas. Esto nos exige mirar más allá de la dinámica compleja e intrincada, y comprender sus tendencias y características subyacentes. En mi opinión, debemos prestar especial atención a lo siguiente. En primer lugar, el sistema económico y comercial se está volviendo más diverso, y el Sur Global está ganando fuerza rápidamente. Mientras el comercio se debilita en las economías desarrolladas, los países del Sur Global, que representan el 70 % de la población mundial, se están convirtiendo en un mercado dinámico. Desde 2000, los países en desarrollo han visto crecer su comercio de bienes 4,6 veces, mucho más rápido que el de las economías desarrolladas, y su participación en el comercio mundial ha aumentado del 30 % al 45 %. Así, los países en desarrollo se han convertido cada vez más en los principales impulsores del crecimiento del comercio mundial. En segundo lugar, el comercio se está ralentizando en los sectores tradicionales, pero crece en los sectores emergentes. El camino hacia la recuperación del comercio no ha sido fácil en los últimos años, y la estructura del comercio internacional también está atravesando ajustes. En 2024, el comercio mundial de bienes creció apenas un 2 %, mientras que el comercio de servicios se expandió un 8,8 % y contribuyó al 60 % del aumento total del comercio mundial. El rápido avance de la tecnología ha ampliado las fronteras del comercio, lo que ha impulsado un sólido crecimiento del comercio digital y del comercio verde. Para 2024, la exportación mundial de servicios digitales se había duplicado en los últimos 10 años. En tercer lugar, los mecanismos mundiales se enfrentan a desafíos, y la colaboración regional está creciendo. Hemos observado un aumento considerable de las medidas proteccionistas y de las crecientes fricciones económicas y comerciales en todo el mundo. Los datos muestran que en 2024 hubo más de 1.200 barreras comerciales discriminatorias a nivel mundial, muy por encima de la media de más de 200 al año antes de la pandemia. Muchos países se ven obligados a explorar nuevas formas de comerciar, lo que se traduce en el aumento continuo de acuerdos económicos y comerciales bilaterales y minilaterales. El número de acuerdos comerciales regionales firmados entre países ha pasado de menos de 100 a comienzos de este siglo a más de 600 en la actualidad. Los pros y los contras de esto merecen reflexión. En cuarto lugar, la inversión transfronteriza es fluctuante y está en descenso, y aumenta el riesgo de fragmentación de las cadenas industriales y de suministro. El creciente número de políticas restrictivas sobre la inversión extranjera en todo el mundo, agravado por las tensiones comerciales, ha llevado a las empresas multinacionales a ser más prudentes en sus decisiones de inversión. La inversión transfronteriza mundial ha registrado un crecimiento negativo durante tres años consecutivos, con una caída de alrededor del 40 % en 2024 respecto al máximo histórico. Algunos países han interferido en las actividades de mercado en nombre de la reducción de riesgos, lo que obliga a ajustar la división internacional del trabajo. Se intensifican las tendencias de friendshoring, nearshoring y onshoring en las cadenas industriales y de suministro, lo que genera construcciones más redundantes y una menor eficiencia de la economía.
De estos cambios se desprende que, en la evolución del panorama económico y comercial internacional, existen tanto factores destructivos que siguen generando shocks como numerosas fuerzas positivas que buscan contrarrestar los riesgos de inestabilidad e incertidumbre mediante la construcción de consensos y el fortalecimiento de la conectividad. Un análisis más profundo revela que la división y la disrupción suelen originarse en cálculos cortoplacistas, mientras que las acciones positivas y proactivas se mueven por consideraciones a largo plazo. No volveremos ni debemos volver a islas cerradas y aisladas; lo que necesitamos son más puentes de cooperación de beneficio mutuo.
Mi segundo punto es que, a medida que el panorama de la cooperación económica y comercial internacional cambia, las acciones constructivas son más necesarias que nunca. Los cambios y las transformaciones suelen ir acompañados de reestructuraciones y reconfiguraciones. La economía mundial del mañana no será una simple repetición de las historias del pasado. Dicho esto, nadie puede alterar la tendencia predominante de la historia ni la ley del mundo objetivo. La globalización económica no se revertirá. Lo más probable es que siga su propio camino, avance en medio de vaivenes y logre una espiral ascendente. Seamos o no conscientes de ello, y tomemos o no la iniciativa, cuando participamos en actividades económicas y comerciales internacionales, en realidad estamos remodelando sus normas y su orden. En este proceso, debemos mantener el rumbo correcto y seguir la tendencia general, demostrar sabiduría y sentido de responsabilidad, y adoptar una actitud positiva y emprender acciones constructivas. Adoptar una actitud positiva significa que siempre debemos mantener la dirección correcta al hacer crecer la economía mundial y el comercio internacional, y abrazar firmemente una globalización económica universalmente beneficiosa e inclusiva. Emprender acciones constructivas significa que debemos dar más pasos prácticos de forma proactiva para salvaguardar el libre comercio y el multilateralismo, y garantizar el crecimiento estable de la economía mundial. En concreto, hay principalmente tres aspectos que debemos comprender.
