El capitalismo de las partes interesadas, que busca garantizar que las empresas sirvan a la sociedad en su conjunto, ha ganado terreno durante la pandemia de COVID-19.
Un nuevo informe del Foro Económico Mundial describe cómo crear marcos de gobernanza para los estándares ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).
Las recomendaciones abarcan el propósito, la estrategia, la composición del consejo y mucho más.
El ritmo gradual del progreso social se ve interrumpido ocasionalmente por periodos de cambio rápido. Sin duda, estamos inmersos en uno de estos cambios, a medida que la pandemia, los riesgos climáticos y la desigualdad económica y racial ponen a prueba la resiliencia de la sociedad y obligan con rapidez a adoptar nuevas formas de operar.
Estos cambios son cada vez más evidentes en el mundo empresarial, donde las empresas se adaptan integrando los resultados para las partes interesadas en sus modelos de negocio. “Capitalismo de las partes interesadas” ha copado titulares en los últimos 18 meses, ya que el Foro Económico Mundial, la Business Roundtable y otras organizaciones han pedido a los líderes empresariales que incluyan la voz de las partes interesadas en sus procesos de toma de decisiones.
El auge del capitalismo de las partes interesadas
En respuesta, muchos líderes empresariales buscan replantear el propósito de las empresas. Por ejemplo, la Business Roundtable de Estados Unidos modificó su declaración sobre el propósito de una corporación en agosto de 2019 para comprometerse a promover “una economía que sirva a todos los estadounidenses”.
Además, los mayores inversores del mundo, entre ellos Blackrock, State Street y Vanguard, han empezado a respaldar públicamente la importancia de la sostenibilidad. Climate Action 100+, una iniciativa impulsada por inversores y puesta en marcha a finales de 2017, busca garantizar que los 167 mayores emisores corporativos de gases de efecto invernadero del mundo adopten las medidas necesarias frente al cambio climático.
También han crecido los movimientos sociales que buscan repensar el capitalismo. Por ejemplo, Greta Thunberg y otros jóvenes activistas inspiraron huelgas climáticas mundiales. Del mismo modo, el movimiento Black Lives Matter renovó la atención sobre las profundas desigualdades de la sociedad, lo que se sumó a la demanda pública de una sociedad más justa.

De las palabras a la acción
¿Cómo pueden las empresas adoptar las teorías del capitalismo de las partes interesadas para impulsar la creación de valor a largo plazo y un crecimiento sostenible?
Deben abordar dos desafíos apremiantes: por un lado, medir e informar sobre las prácticas con las partes interesadas de manera coherente y, por otro, la necesidad imperiosa de integrar la gobernanza con las partes interesadas en la toma de decisiones corporativas. Accionistas, inversores, empresas y otras partes interesadas, incluidas las ONG y los reguladores, han manifestado con firmeza la necesidad de converger en los estándares de presentación de informes ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) y de contar con orientaciones prácticas para integrar a las partes interesadas en la estrategia empresarial (o, dicho más sencillamente, cómo "hacer" ESG).
Un nuevo informe del Foro, “El futuro de la corporación: del balance al balance de valor”, ofrece orientaciones prácticas sobre los pasos que pueden dar los consejos de administración, los presidentes y la alta dirección para crear un marco de gobernanza eficaz con las partes interesadas. Estas recomendaciones se basan en un documento anterior, “Medición del capitalismo de las partes interesadas: hacia métricas comunes y una presentación coherente de la creación de valor sostenible” que proponía un conjunto de métricas del capitalismo de las partes interesadas basadas en estándares existentes que ya siguen varias empresas.
Soluciones tangibles para los consejos de administración

El nuevo informe propone recomendaciones para que las empresas implementen una gobernanza eficaz con las partes interesadas. No existe un enfoque "único para todos" en la gobernanza con las partes interesadas. Cada empresa debe emprender su propio recorrido de gobernanza con las partes interesadas, guiada por su propósito. Las recomendaciones abarcan el propósito, la estrategia, la cultura y los valores, los deberes fiduciarios, la composición y la eficacia del consejo, la participación de las partes interesadas, la relación con los accionistas e inversores, los incentivos, los KPI de ESG y la transparencia y la presentación de informes.
Observamos que las empresas exitosas orientadas a las partes interesadas son proactivas a la hora de relacionarse con su base de inversores. Sus consejos conocen qué cuestiones relacionadas con las partes interesadas consideran los inversores financieramente relevantes y demuestran una cultura de transparencia en la forma de supervisarlas. Los consejos con visión de futuro tienen claro qué competencias, incentivos e informes utilizan para relacionarse con los inversores en cuestiones relevantes para las partes interesadas.
La composición del consejo y los incentivos que se establecen siguen siendo factores críticos de éxito para una gobernanza eficaz orientada a las partes interesadas. Muchas empresas han adoptado la necesidad de diversidad de competencias, género, raza, edad y capacidad física. Un consejo que refleje a las partes interesadas de la empresa puede implementar KPI e incentivos para medir el impacto en las partes interesadas y exigir a la dirección que rinda cuentas por ello.
El uso de KPI de ESG medidos en toda la organización año tras año puede ser el inicio de un enfoque más holístico para valorar la contribución del consejo, la dirección y la plantilla al éxito o fracaso del negocio. También aumenta el interés por el clima, incluidos los objetivos basados en la ciencia y la descarbonización de las cadenas de suministro.
Los desafíos de la pandemia, el clima y la desigualdad de los últimos 18 meses no tienen precedentes. Pero, al apoyarse en décadas de teoría de las partes interesadas y utilizar herramientas emergentes de gobernanza y ESG, los líderes empresariales pueden ofrecer soluciones a estos desafíos.





