3 cosas en las que los fabricantes deben centrarse para prosperar en 2023

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  • Los fabricantes deben adaptarse con rapidez y a gran escala a la Cuarta Revolución Industrial.

  • La colaboración público-privada será clave para el éxito futuro de la economía industrial mundial.

  • Hemos identificado tres áreas fundamentales que los fabricantes deben adoptar si quieren prosperar en 2023.

Hasta la fecha, la Cuarta Revolución Industrial se ha caracterizado por una avalancha de innovaciones tecnológicas nuevas y disruptivas. En muchos casos, los fabricantes solo han intentado sobrevivir a este alud adaptándose al entorno cambiante o, cuando ha sido posible, pilotando y adoptando estas soluciones con rapidez.

Sin embargo, de cara a 2023, observamos que la capacidad de los actores industriales para aprovechar el potencial que ofrece la Cuarta Revolución Industrial dependerá de lo eficazmente que puedan adoptar tres principios fundamentales: 1) un nuevo enfoque a largo plazo en la resiliencia como principal impulsor de la productividad, el crecimiento, la sostenibilidad y la inclusión; 2) la adopción de tecnologías y el empoderamiento de la fuerza laboral a gran escala; 3) colaboraciones en el ecosistema que abran nuevas vías para captar y ofrecer valor a una comunidad de partes interesadas mucho más amplia.

1. La resiliencia posibilita el crecimiento, la sostenibilidad y la inclusión

La fabricación y las cadenas de suministro son el corazón palpitante de las sociedades industriales, por lo que necesitamos que estén sanas y sean resilientes para afrontar los desafíos actuales, incluidos la pobreza, la crisis climática y las tensiones geopolíticas actuales. La resiliencia es el nuevo cimiento para el futuro y la salud de nuestros sistemas industriales, que a su vez pueden posibilitar el crecimiento, la sostenibilidad y la inclusión. Si queremos corregir la desigualdad y la insostenibilidad, debemos reforzar la capacidad de la industria manufacturera para ser resiliente y contribuir al bienestar de nuestras economías.

Lo fundamental para la capacidad de cualquier industria de gestionar las crisis es la estructura de sus cadenas de suministro. Aunque las llamadas reactivas a políticas proteccionistas siguen aumentando, las cadenas de valor son –y probablemente seguirán siendo– mundiales, pero esto no significa que no vayan a cambiar. Ya estamos viendo una reestructuración de estas cadenas de valor mundiales, a medida que las empresas buscan un nuevo equilibrio entre la fabricación en los lugares donde pueden producir con la mayor calidad al menor precio, y los riesgos que conlleva depender en exceso de fuentes únicas de suministro.

Este reequilibrio no se producirá en un cambio masivo único, sino en forma de desplazamientos graduales a medida que las empresas globales refuercen sus redes de fabricación locales. Las empresas encontrarán una nueva forma de aprovechar tanto las cadenas de suministro macro, que permiten todos los beneficios que conlleva la escala, como la necesidad de invertir en alianzas locales que permitan la regionalización del suministro para mejorar la resiliencia, así como la capacidad de satisfacer la demanda de los consumidores de productos con ofertas más personalizadas.

A medida que los fabricantes avanzan en estos cambios, la capacidad a largo plazo de estos esfuerzos para impulsar realmente sistemas de producción más resilientes dependerá igualmente de los líderes del sector público. Paralelamente a estas acciones del sector privado, los gobiernos deben repensar sus estrategias industriales [insert link] para devolver la vida a sus sectores manufactureros locales y garantizar que la fuerza laboral esté preparada para satisfacer las necesidades de las empresas que aspiran a ampliar su capacidad local.

Más allá de esta reestructuración, la resiliencia futura también exigirá que las empresas comprendan mejor las tendencias mundiales que pueden perturbar sus operaciones, y cómo afrontar mejor esas perturbaciones. Con este fin, el Foro Económico Mundial ha desarrollado el Barómetro de Cadenas de Valor Globales [insert link], una nueva herramienta para supervisar, con periodicidad trimestral, las perturbaciones que afectan a las cadenas de valor globales a lo largo de las tres megatendencias: el cambio climático, las tensiones geopolíticas y las tecnologías emergentes. El barómetro también ofrece una perspectiva sobre las implicaciones previstas para las operaciones durante los próximos seis meses y destaca las estrategias ganadoras para afrontarlas, extraídas de los manuales estratégicos del Compás de la Resiliencia .

2. De la velocidad a la escala: el siguiente paso en la adopción de tecnologías y el empoderamiento de la fuerza laboral

La adopción de tecnologías siempre ha sido un delicado ejercicio de equilibrio para los fabricantes. Deben sopesar constantemente el potencial que pueden desbloquear las innovaciones tecnológicas actuales frente a la necesidad resultante de reciclar la capacidad de su fuerza laboral y situarla en el centro de la transformación [insert link], y todo ello preparándose para las innovaciones del mañana.

Mientras que la mayoría de los fabricantes aún se centran en analizar casos de uso específicos y en cómo podrían implantarlos lo más rápido posible en una única ubicación, observamos que algunos fabricantes parecen haberse adelantado a una nueva fase de la Cuarta Revolución Industrial. En los últimos cuatro años, la Red Faro Global del Foro ha tratado de identificar las instalaciones de fabricación y las cadenas de valor más avanzadas del mundo; actualmente hay ya 114 faros [insert link] , entre ellos 10 faros de sostenibilidad.