En primer lugar, debemos resolver las diferencias y los desacuerdos mediante consultas en pie de igualdad. Es normal que los países tengan diferencias y desacuerdos en sus relaciones económicas y comerciales. Siempre que fortalezcan la consulta y el diálogo con espíritu de respeto mutuo, siempre se pueden encontrar soluciones. Los chinos solemos decir que la armonía favorece los negocios. Mantenemos intercambios económicos y comerciales con casi todos los países y regiones del mundo. Tratamos a todos nuestros socios como iguales, independientemente de las diferencias de tamaño, sistema o cultura, y trabajamos con ellos para gestionar los desacuerdos y ampliar el consenso mediante el diálogo y la consulta, de conformidad con los principios de la OMC. Este año, China y otros 32 países establecieron conjuntamente en Hong Kong la Organización Internacional de Mediación, una nueva iniciativa que busca utilizar la sabiduría de Oriente para resolver las controversias internacionales. China está dispuesta a realizar esfuerzos constantes junto con todos los países para construir el máximo consenso y consolidar los cimientos de la confianza que sustentan la cooperación económica y comercial internacional.
En segundo lugar, debemos salvaguardar los intereses comunes en una cooperación mutuamente beneficiosa. La economía mundial está profundamente integrada. Todos tenemos un interés en el éxito de los demás. Ningún país puede crecer y prosperar aislado del mundo. Por ello, la cooperación es indispensable si queremos alcanzar el desarrollo, y salvaguardar los intereses comunes de todos equivale a salvaguardar los intereses propios. Frente a los desafíos mundiales, debemos defender el principio de consulta amplia y contribución conjunta para el beneficio compartido, reforzar la coordinación de las políticas macroeconómicas, salvaguardar cadenas industriales y de suministro mundiales estables y sin obstáculos, e impulsar la seguridad y la resiliencia del desarrollo de los países mediante una cooperación más estrecha. China seguirá participando activamente en la APEC, la OCS, los BRICS, el G20 y otras formas de cooperación multilateral, impulsará la cooperación de alta calidad en la Iniciativa de la Franja y la Ruta, y aumentará su aportación en ámbitos como la conectividad mundial y el desarrollo sostenible para promover mejor la prosperidad común.
En tercer lugar, debemos contribuir al desarrollo de los demás generando más crecimiento. Actualmente, el impulso del crecimiento mundial se está debilitando, y muchos sectores están atrapados en la lucha por los recursos existentes. Me temo que esta es también una causa importante de las muchas tensiones que vemos hoy. Para abordar este problema, ¿debemos optar por un enfoque de suma cero y ampliar nuestros propios intereses a costa de los demás, o debemos apostar por la cooperación de beneficio mutuo y agrandar el pastel mediante la apertura y el reparto? La respuesta es evidente. Cuando la economía y el comercio internacionales se enfrentan a vientos contrarios, lo que debemos hacer no es recurrir a la ley de la selva, donde el fuerte devora al débil, sino posibilitar el éxito mutuo mediante la cooperación de beneficio mutuo. China ha logrado grandes éxitos gracias a su compromiso con la apertura; y, de cara al futuro, China abrirá sus puertas aún más al mundo. Seguiremos integrándonos y conectándonos con el mercado mundial, intensificaremos la colaboración industrial con otros países y compartiremos activamente los frutos de nuestro desarrollo para aportar mayores beneficios al mundo.
Mi tercer punto es que la economía china, con su mayor desarrollo, seguirá contribuyendo a la economía mundial. En los últimos años, la economía china ha seguido siendo un motor importante de la economía mundial, aportando alrededor del 30 % del crecimiento mundial. La razón no radica solo en la estabilidad y el alto crecimiento de China, sino también en su apertura y en su vinculación con la economía mundial. En otras palabras, la economía china ha abrazado el mercado mundial y se ha integrado en la economía mundial; además, impulsa el crecimiento mundial y promueve el desarrollo global. Además de ello, China está dispuesta a hacer todo lo posible para ayudar a superar las dificultades y los desafíos que afronta la economía mundial.
En primer lugar, el crecimiento sostenido y estable de la economía china proporcionará un sólido respaldo para una recuperación más rápida de la economía mundial. En los últimos años, a pesar de los cambios en su entorno exterior, la economía china ha mantenido siempre un impulso de desarrollo positivo. Este año, frente a shocks externos notablemente más fuertes, el PIB de China creció aún un 5,4 % en el primer trimestre, y los principales indicadores económicos han seguido mejorando desde el inicio del segundo trimestre. Confiamos y somos capaces de mantener un crecimiento relativamente rápido. Un análisis más detallado mostraría que el desarrollo económico de China no es una expansión a corto plazo, sino un avance constante hacia objetivos a largo plazo. China tiene metas de desarrollo claras, planificación y orientación coherentes, medidas de reforma decididas y políticas macroeconómicas pragmáticas. Hemos aplicado 14 planes quinquenales en los últimos más de 70 años, y formularemos el decimoquinto plan quinquenal este año. Nuestro plan, una vez trazado, se llevará a cabo hasta el final. Estas medidas permiten a la economía china superar los ciclos y desarrollarse de forma sólida y estable, y seguir aportando más estabilidad y certidumbre a la economía mundial.
