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En el día 4 de Davos 2022, Peter Prengaman, director de noticias sobre clima y medio ambiente de Associated Press, nos cuenta sus impresiones de su primer Davos. Escuchamos a Gita Gopinath, del FMI, y a otras personas sobre las perspectivas de crecimiento mundial; averiguamos qué quieren oír de los líderes de Davos 2022 unas escolares de un campo de refugiados en Kenia; y escuchamos a los célebres músicos Yo-Yo Ma y Emanuel Ax en el concierto de Davos «Nuestra humanidad compartida».
Robin Pomeroy: Es jueves, 26 de mayo de 2022, y estamos en el día 4 de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza. Esto es Radio Davos. Más de 2.500 líderes de gobiernos, empresas, sociedad civil, academia y medios de comunicación se reúnen en persona por primera vez desde que la COVID-19 paralizó el mundo. Debaten los asuntos más importantes, desde la geopolítica hasta el cambio climático, la desigualdad, la tecnología y el futuro del empleo, en un momento en que la historia llega a un punto de inflexión. Vea toda la acción en directo o a la carta en weforum.org y en las redes sociales con la etiqueta #WEF22. Soy Robin Pomeroy, editor de pódcasts del Foro Económico Mundial, y les acompaño con pódcasts diarios de la Reunión Anual 2022. Esto es Radio Davos.
Robin Pomeroy: Me complace dar la bienvenida por última vez esta semana al estudio de pódcast de Radio Davos a mi copresentador de hoy, Peter Prengaman, director de noticias sobre clima y medio ambiente de Associated Press (AP). Peter, ¿cómo estás?
Peter Prengaman:Bien, gracias.
Robin Pomeroy:Cuéntanos qué haces en el cargo que acabo de mencionar, el de clima y medio ambiente. ¿Qué abarca?
Peter Prengaman: Bueno, a principios de este año, AP puso en marcha una iniciativa para ampliar de verdad nuestra cobertura del clima y el medio ambiente en todo el mundo. AP lleva mucho tiempo cubriendo estos temas, por supuesto, pero hasta ahora estaban principalmente bajo el paraguas de salud y ciencia. Ahora, en lugar de abordar el clima desde esa perspectiva, hemos creado un departamento propio, que dirijo, y estamos contratando gente en todo el mundo para ampliar considerablemente nuestra cobertura del cambio climático, la degradación ambiental y la biodiversidad desde todos los puntos de vista. Ya no es solo una noticia científica. También es una noticia empresarial, política y de estilo de vida. Eso es lo que nos proponemos hacer.
Robin Pomeroy: ¿Has venido a cubrir aquí, en Davos, esas noticias sobre el clima?
Peter Prengaman:Así es. Como digo, AP siempre ha cubierto Davos y ha tratado algunos temas climáticos desde aquí. Pero este año decidí venir porque quería centrarme en el cambio climático. Antes de que empezara Davos, dediqué un tiempo a revisar todos los paneles y calculé que alrededor de un tercio guardaba alguna relación con el cambio climático. Davos acoge muchos debates distintos, y el cambio climático es uno de los temas centrales. Me pareció importante que estuviéramos aquí.
Robin Pomeroy: ¿Has entrevistado, conocido o simplemente escuchado a alguien que te haya impresionado por lo que dijo sobre el clima?
Peter Prengaman: Diría que me han impresionado más los debates que una persona en particular. Ha habido muchos debates muy buenos sobre la captura de carbono y conversaciones muy sinceras sobre el estado actual de esa tecnología y lo que debe conseguir para extraer de verdad una cantidad considerable de carbono de la atmósfera. Eso me ha impresionado mucho. Creo que el anuncio de hoy de la First Movers Coalitiontambién ha sido bastante significativo. Más de 50 empresas se han comprometido a comprar tecnologías ecológicas a lo largo de sus cadenas de suministro para enviar una señal de mercado realmente contundente. ¿Cuánto ayudará eso a ampliar estas iniciativas en los próximos años, en la próxima década? Ya lo veremos. Pero es una iniciativa muy importante.
El anuncio de hoy de la First Movers Coalition… más de 50 empresas se comprometieron a comprar tecnologías ecológicas a lo largo de sus cadenas de suministro para enviar señales de mercado realmente contundentes.