De esos 114 faros, empezamos a ver empresas pioneras que tienen no uno, sino varios faros en esta red, pues reconocen el efecto multiplicador que conlleva la transformación digital de sus instalaciones en todo el mundo. Johnson & Johnson, por ejemplo, cuenta con 10 faros en ocho países diferentes. P&G y Unilever tienen cada una seis faros en la red, repartidos en otros ocho países.

A medida que los fabricantes globales emprendan la siguiente fase de sus procesos de transformación digital, es fundamental que también aprovechen el potencial de este multiplicador y aspiren no solo a transformar un único emplazamiento, sino múltiples nodos y funciones en todo su ecosistema de producción.

3. Colaboraciones del futuro

A medida que el mundo se interconecta digitalmente de forma cada vez más intensa, la capacidad de prosperar en el futuro estará intrínsecamente ligada a la capacidad de una empresa para colaborar de formas nuevas y más eficaces con tres grupos de partes interesadas fundamentales: 1) sus socios principales de la cadena de suministro; 2) su ecosistema industrial más amplio, que incluye a los socios de la cadena de suministro, pero también a competidores y actores industriales complementarios; 3) las partes interesadas del sector público.

La mayoría de las empresas, incluso aquellas que han tenido éxito al escalar nuevas tecnologías en múltiples centros de producción en todo el mundo, aún tienen dificultades para impulsar eficazmente la innovación colaborativa y compartir datos relevantes con sus socios de la cadena de suministro. Sin embargo, observamos que se están formando nuevas colaboraciones que permiten la acción colectiva en torno a ambiciones compartidas como lograr cadenas de valor con cero emisiones netas [insert link]. Un ejemplo de ello es la Asociación ESTAINIUM, que, entre otras cosas, está ayudando a crear una infraestructura que permitiría a las empresas compartir de forma segura datos de carbono con sus socios de la cadena de suministro sin poner en riesgo su propiedad intelectual.

Más allá de colaborar únicamente con los socios existentes de la cadena de suministro, también observamos que las empresas que demuestran de forma concreta el potencial positivo de la Cuarta Revolución Industrial están construyendo alianzas con su ecosistema industrial más amplio. Un ejemplo claro se puede ver en una reciente colaboración entre el Foro, Ralph Lauren, Vestiaire Collective, Digimarc Corporation y Bain & Company, en la que el grupo puso en marcha un proyecto piloto para demostrar cómo las tecnologías emergentes pueden generar valor mucho más allá de su alcance original; en concreto, el piloto mostró cómo las tecnologías de trazabilidad digital, originalmente utilizadas para la gestión de la cadena de suministro, podrían ampliarse a los mercados de reventa para impulsar una mayor circularidad [insert link] en el sector de la moda.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en materia de fabricación y cadenas de valor?

El Centro para la Fabricación Avanzada y las Cadenas de Suministro reúne a líderes del mundo empresarial, gubernamental y de la sociedad civil para dar sentido a los cambios que están remodelando la fabricación y las cadenas de valor globales. Ofrece un espacio de confianza para explorar la resiliencia, la sostenibilidad y la competitividad en una economía mundial cada vez más compleja.

Al permitir la colaboración y la comprensión compartida entre sectores y regiones, el Centro ayuda a sus socios a identificar vías prácticas para adaptarse, innovar y fortalecer juntos las cadenas de suministro.

Descubra la labor del Centro

Por último, si los últimos tres años nos han enseñado algo al mundo, es que la colaboración público-privada será clave para el éxito futuro de la economía industrial mundial. Sin embargo, esto no significa hacer más de lo mismo. En su lugar, necesitamos encontrar nuevos marcos para la colaboración público-privada, así como comprender mejor las políticas y estrategias industriales que garantizarán un futuro más productivo, sostenible e inclusivo para todos.

Con este fin, tras una petición de ministros y directores ejecutivos durante la Reunión Anual 2022 del Foro para crear una red mundial de centros centrados en dar forma a la agenda global sobre el futuro de la producción, y al tiempo que contribuyen a fortalecer la competitividad de los sectores manufactureros regionales, hemos aprovechado la red existente del Foro de 15 Centros para la Cuarta Revolución Industrial para lanzar el Centro estadounidense para la fabricación avanzada. Se espera que este sea el primero de muchos centros nacionales centrados en la fabricación avanzada que defiendan mejor los intereses industriales nacionales, al tiempo que crean un nuevo mecanismo para la colaboración mundial.

Además, si bien está claro que ninguna política o estrategia industrial puede copiarse y pegarse sin más en las distintas regiones del mundo, existe el reconocimiento de que las naciones necesitan comprender mejor cómo otros están contemplando sus planes de desarrollo industrial, así como disponer de un conjunto común de herramientas que los responsables políticos puedan utilizar para entender las estrategias industriales más eficaces para sus necesidades específicas.

Las partes interesadas industriales de los sectores público y privado deben trabajar juntas para fomentar un mecanismo de colaboración continua que permita compartir las mejores prácticas, debatir sobre los desafíos y encontrar socios que impulsen esfuerzos para crear sectores manufactureros más sólidos y resilientes.

Esperamos seguir trabajando con la comunidad manufacturera mundial para apoyar la transformación de los sistemas de producción y las cadenas de valor en favor del crecimiento, la resiliencia, la sostenibilidad y la inclusión.

Este artículo se publicó originalmente en CGTN Opinion.

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