Las perturbaciones económicas sin precedentes de los últimos años pueden crear las condiciones perfectas para que nazcan y se desarrollen nuevas empresas.
Los jóvenes emprendedores están eludiendo el mercado laboral tradicional, mientras que quienes ya trabajan buscan actividades paralelas y otras oportunidades.
En 2023 veremos surgir una nueva forma de emprendimiento: más diversa, con mayor conciencia social y sin miedo a combinar varios trabajos o proyectos.
La perturbación económica sin precedentes de los últimos años parece que continuará en 2023. La reciente venta masiva de acciones, las difíciles rondas de financiación y los importantes despidos nos dan una idea de lo que nos depara la próxima recesión.
Pero, contraintuitivamente, son precisamente este tipo de desafíos los que crearán las condiciones perfectas para que nazcan y se desarrollen nuevas empresas. Los mejores emprendedores prosperan en tiempos de agitación. Saben cómo canalizar sus temores y responder a la perturbación, e incluso darle forma. No se conforman con lo establecido, no temen cuestionar las convenciones ni probar algo nuevo. Pueden desempeñar un papel vital en el desarrollo de los nuevos productos y servicios que necesitamos para impulsar la economía mundial y superar los inevitables desafíos que surgirán.
El surgimiento de una nueva forma de emprendimiento
Como emprendedor, hay algo por encima de todo que me permite seguir siendo optimista: mire donde mire, veo a una nueva generación de fundadores que están creando o planean crear nuevas empresas.
En el Reino Unido, ya hemos visto cómo la persistente crisis del coste de la vida impulsa una nueva tendencia hacia el emprendimiento, con más mujeres que nunca. Casi una quinta parte de las mujeres (17 %) está considerando iniciar un negocio; casi la mitad (48 %) cita como motivación para empezar el deseo de ganar más dinero y tener más libertad siendo su propia jefa.
Muchos de los jóvenes que se incorporan a la economía han decidido que deben salir adelante por su cuenta, en lugar de depender de otra persona. Según una investigación realizada en el Reino Unido, una quinta parte de los trabajadores autónomos de la generación Z afirma que su pequeña empresa es su primer empleo tras terminar los estudios; nunca habían entrado en el mercado laboral «tradicional».
A través de nuestro Programa Mentorpreneurship, lanzado en colaboración con la London School of Economics en junio de 2021, nos ha inspirado y alentado el número de jóvenes que consideran el emprendimiento como una opción profesional. El programa es la primera iniciativa universitaria de este tipo y se diseñó para apoyar el desarrollo de empresas con conciencia social e inspirar el pensamiento emprendedor, centrándose en el papel fundamental de la mentoría en los negocios.

Muchos otros aspirantes a fundadores están marcando la tendencia de combinar varios trabajos o proyectos, y más de un tercio (36 %) de los estadounidenses empezó o planeaba empezar una actividad paralela en 2022 frente a solo una cuarta parte (24 %) que dijo lo mismo en 2021. En OakNorth hemos trabajado con numerosos emprendedores que tienen actividades paralelas, como Andrew Rose y Simon Redwood, que durante los últimos ocho años han sido propietarios y gestores de guarderías además de sus empleos a tiempo completo. Andrew es aparejador sénior en Baxter Homes, una constructora familiar, mientras que Simon trabaja como bombero cerca de Blackpool.
Por su parte, quienes han trabajado en empresas de alto crecimiento durante el mercado alcista más largo de la historia (2009-2020) han presenciado éxitos extraordinarios de empresas emergentes y la creación de valor accionarial. Esto les ha enseñado a soñar en grande y a considerar el emprendimiento más que a las generaciones anteriores. También han aprendido a lograr una escala considerable con presupuestos de marketing limitados mediante actividades como las redes sociales, los influencers y la creación de contenido. La recesión económica enseñará a muchos de estos aspirantes a fundadores a no depender de la financiación de capital riesgo (VC) para mantener su negocio en marcha, sino a ser disciplinados y autofinanciarse. Esto les permitirá, en última instancia, crear empresas más sólidas, resilientes y, sobre todo, rentables. Además, una de las ventajas de una recesión es que iniciar un negocio resulta más barato y sencillo.
Mi socio empresarial, Joel Perlman, y yo fundamos nuestra primera empresa, Copal Partners, cuando teníamos veintitantos años y nos convertimos en fundadores por segunda vez cuando teníamos treinta y tantos. Éramos una excepción en nuestra generación: se consideraba que emprender era un plan B para quienes no podían conseguir un «trabajo normal». Pero, afortunadamente, los tiempos están cambiando y muchos ven los desafíos del mundo como oportunidades para crear empresas con conciencia social que los aborden.
Los problemas persistentes en las cadenas de suministro, el aumento de los costes del combustible, los fertilizantes y los piensos, y la guerra entre Rusia y Ucrania, por ejemplo, han puesto de relieve la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria y energética. Mientras tanto, la COVID-19, la COP26 y la COP27, así como numerosos fenómenos meteorológicos extremos en todo el mundo, han desatado una ola de consumo ético y han aumentado la conciencia sobre los crecientes efectos del cambio climático. Es probable que muchas de las nuevas empresas que nazcan en la década de 2020 se centren en ámbitos como las energías renovables, los semiconductores y el diseño de baterías, la carne cultivada, la agricultura vertical y la gestión del desperdicio de alimentos. Por ejemplo, About Energy, una empresa emergente en la que invertí a principios de este año, utiliza datos y software para agilizar y mejorar el desarrollo de baterías de sus clientes en los sectores de fabricación de baterías, automoción y aeroespacial.
Aunque soy consciente y prudente ante los desafíos que nos esperan, también soy muy optimista: 2023, con todos los retos que traerá, impulsará una nueva ola de emprendimiento y una mentalidad emprendedora en la fuerza laboral, algo que nuestro mundo necesita ahora más que nunca.