Peter Prengaman.
Robin Pomeroy:Me alegro mucho de que lo hayas mencionado, porque tengo preparado un fragmento de la rueda de prensa de ayer, en la que participó un panel de gran nivel, debo decir. Voy a leer la lista de participantes. Pondré un fragmento de John Kerry, que estuvo acompañado, entre otros, por Bill Gates; Brad Smith, presidente de Microsoft; Marc Benioff, director ejecutivo de Salesforce; y Ruth Porat, directora financiera de Google. Todos participaron ayer en el lanzamiento. Escuchemos al enviado presidencial de Estados Unidos para el cambio climático, John Kerry.
John Kerry: Debemos ampliar mucho más rápido que ahora el uso de tecnologías fundamentales. Tenemos tecnologías y sabemos hacer ciertas cosas, pero el mercado tiene que empezar a adoptarlas. Así ocurrió cuando el Gobierno envió una señal sobre las vacunas: las desarrollamos porque la gente sabía que había un comprador. Hicimos lo mismo con los vuelos espaciales. Dijimos que compraríamos la capacidad, la compramos y ahora hay vuelos espaciales privados. Aquí puede ocurrir lo mismo. Esta es una señal de demanda, una de las señales más fuertes que podemos enviar. Hoy, la iniciativa First Movers pasa de las 35 empresas fundadoras que se sumaron al principio a 55 empresas. Les damos la bienvenida. En conjunto, representan un valor de casi 9 billones de dólares. Con la incorporación de estas empresas, hay participantes que se comprometen a comprar el 10 % de un producto concreto, como acero verde o cemento. Además, por ejemplo, las navieras acuerdan construir barcos sin emisiones de carbono. Aunque al principio pueda ser más caro, ayudará a crear una señal de demanda para el mercado.
Robin Pomeroy:Ese era John Kerry, el enviado de Estados Unidos para el clima, hablando ayer en el anuncio de la First Movers Coalition. Hemos hablado mucho de ella en Radio Davos. Escuchen el pódcast del día 3 de ayer. También cubrimos su lanzamiento en la COP26, la conferencia sobre el clima celebrada en Glasgow, Escocia, en noviembre pasado. Peter, parece impresionante, pero habrá que esperar para ver qué impacto puede tener la First Movers Coalition. ¿Esa es más o menos tu impresión?
Peter Prengaman:Sí. Durante años, muchas personas han sostenido que, en materia de cambio climático, no hace falta introducir cambios importantes en las políticas porque la tecnología acabará resolviendo estos problemas. Hasta ahora, no ha sido así. Si nos fijamos especialmente en el último año, las emisiones han aumentado. Y eso ocurre cuando cada vez más personas se centran en las tecnologías verdes, en el cambio climático en general y en impulsar cambios legislativos. Hay muchísimos debates sobre qué hacer y sobre el futuro. Así que creo que debemos esperar y ver qué ocurre con la First Movers Coalition y hasta dónde llega todo esto. Por ejemplo, John Kerry comparó la iniciativa con la ampliación de la producción de vacunas. Es cierto: crearon una vacuna contra la COVID-19 en un tiempo récord. ¿Podría hacerse algo parecido con el acero verde, el hidrógeno verde, la captura de carbono, el transporte marítimo, una industria en la que es muy difícil reducir las emisiones, o la aviación? Ya veremos. Pero, sin duda, hay señales empresariales claras.
Robin Pomeroy: Sí. El cambio climático es muy complejo. Fue increíble que lograran crear una vacuna tan rápido, una hazaña asombrosa. Pero trabajaban en un solo problema y, en teoría, sabían cómo abordarlo. El cambio climático tiene muchas causas que se solapan. Ese era John Kerry. Creo que lo entrevistaste esta semana, ¿verdad?
Peter Prengaman: Sí.
Robin Pomeroy:¿Qué impresión te dio?
