Decenas de organizaciones se sumaron a la iniciativa Partnering for Racial Justice in Business, impulsada por el Foro Económico Mundial tras el trágico asesinato de George Floyd, el 25 de mayo de 2020.
Las empresas desempeñan un papel clave en el logro de la equidad racial mediante la reflexión interna, las acciones colectivas con las comunidades, los gobiernos y la sociedad civil, y escuchando a quienes sufren las consecuencias más graves de los daños.
Las organizaciones deben reconocer la naturaleza sistémica de la inequidad racial y determinar dónde deben llevarse a cabo reformas para que se produzca un cambio significativo.
Hace dos años, un 25 de mayo, el asesinato de George Floyd —un hombre negro desarmado muerto a manos de un agente de policía en Minneapolis— desencadenó una reflexión mundial y un movimiento por la justicia racial en múltiples sectores, incluido el empresarial. Desde entonces, más de 60 organizaciones de 13 sectores, con más de 5,5 millones de empleados en todo el mundo, se han comprometido a construir lugares de trabajo más equitativos y justos como parte de la iniciativa Partnering for Racial Justice in Business – una coalición mundial liderada por el Foro Económico Mundial. Ahora, mantener el impulso exige actuar en medio de otras prioridades que reclaman nuestra atención, como la COVID-19 y la guerra en Ucrania.
Reconfigurar una sociedad desigual es una tarea hercúlea, pues la marginación y la discriminación de las personas de color constituyen un desafío profundamente sistémico que una cultura dominada por personas blancas ha perpetuado durante siglos. Sin embargo, podemos inspirarnos en quienes se han adherido a la iniciativa Partnering for Racial Justice in Business. Están explorando nuevas formas de mejorar la inclusión racial y étnica dentro y fuera de los lugares de trabajo. Su labor pone de relieve tres factores que otras empresas deberían tener en cuenta.
Cómo pueden lograr las empresas la equidad racial
1. Empezar por mirar hacia dentro
La búsqueda de la equidad racial y la justicia social no es un juego de suma cero, sino una historia que habla de nuestra humanidad común. Todas las personas tienen un papel en impulsar el cambio y, para las empresas y su personal, este debe comenzar con la difícil práctica de la introspección y la honestidad antes de poder lograr cambios externos. Esta mirada interna puede llevarse a cabo mediante una auditoría de equidad racial.
Varias empresas de Fortune 500 y S&P 200, entre ellas JP Morgan Chase y Citibank Group, han recurrido a terceros independientes para realizar auditorías internas de equidad racial, diagnosticar el problema antes de tratarlo y garantizar que lo que afirman sobre la equidad racial concuerde con lo que hacen.

Este enfoque es una posible herramienta de rendición de cuentas, orientada a la acción y potencialmente poderosa, que genera confianza entre los clientes.
«Lo que se mide se hace», afirma Buks Akinseye, subdirector de Igualdad, Diversidad e Inclusión de Ingka Group, el mayor minorista de IKEA, con más de 174 000 empleados en 32 países. «Medir la diversidad permite consolidar el poder de la inclusión».
Ingka Group puso en marcha una encuesta sobre diversidad e inclusión voluntaria y anónima para recopilar datos y establecer una línea de base sobre la representación diversa, identificar diferencias en las experiencias laborales y medir los avances. En la UE, este ejercicio se complica porque las definiciones de los grupos racializados varían entre los países del bloque y las leyes de privacidad de la UE pueden dificultar la obtención de datos. Esta complejidad pone de relieve la naturaleza sistémica de la injusticia y la desigualdad, así como la inexistencia de una solución única para todos. Según Akinseye, Ingka Group debe abordar esta realidad con humildad y reconocer que el progreso requiere un enfoque matizado y colectivo.
2. Reconocer la responsabilidad compartida
La introspección es fundamental para cambiar corazones y mentalidades y, por tanto, mantener conversaciones conscientes sobre la raza y el racismo. Sin embargo, esa conciencia es solo el comienzo: las organizaciones y las personas deben colaborar con otros para lograr un impacto más amplio.
