Varios cambios tecnológicos importantes están impulsando un renacimiento espacial, entre ellos la caída de los precios y el aumento de la cantidad de datos.
Esto puede impulsar enormemente la sostenibilidad y la digitalización: las dos grandes transiciones económicas de nuestra época.
Estas son 3 áreas principales en las que este renacimiento está teniendo un impacto cada vez mayor.
El espacio aparece en los titulares todas las semanas. Nuevos cohetes, multimillonarios y turistas espaciales: ¡la emoción no tiene fin!
Pero, entre bastidores, están pasando muchas más cosas. Estamos viviendo un renacimiento espacial: un período en el que innovaciones tecnológicas de gran calado están impulsando nuevas capacidades. Sin embargo, en mi opinión, el aspecto más importante no son los cohetes ni los satélites (por mucho que me encanten como apasionado del espacio), sino la enorme cantidad de nuevos datos que recopilamos en órbita.
Hay varios cambios tecnológicos importantes que impulsan este renacimiento: el precio de los cohetes se ha reducido a una cuarta parte en la última década; la relación entre coste y rendimiento de los satélites ha mejorado 1.000 veces en el mismo período; y la inteligencia artificial (IA) permite extraer de manera eficiente información crucial de estos conjuntos de datos.
Estas tres tendencias se potencian entre sí y están dando lugar a nuevos usos, usuarios y capacidades de nuestros activos espaciales.
¿Y el beneficio? Más datos sobre lo que ocurre en la Tierra.
El renacimiento espacial es una revolución de los datos
Hoy producimos 10 veces más imágenes de la Tierra por superficie que hace cinco años, y se transmite por todo el planeta un ancho de banda de comunicaciones 10 veces mayor. Esta avalancha de datos está teniendo un gran impacto en tres áreas principales:
1. La economía. Hay dos grandes transformaciones económicas globales en nuestra época, ambas de una escala de billones de dólares. La primera es la transformación digital de las industrias, en la que los macrodatos y la IA permiten que sectores enteros operen con mucha más eficiencia. Los datos satelitales pueden acelerar esta transición. Pensemos, por ejemplo, en la agricultura. Los agricultores pueden usar imágenes satelitales para vigilar sus campos, detectar problemas cuanto antes y optimizar los insumos. Priorizar determinados campos con base en esta información reduce los costos y, al mismo tiempo, aumenta la eficiencia y los ingresos. Esto está teniendo un impacto enorme en nuestro sistema alimentario.
2. Sostenibilidad. La transición hacia una economía sostenible es una tendencia que mueve varios billones de dólares. En este contexto, las empresas están empezando a hacer un seguimiento de sus objetivos ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), y los gobiernos hacen lo propio con sus emisiones. Todo empieza con la medición. Los datos satelitales son fundamentales para la transición hacia la sostenibilidad, ya que podemos usarlos para medir los cambios en el capital natural e incorporarlos a la formulación de políticas. Por ejemplo, en una alianza con el Ministerio de Clima y Medio Ambiente de Noruega (NICFI), los ministerios forestales de 64 países tropicales utilizan datos de observación de la Tierra para frenar la deforestación. En algunas regiones, esto ha multiplicado por diez las denuncias y los procesamientos anuales por desmontes ilegales. La lección es sencilla: los datos impulsan la rendición de cuentas, que a su vez impulsa la acción.
3. Paz y seguridad. ¿Qué tienen que ver los satélites con la política, la paz y la seguridad? Mucho, resulta ser. Las imágenes diarias están haciendo que el planeta sea más transparente; esta tecnología arroja luz sobre los acontecimientos mundiales y promueve la rendición de cuentas. Esto nunca ha sido más evidente que en la guerra de Ucrania. Los datos satelitales comerciales ofrecen una vista aérea del conflicto y están cambiando los cálculos. Al permitir que el mundo vea y comprenda los cambios con un nivel de detalle sin precedentes, tanto en el tiempo como en el espacio, los datos satelitales hacen posible un nuevo grado de transparencia global. Así, la ciudadanía puede seguir los cambios a medida que ocurren en todo el mundo y arrojar luz sobre los acontecimientos mundiales. Esta rendición de cuentas es una fuerza muy positiva.

Aunque resulte emocionante ver a multimillonarios y nuevos cohetes en el espacio, la oportunidad mucho más importante que ofrece el renacimiento espacial es una revolución de los datos que impulsa la sostenibilidad y las transformaciones digitales, las dos mayores transiciones económicas de nuestra época. Nos aporta una transparencia renovada y tiene un profundo impacto en la seguridad y la geopolítica, al descorrer el velo sobre actividades que no benefician a la humanidad.
Esta es la verdadera historia del renacimiento espacial, y supone un cambio radical: no allá arriba, sino aquí en la Tierra.