Peter Prengaman:Me causó una buena impresión. Llevo mucho tiempo siguiendo a John Kerry y lo que dice sobre el clima. Hablé con él específicamente sobre China. Quería saber un poco más sobre la asociación que están formando Estados Unidos y China para encontrar, en esencia, una manera de acelerar la transición hacia algunas tecnologías verdes, aunque sea a pequeña escala entre ambos países. Hablamos un poco de eso. También le pregunté por Build Back Better, la propuesta climática emblemática del presidente Joe Biden, que está estancada, por decirlo con tacto. Algunos sostienen que ha muerto, pero quizá veamos otra ley climática de menor alcance. El enviado especial Kerry dijo precisamente que esperaba que aún fuera posible aprobar alguna ley. También le pregunté por sus planes de futuro. Lleva un tiempo en el cargo y hay quien especula que no seguirá mucho más. Se lo pregunté y dijo que no tenía planes de irse a ningún sitio en un futuro próximo.
Robin Pomeroy:Volviendo la vista atrás, hoy es el último día. Este es tu primer Davos. Me pregunto qué impresión te ha causado. Seguro que has asistido a muchas conferencias y grandes eventos. ¿Hay algo peculiar o particularmente interesante de Davos que te haya llamado la atención?
Peter Prengaman: Lo que más me llama la atención es lo accesibles que son muchas de las personas aquí. Vas por el pasillo, ves a alguien que reconoces, te acercas, te presentas y le das tu tarjeta. Puede que tengas ocasión de hablar con esa persona, quizá solo cinco o diez minutos, o tal vez al día siguiente. Eso me sorprende, porque en general puede ser difícil acceder a la gente. También me llama la atención la disposición de las personas a hablar de verdad sobre los temas aquí. Por ejemplo, pude entrevistar al ministro de Asuntos Exteriores de Egipto, Sameh Shoukry, que también preside la COP27. Hablé con él de muchas cuestiones relacionadas con la COP. Me alegró especialmente aclarar que Egipto permitirá las protestas durante la COP. Es una gran incógnita. Creo que muchas personas que planean ir a la COP27, periodistas, activistas o cualquier otra persona que vaya a participar, quieren saber si se permitirán las protestas. Él dijo que sí. Llevamos meses trabajando con nuestros colegas en Egipto para averiguarlo. Y aquí, en Davos, estaba él. Pude entrevistarlo y me habló de los planes para habilitar un lugar específico donde la gente podrá protestar. Eso también permite acceder a otras noticias importantes.
Robin Pomeroy:¿Tienes la misma sensación que yo de que este es el primer gran evento de cualquier tipo al que asisto en dos años, después de la COVID? Es una sensación muy extraña, como la primera vez que te quitaste la mascarilla en una tienda, si tienes la suerte de vivir en un lugar donde eso ya es posible. ¿Crees que son importantes las reuniones presenciales, cara a cara y en persona? ¿O podríamos ahorrarnos los vuelos o los billetes de tren —en mi caso, el viaje hasta aquí— y hacer todo esto por Zoom?
Peter Prengaman: Creo que tiene mucho valor hacer las cosas en persona. No tendrías en Zoom esa accesibilidad de la que hablaba. Así que sí, tiene un valor real. Sin embargo, estos últimos años, al hacer tantas cosas por Zoom, creo que hemos aprendido a trabajar de forma híbrida. No especularía sobre el futuro de Davos, pero en general quizá replanteemos las conferencias o las concibamos de otra manera que antes de la pandemia.
Robin Pomeroy: Muy bien, Peter Prengaman, muchas gracias por acompañarnos. Disfruta de tu último día en Davos.
Peter Prengaman: Gracias. Ha sido estupendo.
Robin Pomeroy: Veamos algunos de los temas clave de hoy. El canciller alemán Olaf Schulz pronunciará un discurso especial a las 11:00. A las 10:30 habrá una sesión importante sobre las perspectivas mundiales del empleo. Y hay mucho más. Consulte el programa. Por ejemplo, intervendrá el ministro de Asuntos Exteriores de Irán. Habrá una amplia variedad de debates, desde la nueva y audaz economía cuántica hasta el futuro de la cooperación mundial. Sígalo todo en directo o a la carta en weforum.org. He elegido una sesión de ayer para destacar: se tituló ¿Qué le espera al crecimiento mundial?. La moderó Tom Keene, director editorial de Bloomberg Television & Radio, y participaron la economista Mariana Mazzucato y Jim Snabe, presidente de Siemens. Gita Gopinath, primera subdirectora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), ofreció su evaluación de la economía mundial.