En segundo lugar, la continua expansión y mejora del mercado chino creará más margen para que la economía y el comercio mundiales crezcan y recuperen impulso. China es el segundo mayor mercado de consumo e importador del mundo, con casi 50 billones de yuanes (RMB) de consumo, más de 50 billones de yuanes (RMB) de inversión y más de 20 billones de yuanes (RMB) de importaciones, sin contar el enorme potencial de crecimiento en muchos ámbitos. Avanzamos con paso firme hacia convertirnos en un país de ingresos altos en todos los aspectos, respaldados por una sólida demanda de mejora del consumo, tanto en ámbitos tradicionales como la indumentaria, la alimentación, la vivienda y el transporte, como en ámbitos emergentes como los terminales inteligentes y la propiedad intelectual cultural. Estamos intensificando nuestros esfuerzos por aplicar la estrategia de ampliación de la demanda interna, poniendo en marcha iniciativas especiales para impulsar el consumo. Esto convertirá a China en una potencia de consumo de gran escala además de ser una potencia manufacturera. Todo ello brindará más espacio de mercado a las empresas de todo el mundo.
En tercer lugar, los continuos avances y el salto de China en innovación proporcionarán el impulso que tanto necesita el desarrollo mundial. La búsqueda constante de innovación y progreso es la fuerza motriz subyacente de la economía china. Durante años, China ha considerado la ciencia y la tecnología como su principal fuerza productiva y ha trazado un camino exitoso en el que la innovación científico-tecnológica encabeza la innovación industrial y la mejora industrial impulsa la evolución científico-tecnológica. En la China actual, los trenes de alta velocidad atraviesan numerosas montañas y ríos, los vehículos eléctricos prestan servicio a millones de hogares y la inteligencia artificial potencia miles de industrias. Cabe decir que, en ámbitos como la energía verde y la fabricación avanzada, las tecnologías chinas lideran hoy el mundo. Y, lo que es más notable, la innovación china es abierta y de código abierto. Estamos dispuestos a compartir con el mundo tecnologías autóctonas y escenarios de innovación, y a respaldar la colaboración internacional en investigación, desarrollo, aplicación y divulgación, con el fin de impulsar el desarrollo basado en la innovación en todos los países mediante la apertura y la cooperación.
Señoras y señores, amigos: en el desarrollo de la economía y el comercio mundiales, los empresarios asumen una misión importante y desempeñan un papel fundamental. El tema de esta reunión anual, «Espíritu empresarial para una nueva era», es muy pertinente. Siempre he creído que, en la sociedad humana, los empresarios son un grupo de personas con un talento excepcional que asumen el importante papel de organizadores de la producción y las operaciones y de impulsores del progreso social en los distintos países. En particular, en la amplia economía de mercado, los empresarios, con su extraordinaria visión, creatividad y capacidad de ejecución, pueden organizar diversos elementos de recursos y convertirlos en productividad real, transformar la incertidumbre de los cambios del mercado en la certeza del éxito en el mercado y atreverse a abrir nuevos caminos para el desarrollo económico y social. Juntos, representan una fuerza única y poderosa. Tales empresarios y el espíritu empresarial son especialmente valiosos cuando la economía mundial de hoy afronta todos los cambios y necesita con urgencia una salida y un camino hacia adelante, y merecen ser respetados, apreciados y apoyados. La nueva era exige que los empresarios desempeñen papeles más importantes, asuman mayores responsabilidades y den nuevas dimensiones al espíritu empresarial. Les animo a hacer más cosas por el bien común. Espero que siempre sigan las leyes del mercado, hagan lo correcto, defiendan la apertura y la cooperación, defiendan la globalización económica, se opongan al desacoplamiento y a la ruptura de las cadenas de suministro, y hagan un llamamiento a todas las partes para que no conviertan el comercio en una cuestión política o de seguridad. Les animo a hacer más cosas para abrir nuevos caminos. Espero que aprovechen las oportunidades de la nueva ronda de la revolución científico-tecnológica y la transformación industrial, que superen las dificultades u obstáculos temporales, que consoliden los recursos de innovación en un ámbito más amplio con una perspectiva a largo plazo y que descubran nuevas áreas prometedoras en el crecimiento económico. Les animo a hacer más cosas para lograr resultados de beneficio mutuo. Espero que abracen el desarrollo mutuo con una mentalidad abierta e inclusiva, que compartan recursos, que aprovechen las fortalezas mutuas, que promuevan la integración de mercados y el empoderamiento mutuo, y que logren un crecimiento común. El Gobierno chino, como siempre, alentará y apoyará a los empresarios en sus emprendimientos y esfuerzos, y seguirá fomentando un entorno empresarial orientado al mercado y de clase mundial, regido por un marco jurídico sólido. Con los brazos abiertos, damos la bienvenida cordialmente a las empresas de todo el mundo para que inviertan en China, echen raíces en China, crezcan junto a China y trabajen con nosotros por un futuro mejor.
Deseo a esta reunión anual el mayor de los éxitos. Muchas gracias.





