La transición de Japón hacia una sociedad descarbonizada

Solar plant in Japan, Mount Fuji in the distance
Renewable energy, such as this solar plant in Japan, will become mainstream as the country aims to become net-zero by 2050.Image: Mark Merner, Unsplash
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  • Japón afronta el enorme desafío de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a cero neto para 2050.

  • La doble emergencia de la COVID-19 y el cambio climático ha acelerado la necesidad de una acción global sistémica.

  • El Gobierno de Japón convocará al sector público, al sector privado y a la sociedad en general para crear una economía sostenible y resiliente.

El mundo se enfrenta ahora a dos crisis globales: la pandemia de coronavirus y el cambio climático. En este punto de inflexión para la civilización, es esencial que rediseñemos nuestros sistemas socioeconómicos para que sean sostenibles y resilientes. Por eso Japón afronta ahora el desafío de las «Tres Transiciones», hacia: una sociedad descarbonizada, una economía circular y una sociedad descentralizada.

En octubre de 2020, el primer ministro Suga declaró que, para 2050, Japón aspira a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a cero neto. El Gobierno se centrará en hacer realidad una «sociedad verde», porque «las medidas proactivas frente al cambio climático transforman las estructuras industriales, así como nuestra economía y sociedad, lo que conduce a un crecimiento económico dinámico», afirmó Suga.

«Las medidas proactivas frente al cambio climático transforman las estructuras industriales, así como nuestra economía y sociedad»

Primer ministro de Japón, Yoshihide Suga

Además, en noviembre del año pasado, la Cámara de Representantes y la Cámara de Consejeros de Japón declararon una emergencia climática, lo que indica que combatir el cambio climático no es una cuestión partidista. Esto significa que las políticas climáticas de Japón son inquebrantables, independientemente de quién ostente el poder. Considero que esta estabilidad y continuidad políticas son la fortaleza de Japón.

Como defensor de larga data de elevar los objetivos climáticos del Gobierno y de revisar la política de exportación de centrales eléctricas de carbón, creo firmemente que esta declaración de neutralidad de carbono es un punto de inflexión. No podemos limitarnos a esperar innovaciones futuras si queremos alcanzar este objetivo para 2050. Las tecnologías de descarbonización existentes, como las energías renovables y los vehículos eléctricos, deberían generalizarse en la sociedad. Los próximos 10 años, hasta 2030, serán decisivos en nuestros esfuerzos por alcanzar la neutralidad de carbono para 2050. A continuación se describen las medidas de Japón para la «transición hacia la descarbonización».

1. Creación de un marco jurídico

En primer lugar, incluiremos el objetivo de neutralidad de carbono para 2050 en la ley al revisar la Ley de Promoción de Medidas contra el Calentamiento Global. Esto proporcionará la base jurídica de la política y garantizará su continuidad.

Por instrucción de Suga, el Ministerio de Medio Ambiente y el Ministerio de Economía, Comercio e Industria también debatirán el sistema de fijación de precios del carbono. Se trata de un avance importante para el Ministerio de Medio Ambiente, que desde hace tiempo estudia la mejor forma de establecer un sistema de fijación de precios del carbono. Es una medida simbólica que refleja la afirmación de Suga de que «las medidas proactivas frente al cambio climático impulsarán el crecimiento».

Además, actualmente estamos revisando nuestro Plan de Medidas contra el Calentamiento Global para incluir pasos concretos hacia la neutralidad de carbono para 2050. Nuestro objetivo es informar a las Naciones Unidas sobre los esfuerzos de Japón hacia 2030 antes de la COP26.

2. Colaboración entre el sector público y el privado

El segundo punto se refiere a las iniciativas impulsadas por los gobiernos locales y el sector privado. El número de ciudades japonesas de cero emisiones de carbono, o gobiernos locales, que se han comprometido a alcanzar cero emisiones de carbono para 2050, se ha disparado de cuatro (cuando fui nombrado ministro de Medio Ambiente) a más de 200, lo que representa una población de más de 90 millones.

Para hacer realidad estos compromisos de cero emisiones de carbono, ayudaremos a los gobiernos locales a desarrollar proyectos y a crear capacidades, ofreciendo incentivos tanto materiales como no materiales para descarbonizar las regiones. En un paso alentador, Tokio y la prefectura de Saitama ya han introducido un sistema de comercio de derechos de emisión.

Suministro total de energía (TES) por fuente, mundo, 1990-2018Image: AIE

No esperaremos hasta 2050 para alcanzar estos objetivos: mediante la introducción de paquetes de tecnologías disponibles durante los próximos cinco años, hasta 2025, queremos desencadenar un efecto dominó de descarbonización regional, en el que una región tras otra se descarbonice. El Consejo para la Descarbonización Nacional y Local, impulsado por Suga, servirá para destacar las mejores prácticas regionales de descarbonización.

El sector privado también está acelerando sus esfuerzos: las inversiones ESG de Japón se han multiplicado por seis en los últimos tres años. Japón también tiene el mayor número de empresas que apoyan el Grupo de Trabajo sobre la Divulgación de Información Financiera relacionada con el Clima (TCFD) – un marco para informar sobre información financiera relacionada con el clima.

La descarbonización en la gestión empresarial también se extiende, ya que más de 80 empresas japonesas han introducido un sistema interno de fijación de precios del carbono para impulsar las inversiones y medir los avances hacia la descarbonización, asignando un valor monetario a las emisiones de carbono. Apoyaremos estos esfuerzos empresariales y promoveremos la financiación ESG, incluida la de las entidades financieras regionales orientada a alcanzar los ODS.

3. Facilitar que la sociedad realice cambios positivos

Para alcanzar la neutralidad de carbono para 2050 se necesitan cambios socioeconómicos sistémicos, como cambios en los estilos de vida en materia de vestimenta, alimentación, vivienda y transporte. En Japón ya se están realizando esfuerzos para generalizar las energías renovables y los vehículos eléctricos.

En el proyecto de ley de presupuesto complementario que acabamos de aprobar hemos añadido una medida para duplicar los incentivos a los vehículos eléctricos que funcionan como «baterías móviles», alimentados con electricidad 100 % renovable. Se trata de la primera iniciativa japonesa que respalda la introducción conjunta de vehículos eléctricos y energías renovables. Además, a partir de 2021, los parques nacionales gestionados por el Ministerio de Medio Ambiente ofrecerán plazas de aparcamiento gratuitas con estaciones de carga para vehículos eléctricos.

Al reforzar la acción climática y mejorar la continuidad y previsibilidad de nuestras políticas, queremos demostrar al mundo que Japón está comprometido con la descarbonización. Podemos marcar la diferencia si unimos fuerzas para superar las dos crisis globales. Trabajemos juntos para rediseñar nuestra sociedad de forma que sea sostenible y resiliente.

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