Gita Gopinath: La guerra en Ucrania ha supuesto un duro revés para la recuperación mundial. En abril rebajamos considerablemente nuestras previsiones de crecimiento mundial, y el mundo sigue afrontando obstáculos porque atraviesa una crisis del coste de la vida: suben los precios de las materias primas, incluidos los combustibles y los alimentos, en todo el mundo. Los bancos centrales intentan hacer frente a esta situación; deben subir con mucha rapidez los tipos de interés ante los altos niveles de inflación. Pero eso tiene consecuencias para las finanzas y el comercio mundiales. China también se está desacelerando por las nuevas oleadas de contagios que afectan a su población, los confinamientos asociados y la debilidad del sector inmobiliario. Se acumulan varios impactos que afectan al mundo y aún no hemos salido del peligro. También quiero señalar que todo esto ocurre en un momento en que la recuperación mundial es muy desigual. Según nuestras proyecciones, las economías avanzadas volverán en 2024 al nivel que habrían alcanzado de no haber ocurrido la pandemia. En sentido estricto, no tendrán pérdidas de producción. En cambio, las economías emergentes y en desarrollo se situarán alrededor de un 5 % por debajo del nivel que habrían alcanzado sin la pandemia. Esa brecha coincide ahora con una crisis alimentaria, una crisis del coste de la vida y el riesgo de turbulencias financieras de mucha mayor escala. Eso es realmente preocupante.
Una crisis alimentaria, una crisis del coste de la vida y el riesgo de turbulencias financieras de mucha mayor escala. Eso es realmente preocupante.
Gita Gopinath.
Robin Pomeroy:Gita Gopinath, del FMI. En el mismo panel, la profesora Mariana Mazzucato, de University College London, advirtió sobre el tipo de crecimiento económico que podrían experimentar algunos países.
Mariana Mazzucato:En muchos países tenemos un crecimiento impulsado por la deuda privada y liderado por el consumo. La proporción de deuda privada respecto a los ingresos disponibles —siempre nos obsesiona la deuda pública— ha vuelto a un nivel muy cercano al que tenía justo antes de la crisis financiera. ¿Y saben qué causó la crisis financiera? Eso. Cabría pensar que todos hablaríamos de ello, pero pasa inadvertido. Ni siquiera se menciona en los programas electorales al hablar de qué hacer para evitar que la burbuja vuelva a estallar y para aumentar la resiliencia. Usamos esta palabra, por ejemplo, en relación con el clima. Pero no la empleamos para garantizar que aumenten los ingresos de la gente. Los salarios reales no han crecido en los últimos 30 años. Incluso durante la recuperación de la COVID-19, por ejemplo, se concedieron préstamos a pequeñas empresas y se ofrecieron a la gente programas de ayuda para comprar vivienda. Hablo principalmente de Occidente. No necesariamente conviene hacer eso, es decir, cargar aún más deuda. Así que creo que la pregunta central de esta conversación es cómo lograr un crecimiento impulsado por la inversión y dirigir esa inversión a los mayores problemas de nuestro tiempo: la brecha digital, la contaminación y los sistemas de salud deficientes.
Robin Pomeroy: Jim Snabe, de Siemens, dijo que, al intentar recuperar el crecimiento económico, los responsables políticos no deben perder de vista la lucha contra el cambio climático.
Jim Snabe:Creo que, aunque este Davos y la época que vivimos estén marcados por la incertidumbre, el objetivo de la década sigue siendo el mismo. Tenemos que descarbonizar todas las cadenas de valor en las que operamos. Así que, aunque haya incertidumbre a corto plazo, si mantenemos ese objetivo presente, no hay por qué estar tan inseguros. ¿Qué hace falta para lograrlo? En primer lugar, coincido en que los responsables políticos deben crear marcos para que las empresas puedan operar. La herramienta más contundente de su arsenal para la descarbonización es fijar un precio mundial al CO2. Tenemos que acelerar drásticamente las inversiones para descarbonizar todas las infraestructuras esenciales: los sistemas energéticos, alimentarios, de transporte y de salud. Podemos hacerlos más asequibles y descarbonizarlos. A mi juicio, esa es la mayor oportunidad de crecimiento. Estoy convencido de que las empresas que lideren ese cambio mediante la innovación, la recapacitación de su personal y la cooperación mundial serán las ganadoras cuando salgamos de esta etapa. Un precio más alto para el carbón y el petróleo es un buen incentivo para replantear la cadena de suministro, no si uno proporciona el carbón o el petróleo, sino si los consume. De repente, se convierte en un argumento empresarial muy convincente para pensárselo de verdad.
