La UE afirma que necesita 210.000 millones de euros adicionales (220.000 millones de dólares) de inversión para transformar su sistema energético.
Esto permitiría aumentar enormemente la velocidad y la escala del despliegue de energía baja en carbono.
El bloque también busca ahorrar energía mediante la eficiencia energética, además de invertir en infraestructuras de petróleo y gas para habilitar nuevas rutas de suministro.
La UE ha presentado una «expansión masiva y una aceleración» de las energías renovables como parte de un paquete de medidas para acelerar su independencia de los combustibles fósiles rusos y responder a la crisis climática.
El bloque afirma que necesita 210.000 millones de euros (220.000 millones de dólares) de inversión adicional de aquí a 2027 para alcanzar sus objetivos.
El plan incluye modificaciones a su paquete medioambiental emblemático, el Pacto Verde Europeo, y abarca tres ámbitos principales: ahorro de energía, diversificación del suministro y una transición acelerada a las energías renovables.
Ampliar las fuentes de energía baja en carbono
La UE planea aumentar sus objetivos de energía renovable, con la meta de que las renovables representen el 45 % de su combinación energética total para 2030, frente al 40 % previsto en los planes anteriores.
Esto supondrá duplicar la capacidad solar fotovoltaica para 2025, hasta alcanzar los 600 gigavatios en 2030. En 2021, la UE tenía una capacidad solar fotovoltaica de unos 165 gigavatios.
El bloque también buscará aumentar su capacidad de energía eólica como parte del plan.
Sin embargo, se necesita un aumento temporal del uso de carbón y combustible nuclear para cubrir el déficit hasta que haya suficiente energía solar y eólica disponible. Se prevé que la UE queme alrededor de un 5 % más de carbón—uno de los combustibles más contaminantes— para generar electricidad en los próximos cinco a diez años, mientras la región reduce sus importaciones de petróleo y gas rusos. Las autoridades insisten en que el bloque seguirá cumpliendo sus objetivos de reducción de carbono.
La Comisión Europea también quiere contar para 2030 con una capacidad de producción nacional de 10 millones de toneladas de hidrógeno, además de importar otros 10 millones de toneladas. Espera utilizarlo para sustituir el gas, el carbón y el petróleo en las industrias y los sectores del transporte cuya descarbonización es difícil. Ha reservado 200 millones de euros (210 millones de dólares) para la investigación en este ámbito.
Ahorrar energía
Como parte del paquete de medidas, la Comisión también quiere lograr aumentos significativos de la eficiencia energética. Su objetivo es reducir el consumo de energía un 13 % con respecto a los niveles de 2020, una meta más ambiciosa que la anterior, del 9 %.
Se espera que los Estados miembros utilicen medidas fiscales para fomentar una mayor eficiencia y el ahorro energético, como la reducción de impuestos a los sistemas de calefacción eficientes. La Comisión también ha esbozado una serie de cambios de comportamiento recomendados, como bajar la calefacción y utilizar más el transporte público, lo que, según afirma, podría ayudar a reducir un 5 % la demanda de petróleo y gas.
Diversificar el suministro
La UE ha estado trabajando para asegurar suministros de petróleo y gas de países distintos de Rusia. En 2021, Rusia suministró alrededor del 40 % del gas que utilizó la UE y algo más de una cuarta parte del petróleo crudo que importó.
Para 2030 se necesitarán inversiones de 10.000 millones de euros (10.600 millones de dólares) para construir infraestructuras como gasoductos y terminales, necesarias para reconfigurar el suministro de gas natural licuado y petróleo de la UE.
Esto ha suscitado críticas de algunos activistas, que preferirían que la UE rompiera de forma más contundente con los combustibles fósiles. La Agencia Internacional de la Energía afirma que no se pueden realizar nuevas inversiones en infraestructuras de petróleo, gas y carbón en ningún lugar del mundo si queremos limitar el calentamiento global al objetivo de 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales.
Una encuesta reciente en los Estados miembros de la UE constató un amplio apoyo a que la UE reduzca cuanto antes su dependencia del petróleo y el gas rusos para apoyar a Ucrania.
La Comisión Europea afirma que las recientes interrupciones del suministro de gas a Bulgaria y Poloniademuestran la urgencia de abordar la falta de fiabilidad de los envíos rusos. Según afirma, recortar las importaciones de combustibles de Rusia podría ahorrar casi 100.000 millones de euros (106.000 millones de dólares) al año.








