La glocalización, un mejor equilibrio entre lo global y lo local, brinda oportunidades para aumentar la resiliencia y la sostenibilidad y, en última instancia, difundir la prosperidad.
Desde la energía y los alimentos hasta los productos cotidianos, las empresas están encontrando nuevas formas de aumentar la producción local y ahorrar recursos naturales.
Las tecnologías nuevas y emergentes, como la impresión 3D, los gemelos digitales, el metaverso y la realidad aumentada, son clave para lograr un mundo "glocalizado".
La globalización se encuentra en una encrucijada. Si bien ha sacado de la pobreza a millones de personas y impulsado el comercio mundial, ha tenido un coste para nuestro clima, nuestro medio ambiente, nuestra resiliencia y nuestras comunidades. La pandemia y la guerra en Ucrania fueron una llamada de atención, que llevó a los gobiernos a replantearse qué es fundamental para el éxito de sus economías. Y a las empresas, a replantearse sus cadenas de valor.
La cuestión es cómo podemos aprovechar este momento para construir algo mejor. Y reconfigurar la economía mundial para que sea más equitativa y sostenible.
Sigue conectados, pero más cerca de casa
Un mejor equilibrio entre lo global y lo local, la llamada glocalización, ofrecería lo mejor de ambos mundos. Conectarse a la economía global estimula la competencia y la innovación y da acceso a otros mercados. Producir cerca de los clientes difunde la prosperidad y crea economías más resilientes y sostenibles. Entonces, ¿cómo podemos hacer que esto ocurra?
Podemos empezar utilizando innovaciones tecnológicas para acercarnos a los mercados finales. Por ejemplo, las zapatillas deportivas se han fabricado en el Lejano Oriente durante años. Grupo Chamatex está llevando la fabricación de zapatillas a Francia con su Advanced Shoe Factory 4.0. Mediante tecnologías como los gemelos digitales y los robots autónomos, pueden fabricar de forma flexible distintos calzados para diferentes marcas. Es un modelo de producción asequible, de bajas emisiones y ágil, que puede aplicarse a otros bienes de consumo, incluso a los alimentos.
En los próximos 25 años, la Tierra tendrá que alimentar a 10 000 millones de personas; casi el 70 % vivirá en ciudades. Hoy en día, transportamos alimentos envasados en plástico a largas distancias. Los fundadores de 80 Acres Farms, Mike Zelkind y Tisha Livingston, creen que existe una forma mejor. Mediante la agricultura vertical, pueden producir 300 veces más alimentos que una granja convencional, utilizando menos tierra y menos agua y estando más cerca de las ciudades. Y los apoyamos con tecnologías de automatización y digitalización para optimizar y escalar su solución.

Descarbonizar nuestros sistemas energéticos tendría un impacto aún mayor. Hace apenas 20 años, la localidad alemana de Wunsiedel atravesaba dificultades. Las empresas cerraban y los empleos escaseaban. Pero Marco Krasser, responsable de la empresa de servicios públicos local, imaginó un sector energético que devolvería la prosperidad a su localidad. Y nosotros le ayudamos a hacerlo realidad. Como resultado, Wunsiedel ha construido un suministro energético fiable y ecológico y un futuro próspero, aprovechando la energía solar y eólica con una microrred, almacenamiento en baterías y una planta de hidrógeno verde.
Lo que hace único al metaverso industrial es la capacidad de trabajar juntos en cosas reales de forma virtual, ya sea diseñando edificios y redes eléctricas o dando mantenimiento a máquinas, desde cualquier lugar.
Roland Busch, presidente y consejero delegado de Siemens AG
Fabricar nuevos productos a partir de productos viejos
Sin embargo, debemos utilizar los recursos de nuestro planeta con sensatez para garantizar el futuro de todos. Hoy en día, menos del 9 % de los recursos naturales se recicla. No tiene por qué ser así.
Con los gemelos digitales, podemos diseñar las cosas mejor para que no acaben en vertederos, como hicimos con nuestros trenes Mireo, que son reciclables en un 95 %. Con la impresión 3D, podemos fabricar productos más rápido y con menos residuos. Y con la ayuda de la tecnología, podemos reciclar más.
El desarrollador sueco de baterías Northvolt pretende hacer precisamente eso. Su nueva gigafactoría en Suecia tiene aproximadamente el tamaño de 33 campos de fútbol, y su ambición es igual de grande: fabricar las baterías más ecológicas del mundo. El director de digitalización de Northvolt, Mikael Söderberg, nos habló de sus planes.
Para 2030, la mitad de sus materias primas deberían proceder de baterías usadas. Y les estamos ayudando a lograrlo mediante tecnologías de vanguardia. Así que esto no solo es bueno para el planeta, sino que también lo es para su cadena de suministro.
El metaverso industrial está llegando
Todos los ejemplos mencionados solo fueron posibles gracias a la tecnología, a la combinación de hardware y software, y de los mundos real y digital.
Cada vez más, estos dos mundos están convergiendo. Por eso creo que la tecnología que definirá los próximos 20 años será el metaverso industrial. Un mundo inmersivo, siempre activo y conectado sin fisuras con el mundo real. Las personas pueden reunirse allí para construir cosas o resolver problemas como si estuvieran físicamente juntas.
Independientemente de la ubicación de la fábrica, los expertos pueden analizar cualquier problema que afecte a sus operaciones en una realidad virtual basada en la física y fotorrealista. Pueden probar soluciones mediante simulación. Incluso pueden viajar atrás en el tiempo para descubrir qué causó el problema. Aunque pueda sonar a ciencia ficción, muchas tecnologías básicas, como los gemelos digitales, se utilizan ampliamente hoy en día.
Incluso las ciudades tienen gemelos digitales. En Berlín, estamos utilizando uno para diseñar y construir un distrito sostenible, Siemensstadt Square. Una vez que esté en funcionamiento, el gemelo analizará cómo utilizan la ciudad las personas, qué ocurre con la red eléctrica o con el tráfico en las calles para hacerla más habitable. Y muy pronto formará parte del metaverso.
Anticipándose a las sociedades envejecidas
Lo que hace único al metaverso industrial es la capacidad de trabajar juntos en cosas reales de forma virtual, ya sea diseñando edificios y redes eléctricas o dando mantenimiento a máquinas, desde cualquier lugar.
Para las sociedades envejecidas que se enfrentan a la escasez de mano de obra en el futuro, este concepto será clave. Es un problema que afecta a Europa, Norteamérica y Japón, y está creciendo. Para 2050, casi el 40 % de la población china superará la edad de jubilación.
Podemos prepararnos para ese futuro. Tomemos como ejemplo nuestro trabajo con Mercedes-Benz. Su consejero delegado, Ola Källenius, tiene planes para hacer la producción más eficiente y sostenible. Su fábrica de Berlín, que abrió por primera vez en 1902, forma parte de esta transformación. Hoy en día, es un centro digital para nuevas tecnologías y también un lugar de aprendizaje. Aquí, los empleados pueden utilizar tecnologías como la realidad aumentada y la simulación para adquirir nuevas competencias. Es un enfoque que nosotros, en Siemens, también aplicamos en nuestras plantas.
La glocalización ofrece la oportunidad de restablecer la confianza de las comunidades locales en la economía global. Puede proporcionar un camino hacia un mundo más sostenible. La globalización no va a desaparecer, está cambiando. Y estoy convencido de que esto trae nuevas oportunidades para darle forma y convertirla en algo mejor.