Tom Keene:¿Crees que aquí se producirá un cambio sísmico? ¿Por fin se incentivará a las empresas?
Jim Snabe:Creo que ya estamos en una etapa en la que las grandes empresas invierten en esto porque ven que las hará más competitivas. Partimos de la premisa equivocada de que la descarbonización es algo filantrópico, algo que depende de si te gustan o no las iniciativas verdes. Esta es la mejor oportunidad empresarial que hemos tenido. Mi ejemplo es Maersk, la mayor naviera de contenedores del mundo. En 2018 decidimos descarbonizar el transporte marítimo y lograr que no emita carbono. Entonces no teníamos ni idea de cómo hacerlo. Solo tres años después, ahora sabemos exactamente cómo. Hemos encargado los primeros 12 buques y vamos a utilizar Power-to-X, es decir, convertir electricidad verde en combustibles verdes. Predigo que en los próximos 10-15 años la demanda de combustible verde superará con creces la oferta, a medida que las empresas sigan este camino. Desde mi perspectiva empresarial, eso suena a una gran oportunidad.
Partimos de la premisa equivocada de que la descarbonización es algo filantrópico, algo que depende de si te gustan o no las iniciativas verdes. Esta es la mejor oportunidad empresarial que hemos tenido.
Jim Snabe.
Robin Pomeroy: ¿Y qué hay de la inflación descontrolada? Gita Gopinath, del FMI, respondió a la pregunta de si las demandas de salarios más altos podrían iniciar un círculo vicioso de inflación. Esto es lo que dijo.
Gita Gopinath: He oído a gente preocuparse porque, según dicen, el aumento de los salarios es un problema, ya que puede alimentar la inflación. Para que quede muy claro: lo que causa inflación es el aumento de los precios. Los salarios podrían subir perfectamente. Pero eso solo significaría que las empresas tendrían menos beneficios y los precios seguirían exactamente igual. Dejémoslo claro: podríamos encontrarnos de repente en una situación en la que suban los salarios, pero eso no tiene por qué generar una espiral de salarios y precios.
Robin Pomeroy:Pueden ver el debate completoen nuestro sitio web y escuchar el audio en un episodio de nuestro pódcast hermano, Agenda Dialogues. Ahora salgamos de la burbuja de Davos. Aquí conocí a Lady Mariéme Jamme. Dirige una iniciativa llamada iamtheCODE, que enseña programación informática a niñas de todo el mundo, muchas de las cuales, de otro modo, no tendrían acceso a ese tipo de educación. Mariéme y yo pensamos que sería buena idea salir de la burbuja de Davos y llamar a un par de sus alumnas para saber qué les gustaría oír de las personas que se reúnen aquí. Aquí está Mariéme.
Mariéme Jamme: Robin, lo que está a punto de ocurrir es realmente asombroso. Ahora mismo estamos viendo y escuchando a unas niñas refugiadas de Kakuma, en Kenia. Kakuma es el hogar de más de 258.000 personas. Y ahora estamos hablando con ellas en directo desde Davos.
Robin Pomeroy:Hola, Eunice, y hola, Adit. Eunice, cuéntame algo sobre ti. ¿Dónde naciste? ¿Por qué vives en un campo de refugiados en Kakuma, Kenia?