PepsiCo, una empresa reconocida como líder en diversidad desde la década de 1940, también destaca el poder de las alianzas para impulsar la equidad. Según Tina Bigalke, directora de Diversidad, Equidad e Inclusión de PepsiCo, la empresa ha redoblado sus esfuerzos para abordar las barreras sistémicas a la equidad racial mediante un enfoque integral y crear oportunidades para las comunidades de color. Por ejemplo, ha creado una unidad de negocio multicultural centrada en el desarrollo empresarial y la equidad, y ha puesto en marcha una iniciativa para avanzar hacia la igualdad racial con compromisos y financiación específicos para las personas, la empresa y la comunidad.
«Reconocemos que PepsiCo no puede cambiar por sí sola la situación de la equidad racial. Para pasar del compromiso a la acción, necesitamos que todos se sumen en todo el sector: trabajar con nuestros pares, con la sociedad civil y con las comunidades», afirma Bigalke.
Explica que, en lo que respecta al pilar empresarial, se han asociado con organizaciones como la National Urban League, UNIDOS y otras organizaciones comunitarias para apoyar de manera más eficaz a las empresas de Estados Unidos propiedad de personas negras, indígenas y de color (BIPOC). «Aunque podemos aprovechar nuestra escala e influencia, estas organizaciones están en mejor posición para ayudarnos a comprender e identificar quién necesita ese apoyo».
Para pasar del compromiso a la acción, necesitamos que todos se sumen en todo el sector: trabajar con nuestros pares, con la sociedad civil y con las comunidades.
Tina Bigalke, directora de Diversidad, Equidad e Inclusión, PepsiCo
3. Escuchar a quienes sufren los daños más graves
El enfoque de PepsiCo también demuestra la importancia de escuchar a las comunidades a las que sirven las empresas para comprender mejor cómo las barreras sistémicas obstaculizan la equidad racial. Cuando se involucra deliberadamente a quienes han sido marginados y desatendidos históricamente, surgen soluciones nuevas y transformadoras que suelen beneficiar a todos, incluida la organización.
Esta misma convicción sustenta la labor de Mayo Clinic, que ejerce su influencia para abordar las disparidades en salud, eliminar el racismo y promover la equidad y la inclusión en sus centros, acercándose a sus pacientes, personal, estudiantes y comunidades. Según la Dra. Anjali Bhagra, profesora de Medicina de la Oficina de Equidad, Inclusión y Diversidad de Mayo Clinic, entre las iniciativas figuran:
- Inversión en investigación sobre las disparidades en salud.
- Una clínica para pacientes transgénero e intersexuales.
- Mejora de las tasas de detección del cáncer colorrectal y del control de la diabetes en las poblaciones minoritarias.
- Un plan de estudios sobre diversidad en las distintas escuelas de Mayo Clinic College of Medicine para mejorar la competencia cultural y la representación de la próxima generación de profesionales sanitarios.
«En el propio lugar de trabajo, uno de nuestros principales desafíos es escuchar voces diversas: los empleados con distintos orígenes y trayectorias vitales no siempre ven ni escuchan sus voces en las actividades de diversidad, equidad e inclusión. Debemos ayudar a las personas a reconocerse en programas que pueden percibirse como dirigidos a ciertos grupos», afirma la Dra. Bhagra.
Las empresas son clave para la solución
La labor de Mayo Clinic, PepsiCo e Ingka Group son solo tres ejemplos de lo que es posible cuando una empresa aborda el desafío de la equidad racial con determinación e innovación. Las empresas no pueden resolver por sí solas la inequidad racial, pero pueden ser una fuerza significativa para el cambio y una pieza clave de la solución: pueden actuar como agentes de cambio en las comunidades e impulsar acciones conjuntas con los gobiernos y la sociedad civil para fortalecer las reformas sistémicas.
Erradicar el racismo requiere la participación de todos, y el papel de las empresas consiste en ir más allá de los compromisos y las promesas mediante la acción colectiva. Los líderes del sector ya están colaborando a través de Partnering for Racial Justice in Business: súmate a este camino compartido.





