Los grandes modelos de lenguaje tienen el mayor potencial para beneficiar a los empleos que implican pensamiento crítico y habilidades de resolución de problemas complejos, especialmente en los campos STEM.
Los empleos con mayor potencial de automatización son aquellos que implican tareas lingüísticas rutinarias y repetitivas, mientras que los empleos con un alto grado de interacción personal o movimiento físico se verán menos afectados.
Un nuevo informe mejorará la comprensión del posible impacto directo de los grandes modelos de lenguaje en empleos específicos y permitirá a las partes interesadas tomar decisiones más informadas.
Las tecnologías de inteligencia artificial (IA) generativa, como Co-Pilot, Midjourney y ChatGPT, no son simples avances teóricos; son herramientas prácticas que están recalibrando el funcionamiento fundamental de nuestras economías.
El Libro blanco del Foro Económico Mundial publicado recientemente, Jobs of Tomorrow: Large Language Models and Jobs, desarrollado en colaboración con Accenture, pone el foco en esta transformación, destacando las tareas y empleos que serán aumentados y aquellos que serán automatizados.
Los grandes modelos de lenguaje son algoritmos de aprendizaje profundo que reconocen, resumen, traducen, predicen y generan contenido, acercándose a un nivel de competencia humano.
Ampliar las capacidades humanas
En campos como la ingeniería, el análisis científico y las matemáticas, los profesionales se centrarían en tareas creativas de alto valor, mientras los sistemas de IA gestionan las operaciones más rutinarias. El aumento de la capacidad humana en esos roles genera un entorno laboral más gratificante que beneficia a los empleados y cataliza la innovación, a la vez que abraza lo que significa ser humano.
Por otro lado, los empleos centrados en tareas lingüísticas repetitivas podrían verse afectados por la automatización. Ocupaciones como los autorizadores de crédito, los verificadores y los empleados administrativos podrían ver automatizadas hasta cuatro quintas partes de sus tareas. Al mismo tiempo, es probable que los empleos que requieren un alto grado de interacción personal, como la educación y el asesoramiento profesional, se vean menos afectados por la adopción de grandes modelos de lenguaje. Y, por último, a medida que se adopten de forma más amplia los grandes modelos de lenguaje, surgirán también nuevos roles, como los desarrolladores de IA, los creadores de contenido de IA y los especialistas en ética de la IA, por citar algunos.
Estas son las conclusiones de un amplio análisis de 19 000 tareas en 867 ocupaciones recogidas en este último informe Jobs of Tomorrow. Se hace eco de los resultados del Informe sobre el Futuro del Empleo 2023, que anticipa alteraciones significativas del empleo en los próximos cinco años.
En un debate público polarizado sobre el impacto esperado de la IA generativa, este documento adopta un enfoque estructurado para comprender el impacto directo de los grandes modelos de lenguaje en empleos específicos. Este análisis permitirá a las partes interesadas tomar decisiones más informadas en el futuro.
Entonces, ¿cómo deberían prepararse los líderes empresariales, los responsables políticos y los empleados? Proponemos un enfoque multifacético para gestionar este periodo de transición.
Suavizar la transición hacia la IA
En primer lugar, la previsión y la adaptabilidad deben ser la piedra angular de las estrategias organizativas. Comprender las implicaciones de aprovechar los grandes modelos de lenguaje, tanto negativas como positivas, es el primer paso hacia un futuro en el que la tecnología amplíe las capacidades humanas. En segundo lugar, las empresas deben reforzar la planificación interna de la fuerza laboral e invertir fuertemente en la recualificación y el perfeccionamiento de los trabajadores hacia funciones en crecimiento, al tiempo que contratan nuevo talento para empleos en expansión.
Los responsables políticos tienen un papel que desempeñar, en particular orientando el desarrollo de programas de educación y formación que preparen a los trabajadores para los empleos que más se beneficiarán de los grandes modelos de lenguaje. Será necesario contar con redes de protección social y otras formas de asistencia mientras los trabajadores actuales se reconviertan y reciclen, especialmente aquellos con mayor probabilidad de verse afectados.
Nuestro futuro aumentado por la IA es muy prometedor. La simbiosis en evolución entre los seres humanos y los grandes modelos de lenguaje y la IA generativa, en términos más generales, tiene el potencial de crear valor, pero solo si guiamos esta transición de forma colaborativa. La responsabilidad de aprovechar las oportunidades y, al mismo tiempo, afrontar con diligencia los desafíos recae en todos nosotros: líderes empresariales, responsables políticos y empleados por igual.