Eunice Oleya Lokuju:Mi madre llegó aquí en 1994 y nacimos aquí, en Kenia. Mi madre solía contarme las historias de lo que pasó allí, en Sudán del Sur. Me dijo que vinieron a Kakuma porque había guerra en Sudán del Sur. Así que vinieron aquí para estar a salvo. Nací en 2005 y nunca he ido a Sudán del Sur. Solo he vivido aquí, en Kakuma, para poder estudiar mucho y regresar allí, a Sudán del Sur, y cambiar la vida de la gente, para que se detenga la guerra que continúa allí. En especial en Sudán del Sur, antes había mucha corrupción. Digamos que terminas los estudios y quieres conseguir trabajo. Hoy en día, si tienes un familiar, es fácil que te den trabajo, pero si no tienes familiares, es muy difícil conseguirlo. Mi vocación es ser periodista y me gustaría que esas cosas dejaran de ocurrir allí, en Sudán del Sur, para que la gente viva en paz. No quiero decir que, si eres familiar mío, te daré trabajo. Que traten a todos por igual y vean a cada persona como a una hermana o un hermano. Esa es mi historia.
Robin Pomeroy:Si pudieras hacerles una pregunta a las personas que están aquí en Davos, Suiza, o quisieras que te contaran algo, ¿qué mensaje les darías?
Eunice Oleya Lokuju:Mi mensaje para ellos es que deberían darnos, especialmente a las niñas, una educación de calidad. Ya sabe, hoy en día la gente solía decir que los hombres son quienes pueden hacerlo mejor, pero no saben que una mujer puede hacer mejor lo que hace un hombre. Así que las mujeres también tienen derecho a estudiar, igual que los hombres. Hasta ahora no tenemos una presidenta; solo hemos tenido una, Samia Suluhu, presidenta de Tanzania. Así que estoy trabajando codo con codo para convertirme en la segunda presidenta de Sudán del Sur, que es una persona, y espero poder lograrlo.
Robin Pomeroy:Me encanta esa ambición. Te deseo todo lo mejor. Voy a hablar con Adit. Adit, ¿me oyes?
Adit Philip Maze:Sí, te oigo.
Robin Pomeroy:Estupendo. Cuéntame también algo sobre ti. ¿Has vivido toda tu vida en el campo de refugiados de Kakuma?
Adit Philip Maze:Llegamos al campo de refugiados de Kakuma en 2013, cuando estalló la guerra. Nací en Sudán, en Kenana; durante la guerra vinimos a Kakuma. También perdí a mi padre en ese momento. Cuando crezca, me gustaría ser líder, política. La razón principal por la que elegí esa carrera es que descubrí mi vocación cuando tenía ocho o nueve años, y mi padre fue quien me dijo que cambiara Sudán del Sur porque, sobre todo a la hora de conseguir trabajo, todo es corrupto. Así que me dijo que no fuera corrupta, porque si lo soy haré sufrir a otras personas como sufrió mi padre. Me gustaría ser líder para hacer justicia a las personas que no son reconocidas y a quienes no se les da una oportunidad. También le doy las gracias a Lady Mariéme porque, cuando vino a Kakuma, empezó a darnos ánimo. Y Dios también nos ha dado palabras, porque desde entonces empecé a poner aún más fuerza en mi sueño y a saber que puedo llegar a ser lo que quiera. Por la historia que Lady Mariéme nos ha contado. Ocupó el lugar de mi padre porque mi padre murió. Pero siempre tengo una consejera.
Robin Pomeroy:Siento muchísimo lo de tu padre. Estás hablando de iamtheCODE. Puedo explicárselo a nuestros oyentes. Mariéme les enseña programación a ustedes, las niñas, y pueden descubrir más al respecto en iamtheCODE, su sitio web y el pódcast. Adit, ¿puedo preguntarte cuál sería tu mensaje desde el campo de refugiados de Kakuma para los líderes que se reúnen aquí en Davos, Suiza, esta semana?
Adit Philip Maze:Para mí, mi mensaje es que no debería haber ninguna desigualdad. Se supone que debemos hacerlo todo por igual. No deberíamos ser corruptos ni discriminar a ningún género ni a ninguna persona por su color o por su procedencia. También deberíamos intentar ayudar a los pobres, porque no sabemos por qué son pobres ni cuál es su situación. Deberíamos intentar ser como hermanas y hermanos y ayudarnos mutuamente, como ha hecho Lady Mariéme por nosotros. Es un muy buen ejemplo aquí en el Gobierno. Y lo que me gustaría decirles a los líderes es que no sean corruptos. Deben poner fin a la discriminación. Y también tienen que ayudarse mutuamente.
