El desacoplamiento podría perjudicar a la economía mundial, advierten los expertos.
El Fondo Monetario Internacional constató que el coste a largo plazo de la fragmentación económica podría ascender hasta el 7 % del PIB mundial.
Tres expertos ofrecen claves sobre los efectos del desacoplamiento económico.
Mientras el mundo lidia con crisis simultáneas o 'policrisis', crece la sensación de fragmentación geopolítica, ya que las economías afrontan vientos económicos adversos cambiantes reduciendo su exposición a las vulnerabilidades.
La situación, agravada por un entorno geopolítico y geoeconómico cada vez más competitivo, ha propiciado diversas tendencias relacionadas con países que desenredan e aíslan sus economías. Sin embargo, cuando el G7 se reunió a principios de este año, se dijo que el término 'desacoplamiento' había evolucionado hacia 'reducción de riesgos', después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, abogara por un enfoque más matizado de la integración económica.
Se trata de una cuestión espinosa que lleva tiempo sobre la mesa y que también se debatió mucho tras la crisis financiera de 2008.
Los economistas afirman que este fenómeno podría tener consecuencias significativas para el crecimiento económico. El Fondo Monetario Internacional, por ejemplo, constató que el coste de la fragmentación económica a largo plazo podría ascender hasta el 7 % del PIB mundial.
Mirek Dušek, director gerente del Foro Económico Mundial, sostiene: "El entorno geopolítico mundial afronta fuertes vientos adversos y muestra una tendencia hacia una mayor fragmentación y polarización. Sin embargo, en última instancia, el mundo necesita una cooperación productiva y eficaz que permita el comercio, la inversión y el intercambio de ideas necesarios para alcanzar y sostener el crecimiento."
Pero el nerviosismo en torno a la interdependencia económica persiste.
Mientras el Foro Económico Mundial celebra la 14.ª Reunión Anual de los Nuevos Campeones en Tianjin (China), tres expertos de la Red de Consejos Globales de Futuro advierten contra el desacoplamiento económico, especialmente entre China y los países occidentales.
Esto es lo que tienen que decir.
'El desacoplamiento total respecto de los países de la OCDE es poco práctico y difícil de aplicar'
Kellee S. Tsai, decana y catedrática, Escuela de Humanidades y Ciencias Sociales, Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong
"Los esfuerzos occidentales por localizar la producción mediante el 'onshoring' o el 'friend-shoring' se persiguen como estrategias de gestión de riesgos para reducir la dependencia de insumos chinos. A primera vista, países como México, Brasil, India, Malasia, Tailandia y Vietnam podrían beneficiarse al hacerse con capacidad productiva que antes estaba en China. Sin embargo, esos mismos países siguen importando de China componentes necesarios, y gran parte del Sur Global prefiere un enfoque políticamente neutral hacia el comercio y la inversión extranjera directa.
"Así pues, aunque las presiones para el desacoplamiento puedan estar desplazando ciertas partes de la cadena de suministro hacia aliados occidentales y economías geopolíticamente no alineadas, China sigue siendo una parte integral de las cadenas de valor y del crecimiento mundiales.
"Aparte de los semiconductores, donde los controles de exportación limitan el acceso de China a los chips de alta gama, el ocaso de la globalización y el desacoplamiento respecto de China se han exagerado. El desacoplamiento total respecto de los países de la OCDE es poco práctico y difícil de aplicar, dada la profunda integración de China en la economía mundial. Si se persiguiera con mayor intensidad, cabe esperar que tanto los productores como los consumidores occidentales asuman una parte desproporcionada de los mayores costes, al tiempo que se comprometerían los objetivos compartidos de la transición ecológica."
'La alineación estratégica de valores colectivos es cada vez más crucial para la prosperidad de la humanidad.'
Dr. Ning Wang, Digital Society Initiative, Universidad de Zúrich
"En un momento crítico de inestabilidad mundial acentuada, la participación constructiva de los actores clave y la alineación estratégica de valores colectivos resultan cada vez más cruciales para la prosperidad de la humanidad.
"Por un lado, la participación constructiva, eficaz y sustantiva de los actores mundiales contribuye a la consecución de bienes públicos a escala internacional. Esto subraya la importancia de la diplomacia, el diálogo y la cooperación en todos los ámbitos, desde la gobernanza hasta la empresa y la ciencia. Por otro lado, la alineación estratégica, pragmática y realista de los valores compartidos de los actores mundiales contribuye a la claridad de una agenda afinada hacia un futuro sostenible y resiliente. Ello exige articulaciones transparentes y entendimientos mutuos de principios, prioridades, capacidades y recursos, incluidos aquellos importantes y pertinentes tanto para el espacio físico como para el digital.
"Mientras que la separación, la alienación y la confrontación generan fragmentación y desconfianza, la conexión, la integración y la cooperación conducen a una visión compartida y a la trascendencia. La llamada 'brecha de sabiduría' entre la complejidad cada vez más interconectada de los problemas globales y nuestra inútil incapacidad para darles sentido solo puede salvarse cuando nos esforzamos por mirar en la misma dirección, aunque no veamos el mismo paisaje."
'El desacoplamiento alterará los ecosistemas tecnológicos'
Jay Lee, catedrático Clark Distinguished, Universidad de Maryland
"Comercio: el desacoplamiento podría tener ramificaciones significativas. Reducirá los volúmenes comerciales entre China y los países occidentales. Además, se incrementarían los aranceles y las restricciones a la inversión, lo que dificultaría aún más que las empresas accedan a mercados extranjeros y se beneficien de la cooperación internacional. Las cadenas de suministro se verían gravemente afectadas, con el consiguiente encarecimiento de los productos asequibles. También afectaría a las empresas globales y provocaría una crisis de mercado.
"Tecnología: el desacoplamiento intensificará aún más la competencia tecnológica entre China y los países occidentales, alterará los ecosistemas tecnológicos y limitará la colaboración en investigación y el intercambio de conocimientos.
"Talento: el desacoplamiento afectará drásticamente a la matriculación de estudiantes chinos en instituciones estadounidenses y obstaculizará el desarrollo de la innovación en la industria estadounidense."





