Desde el punto de vista económico, la ASEAN es uno de los pocos focos de luz mientras la economía mundial sigue estancada.
La región está en condiciones de liderar la próxima era de la participación digital, con un enfoque en el comercio minorista electrónico y el trabajo en línea.
La ASEAN es conocida por su neutralidad, lo que le otorga una posición sólida desde la que actuar como mediadora en el escenario global.
En los más de medio siglo transcurrido desde su fundación, la ASEAN ha sido históricamente un bloque comercial relativamente ‘silencioso’. Sin embargo, las señales indican que esto está cambiando. Rara vez hubo un mes en 2022 en que la ASEAN no apareciera en las noticias, y fue un año en el que acogió no una, sino tres cumbres de liderazgo mundial: la Cumbre de la ASEAN y del Este de Asia en Phnom Penh, la Cumbre del G20 en Bali y la Reunión de Líderes Económicos del APEC en Bangkok.
Para los analistas de la ASEAN, esto no fue una sorpresa; muchos sostienen que ha llegado el momento de que el bloque aproveche sus activos, su tamaño, su creciente riqueza y su floreciente influencia global.
Crecimiento: aprovechar las ventajas existentes y nuevas
Desde el punto de vista económico, la ASEAN es uno de los pocos focos de luz mientras la economía mundial sigue estancada. Sus economías registraron un fuerte crecimiento durante 2022 gracias al repunte de la actividad tras la COVID-19 y, aunque esto se está desacelerando y el enfriamiento global tendrá cierto efecto, las previsiones de crecimiento general para 2023 se sitúan en 4,4 % para la ASEAN-6 (Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam).
En conjunto, la ASEAN es un enorme bloque en términos de superficie terrestre, recursos naturales y tamaño de población (aproximadamente 680 millones). Su población joven tiene cada vez mayor nivel educativo y riqueza y, con una mentalidad emprendedora y recursos crecientes para invertir en empresas, está creando un sólido mercado regional, lo que ayuda a compensar los efectos negativos de la desaceleración mundial. El turismo es otro beneficio y, a medida que los viajes internacionales se recuperen durante 2023, la región –y en particular sus destinos perennemente populares, como Tailandia– debería disfrutar de un crecimiento continuado de las llegadas.
Como bloque comercial, la ASEAN es uno de los de mayor crecimiento (representa aproximadamente el 8 % de las exportaciones mundiales) y, tras años de acuerdos comerciales, se sitúa ahora en el centro de dos grandes zonas de libre comercio (ZLC): la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), que incluye a Australia, China, Japón, Nueva Zelanda y Corea del Sur, y el Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífica (CPTPP), que incluye a países latinoamericanos como Chile y México, así como a Canadá y varias otras naciones asiáticas.
Sostenibilidad: de rezagado a líder
Uno de los mayores desafíos a los que se enfrenta la región es el cambio climático. Para Indonesia y Filipinas, con sus extensos archipiélagos y numerosos habitantes de islas, la perspectiva de la subida del nivel del mar es devastadora. Varios de los Estados miembros de la ASEAN ya sufren otros cambios relacionados con el clima, normalmente en forma de lluvias intensas fuera de temporada que provocan inundaciones, y esta situación solo puede empeorar.
Uno de los más afectados es Indonesia, cuya decisión de asumir el liderazgo de la iniciativa Ocean 20 subraya el creciente nivel de compromiso –y de voz– que los países de la ASEAN desean tener en el debate sobre la sostenibilidad. En 2021, el bloque lanzó su primer Informe sobre el estado del cambio climático, que no solo analiza la evolución de la situación, sino que está diseñado para encontrar formas en que los 10 miembros puedan colaborar para cumplir los objetivos climáticos.
Cómo abordar sus crecientes emisiones de gases de efecto invernadero sigue siendo una cuestión central, pero, de forma positiva, nueve Estados miembros se han comprometido a alcanzar cero emisiones netas y el bloque se ha comprometido a que el 23 % de su energía primaria sea renovable para 2025, y Vietnam, potencia solar mundial, lidera en este aspecto.
Economía digital: destinada a convertirse en líder mundial
La ASEAN está en condiciones de liderar la próxima era de la participación digital. La transformación digital en toda la región ha sido rápida, con la COVID-19 como un impulso inesperado. Como destaca el Informe sobre la Generación Digital de la ASEAN sobre la transformación digital y la recuperación, esta provocó no solo una enorme adopción de la tecnología digital –60 millones de personas de la región se convirtieron en consumidores en línea durante la pandemia, pero también un auge digital que ha dado forma a casi todos los aspectos de la vida, incluida la actividad empresarial.
Como resultado, varios países de la ASEAN lideran a nivel mundial en algunos sectores de la digitalización, incluido el crecimiento del comercio minorista electrónico. Filipinas y Malasia son los dos países principales en este aspecto, con un crecimiento de 25 % y 23 % respectivamente al año, mientras que Filipinas también sigue siendo una fuente constante de trabajo en línea para el resto del mundo.
Mediación: el paso de socio silencioso a protagonista
La ASEAN es conocida por su neutralidad. Aunque las tensiones estallan de forma esporádica dentro del bloque, durante mucho tiempo ha mantenido una postura no crítica hacia el exterior y, con frecuencia, también hacia el interior, lo que refleja su identidad: ‘Unidad en la diversidad’. En gran medida, la postura neutral de la ASEAN le ha resultado beneficiosa, al permitirle trabajar con una serie de países que manifiestan, en ocasiones, perspectivas políticas y de seguridad bastante opuestas.
En 2022 surgieron señales de que la ASEAN podría intentar aprovechar su neutralidad y ofrecer sus servicios como mediadora. Indonesia logró alcanzar un consenso en el G20 en noviembre en forma de la Declaración de los Líderes. De forma similar, Camboya, en calidad de presidencia de la ASEAN, acercó a Ucrania a la región ese mismo mes a través del Tratado de Amistad y Cooperación en el Sudeste Asiático (TAC), un logro notable dadas las relaciones de larga data de la ASEAN con Rusia.
Estos éxitos marcan una incursión en la mediación para el bloque y podrían sentar las bases para más actividades de este tipo. Esto, junto con las demás fortalezas de la ASEAN, hace prever que durante 2023 la influencia del bloque en el escenario mundial seguirá desarrollándose de forma discreta.
Este artículo apareció originalmente en The Straits Times.