Robin Pomeroy:Ambos han expresado claramente un par de mensajes. Hablan de igualdad de oportunidades para las niñas y las mujeres. Hablan de combatir la corrupción y de no ser corruptos. Y hablan de ser amables, supongo, con las personas que se encuentran en circunstancias más difíciles que ustedes. ¿Son esos los tres mensajes claros que les gustaría que escucharan aquí los líderes?
Adit Philip Maze:También se trata de las empresas. A veces destruyen el medio ambiente por esas cosas. Así que también les aconsejaría que no destruyan el medio ambiente, porque ahora muchas personas están talando árboles y eso está afectando al medio ambiente. Lo profanan al realizar cualquier actividad empresarial o minera. También deberían preocuparse por el mundo.
Mariéme Jamme: Esos mensajes son muy poderosos. Robin, ¿qué te parecen?
Robin Pomeroy: Estoy de acuerdo. Y espero que la gente esté escuchando este pódcast, que se publica mientras se celebra esta reunión. Me temo que se nos acabó el tiempo. Pero agradezco muchísimo el tiempo que nos han dedicado aquí en Davos, Eunice y Adit. Mucha suerte a las dos. Sé que ambas están estudiando, que estudian programación con Mariéme. Espero que puedan alcanzar sus ambiciones y hacerlo lo mejor posible. Estoy seguro de que lo conseguirán. Muchas gracias por acompañarnos.
Mariéme Jamme:Gracias, chicas. Gracias. Un saludo desde Davos. Muy bien hecho.
Robin Pomeroy:Eunice Oleya Lokuju, de 17 años, y Adit Philip Maze, de 18, hablaban desde nuestra escuela secundaria para niñas Ladies Girls Secondary School, en Kakuma, Kenia. Esta semana se cumplieron dos años del asesinato de George Floyd, afroestadounidense, a manos de agentes de policía de Estados Unidos, un momento que generó conciencia sobre el racismo y la desigualdad, y sobre la necesidad de cambiar, no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. Aquí en Davos, mi colega Anna Bruce-Lockhart entrevistó a Phillip Goff, profesor de Estudios Afroestadounidenses y Psicología en Yale y director de una organización llamada Center for Policing Equity. Esto es parte de lo que dijo.
Phillip Goff:Dos años después del linchamiento de George Floyd, las comunidades exigen más. Y han visto que no ha habido suficientes cambios. Esto forma parte de un ciclo que, creo, es importante que comprenda cualquiera que se preocupe por la estabilidad democrática: cuando se pone el foco sobre la miseria de quienes son más vulnerables en una comunidad. El ciclo suele ser así: la gente alza la voz. Se acredita moralmente. Hace declaraciones claras de apoyo. Después, todo el mundo creyó que las vidas negras importaban. Y luego intentamos ver qué haría falta para cambiar el poder, de modo que las personas más vulnerables pudieran tener más voz a la hora de determinar sus propios resultados. Y nos preguntamos cuánto tendríamos que avanzar para lograr una igualdad significativa. La gente se cansa, esos recuerdos se desvanecen y su atención se dirige a otra parte. Y luego volvemos a empezar. Así que, si a la gente realmente le interesa asegurarse de participar en el gobierno, en la gobernanza empresarial o en los negocios de maneras que eviten que la próxima vez alguien quiera volcar coches y prender fuego, debe entender que esto es un ciclo, y que todo lo que no nos saque de él, todo lo que no suponga un giro radical respecto a las maneras en que entramos en él la última vez, nos hará volver al mismo punto la próxima vez.
Robin Pomeroy:En cada Davos hay un concierto y, en esta ocasión, actuaron en directo el violonchelista Yo-Yo Ma y el pianista Emanuel Axe. Si no reconocen esta melodía, aquí tienen a Emanuel Axe presentándola al comienzo del concierto, que tuvo lugar la noche del martes por la tarde.
