Con el objetivo de reducir a cero neto las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE para 2050, la Unión planea aplicar tasas a los bienes importados destinados a las industrias del acero, el cemento y la electricidad.
Aunque al principio la iniciativa solo se aplicará al acero, el cemento y la electricidad, un alto funcionario ha informado de que más adelante podría extenderse al aluminio, los fertilizantes y los productos químicos.
Los países menos adelantados del mundo podrían quedar exentos del gravamen.
El plan de la Unión Europea para imponer tasas fronterizas al carbono a los bienes importados contaminantes se aplicaría inicialmente al acero, el cemento y la electricidad, pero más adelante podría ampliarse a otros sectores, según ha afirmado un alto funcionario.
Como parte de su objetivo de reducir a cero neto las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE para 2050, la Comisión Europea está elaborando planes para gravar los bienes que ingresen al bloque de 27 países.
La política, que la Comisión propondrá el próximo verano, pretende proteger a la industria de la UE frente a la competencia de importaciones más baratas procedentes de países con políticas climáticas menos estrictas. Sin embargo, aún no está claro cómo medirán las autoridades el nivel de contaminación, o intensidad de carbono, de los bienes, ni cuán variables serán las tasas.
La Comisión, el órgano ejecutivo de la Unión Europea, prevé poner en marcha la política para 2023 en unos pocos sectores con flujos comerciales internacionales relativamente bajos, a fin de ayudar a simplificar lo que se espera que sea un mecanismo jurídica y técnicamente complejo.
«Los sectores principales son, efectivamente, el acero, el cemento y la electricidad», declaró Diederik Samsom, jefe del gabinete climático de la Comisión, en un evento en línea organizado por Politico.
Más adelante podría ampliarse al aluminio, los fertilizantes y los productos químicos, dijo.
Samsom afirmó que los países menos adelantados del mundo y aquellos con políticas de fijación de precios del carbono equivalentes a las de Europa podrían quedar exentos del gravamen.
China, el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, se prepara para poner en marcha un mercado nacional de carbono. El candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Joe Biden, también ha dicho que impondría tasas al carbono a las importaciones.
Expertos jurídicos han advertido de las dificultades de diseñar la política conforme a las normas de la Organización Mundial del Comercio. Una opción sería solicitar una exención de estos principios, alegando que la política es una herramienta medioambiental y no una medida para dar una ventaja competitiva a la industria de la UE.
Jennifer A Hillman, investigadora sénior del Council on Foreign Relations, afirmó que la Unión Europea podría reforzar este argumento asegurándose de que los fondos recaudados con la política se destinen a la acción climática.
«Cuantas más pruebas haya de que esto se hizo por motivos medioambientales, mejor será la posición», afirmó Hillman.





