El 17 de mayo es el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia.
El tema del día es "Juntos, resistimos, apoyamos y sanamos."
Estas son tres formas de combatir la violencia y la discriminación que sufren las personas lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI).
El 17 de mayo se conmemora el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia (IDAHOBIT), que busca celebrar las diversidades sexuales y de género, y sensibilizar sobre la violencia y la discriminación que siguen sufriendo las personas lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI).
El día internacional fue impulsado por el activista político Louis-Georges Tin en 2004, y la fecha del 17 de mayo se eligió para conmemorar la decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS), del 17 de mayo de 1990, de dejar de considerar la homosexualidad como un trastorno mental. Los avances tardaron otros 29 años, hasta 2019, cuando la OMS decidió dejar de clasificar las identidades trans (descritas como “incongruencia de género”) como trastornos mentales y de comportamiento.
Si bien ha habido fallos históricos que han avanzado en la igualdad de las personas LGBTI en cada vez más países, la situación de los derechos humanos de las personas LGBTI sigue siendo motivo de gran preocupación.
El progreso ha sido desigual: al menos 69 países siguen penalizando las relaciones sexuales entre personas adultas del mismo sexo que consienten, y el año 2020 ha mostrado un retroceso creciente en la protección de los derechos LGBTI. Derechos legales conseguidos con esfuerzo se han revertido en varios países, desde municipios que se declaran “zonas libres de LGBTI” hasta nuevas legislaciones antitrans.
A las personas LGBTI también se las ha acusado falsamente, maltratado y estigmatizado como vectores de enfermedad durante la pandemia, lo que ha alimentado el odio y la violencia, y la búsqueda de chivos expiatorios en las redes sociales. El acoso, la agresión física y la violencia letal contra las personas LGBTI persisten en todo el mundo. Solo en 2021, la Human Rights Campaign ya informó de al menos 24 asesinatos de personas trans y no binarias.
El IDAHOBIT es un día que exige apoyo continuo y protección de los derechos de las personas LGBTI en todo el mundo. Para combatir la violencia y la discriminación contra esta comunidad, estas son tres formas que pueden ayudar a que nuestras sociedades sean un lugar más seguro:
Aumentar la aceptación y el apoyo social
En muchos países se ha producido una creciente aceptación de la homosexualidad en las últimas dos décadas, y uno de cada cinco adultos en EE. UU. conoce a alguien que usa pronombres no binarios distintos de él o ella.
Sin embargo, el progreso sigue siendo polarizado y muy desigual según el país. Las normas y creencias rígidas sobre la orientación sexual, la identidad y la expresión de género siguen dificultando la aceptación social y familiar de las personas LGBTI. Por ejemplo, pueden dar lugar a la práctica continuada de las llamadas “terapias de conversión”, que pretenden cambiar la orientación sexual de una persona o suprimir su identidad de género. Esta práctica solo ha sido prohibida en cinco países.
Una comprensión y una representación más inclusivas de la historia y las culturas podrían conducir a una mayor aceptación de las identidades LGBTI. Desde las pinturas rupestres prehistóricas de Sudáfrica y la literatura otomana temprana hasta figuras mitológicas como Zeus, el rey de los dioses griegos, o Lakapati, la diosa filipina transgénero de la fertilidad, pasando por figuras históricas presuntas como Alejandro Magno o Leonardo da Vinci, las personas LGBTI han dado forma a la historia de la humanidad desde los primeros periodos y siempre han sido una parte vital de nuestras comunidades y culturas.
¿Qué hace el Foro para impulsar la inclusión de las personas LGBTI?
Aumentar la protección mediante leyes, reglamentos y políticas de no discriminación
Para impulsar un cambio cultural positivo y construir comunidades y sociedades más inclusivas, los gobiernos y las empresas pueden promulgar leyes y políticas de no discriminación, así como derogar las leyes y políticas vigentes que tengan como objetivo discriminar a las personas LGBTI o que, por diseño, tengan un efecto discriminatorio sobre ellas.
Según la organización de la sociedad civil ILGA, 11 países ofrecen protección constitucional explícita contra la discriminación por motivos de orientación sexual, y 81 países cuentan con leyes de no discriminación en el empleo que protegen los derechos de los trabajadores LGBTI. Especialmente allí donde las leyes locales son insuficientes, las empresas pueden aplicar políticas para prohibir y prevenir el acoso y la discriminación de los profesionales LGBTI. Más del 90% de las empresas de la lista Fortune 500 ya prohíben la discriminación por orientación sexual, y el 83% la prohíbe por identidad de género, frente a solo tres en 2000.
Aumentar la visibilidad y la representación
Una mayor visibilidad y representación de las personas LGBTI en la cultura popular y en el liderazgo aumenta la aceptación social en general, y es más probable que la opinión pública impulse políticas de igualdad en las empresas y en la legislación. Pero las personas LGBTI no están representadas de forma proporcional en la televisión y solo suponían el 9.1% de los personajes habituales de series de ficción en EE. UU., según un informe del grupo de defensa en medios GLAAD.
Algunos países prohíben por completo o censuran la emisión pública de contenidos LGBTI. En cuanto a la representación en el liderazgo empresarial, hasta que el consejero delegado de Apple, Tim Cook, salió del armario en 2014, no había ningún consejero delegado abiertamente gay en la lista Fortune 500. Hoy hay cuatro consejeros delegados abiertamente LGBTI. Y en 2020, Petra De Sutter fue nombrada viceprimera ministra de Bélgica, lo que la convirtió en la política transgénero de mayor rango de Europa.
Este año, el IDAHOBIT se celebra en todo el mundo bajo el lema “Juntos, resistimos, apoyamos y sanamos”.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial en materia de diversidad, equidad e inclusión?
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Gracias al conocimiento compartido y a la colaboración, el Centro permite a sus socios explorar modelos económicos inclusivos que apoyen a las personas y a las sociedades durante la transición.