Emanuel Ax: Sé que todos estamos absortos en los horribles acontecimientos de Europa del Este. Resulta que nací en la ciudad que ocupa un lugar destacado en las noticias estos días: Lviv. Mi padre nació en esa misma ciudad, cuando se llamaba Lemberg y formaba parte del Imperio austrohúngaro. Mi madre nació en la misma ciudad cuando se llamaba Lvov y era parte de Polonia. Yo nací en esa misma ciudad cuando se llamaba Lvov y formaba parte de la Unión Soviética. Y ahora es Lviv, en Ucrania. Por supuesto, no soy ucraniano de ninguna manera, pero comparto con el resto del mundo la solidaridad y la esperanza para toda la gente de Lviv y Ucrania. Y nos gustaría dedicar el himno nacional ucraniano.
Robin Pomeroy:Además de los dos músicos que también interpretaron la Sonata para violonchelo n.º 3, Op. 69, de Beethoven. El concierto, titulado Nuestra humanidad compartida, incluyó una actuación de danza de Ahmad Joudeh, un artista extraordinario con una historia extraordinaria. Nació y se crio como refugiado apátrida en un campo de refugiados palestinos en Siria, y su deseo natural de bailar era una afrenta para su padre. Aquí habla de la frase «baila o muere», que lleva tatuada en el cuello y que también da título a sus memorias.
Ahmad Joudeh:La primera vez que dije «baila o muere» no fue por la guerra. Fue por mi padre, cuando me pegaba. Intentó todo lo que puedan imaginar para impedir que bailara. Intentó hacerme daño y trató de impedir que fuera a la escuela cuando se enteró de que quería estudiar en el Instituto Superior de Artes Dramáticas, en el departamento de danza, del que ya me gradué.
Robin Pomeroy:Cuando Ahmad Joudeh se hizo famoso en un concurso de talentos de la televisión libanesa, se convirtió en blanco de militantes islamistas.
Ahmad Joudeh:Así que era bastante conocido. Y eso me convirtió en blanco de extremistas, especialmente de grupos como ISIS o Al Qaeda en Siria. Me enfrenté a ellos cara a cara —digamos, con un arma apuntándome a la cara— y, sí, me apuntaron a la cabeza con un arma dos o tres veces, y sobreviví.
Robin Pomeroy:Ahmad obtuvo finalmente la ciudadanía en 2019 en los Países Bajos, donde baila para el Ballet Nacional de los Países Bajos. Y ahora quiere hablar en nombre de los millones de apátridas de todo el mundo.
Ahmad Joudeh: Tengo muchísima suerte de ser bailarín, de que me vieran, les gustara lo que hacía y lo compartieran en las redes sociales; por eso recibí todas estas oportunidades. Pero otras personas siguen allí. Siguen pasando dificultades y muriendo y, sí, su vida allí es horrible. Quiero ser su voz. Voy a mi clase de ballet todos los días para mejorar y practicar, para convertirme en una voz elocuente para ellos. Así, las personas que llevan una vida privilegiada me escucharán cuando les pida que simplemente piensen en ellos. No piensen en los gobiernos, la guerra ni nada por el estilo. Piensen en esas personas que no tienen voz y no tienen suficiente comida para comer.
Robin Pomeroy:Ahmad Joudeh hablaba con Joseph Fowler, director de Artes y Cultura del Foro Económico Mundial. Tenemos previsto ofrecerles la entrevista completa en un episodio futuro del pódcast. Pueden ver el concierto completo en nuestro sitio web, el concierto se titula Nuestra humanidad compartida. Espero que estos pódcast diarios les hayan dado una idea de lo que ha ocurrido en Davos 2022. Les invitamos a explorar el amplio programa de eventos que pueden ver en nuestro sitio web, weforum.org. Durante las próximas semanas les ofreceremos mucho contenido de audio que hemos recopilado aquí a lo largo de toda la semana; estará en Radio Davos. También en nuestro pódcast hermano, Meet the Leader, y en otro pódcast hermano, Agenda Dialogues. Encuéntrenlos dondequiera que escuchen sus pódcast y también en weforum.org/podcasts; y únanse a nosotros en el World Economic Forum Podcast Club en Facebook. Este episodio de Radio Davos fue escrito y presentado por mí, Robin Pomeroy, junto con mi copresentador Peter Prengman. Juan Peron se encargó de la ingeniería de sonido. Peter ASADA hizo la edición y Conor Smith, la producción en estudio. Volveré pronto a Radio Davos. Gracias por escucharnos durante toda esta semana. Por ahora, adiós.
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