Yoon Suk Yeol, presidente de la República de Corea, interviene en Davos 2023.
Pide reforzar la seguridad energética y reducir la dependencia de los combustibles fósiles mediante la energía nuclear y el hidrógeno limpio, y se compromete a contribuir a garantizar la estabilidad de las cadenas de suministro mundiales.
Lea aquí el discurso especial completo.
Honorables participantes y distinguidos invitados:
En primer lugar, quisiera agradecer al presidente Schwab la organización del evento de hoy.
Es un honor estar aquí con ustedes en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial, que cuenta con más de medio siglo de historia desde su fundación como Foro Europeo de Gestión en 1971.
El Foro de Davos ha contribuido a que las personas de todo el mundo disfruten de mayor libertad y a construir la paz y la prosperidad mundiales, al servir de espacio para mantener debates en profundidad sobre la agenda global.
Para mí es muy significativo tener hoy la oportunidad de estar aquí con ustedes y buscar formas de cooperar para superar los numerosos desafíos que afrontamos.
El mundo está sometido a la presión de la incertidumbre económica y la policrisis.
La pandemia, los conflictos geopolíticos, la rivalidad por la hegemonía tecnológica y el debilitamiento del sistema multilateral de comercio han provocado la fragmentación de las cadenas de suministro mundiales y su reconfiguración. La guerra en Ucrania ha agravado las interrupciones de las cadenas de suministro.
Se han producido perturbaciones del suministro en diversos sectores, desde las vacunas y los productos farmacéuticos hasta los semiconductores y los minerales críticos, pilares de la industria, así como los alimentos y los recursos energéticos, indispensables para la humanidad. Las perturbaciones del suministro en estos sectores se han extendido al conjunto de la economía.
En medio de esta reconfiguración de las cadenas de suministro mundiales, la cooperación entre países en los ámbitos de la seguridad, la economía y las tecnologías avanzadas se considera cada vez más un paquete integral, lo que ha dado lugar a una tendencia a formar bloques entre países.
La crisis provocada por el cambio climático y las brechas sanitarias y digitales amenazan la libertad de las personas en todo el mundo, así como la paz y la prosperidad de la comunidad internacional.
Para superar estos desafíos, debemos reforzar la cooperación y unirnos en solidaridad.
A medida que se desdibujan las fronteras entre la seguridad, la economía y las tecnologías científicas de vanguardia, necesitamos no solo cooperación entre empresas en forma de colaboración B2B, sino también, con urgencia, sistemas de cooperación G2G o G2B, mediante los cuales los gobiernos de cada nación y las empresas de su sector privado colaboren activamente entre sí.
Incluso en el panorama económico mundial actual, marcado por la fragmentación, el sistema de libre comercio, que ha contribuido al crecimiento económico mundial y ampliado la libertad de la humanidad, sigue siendo un bien público global al que nunca debemos renunciar.
Levantar muros e intensificar el proteccionismo no puede ser la respuesta adecuada.
Es cierto que el proceso de globalización ha puesto de manifiesto los problemas de la financiarización de la economía real y la polarización. Aun así, debemos esforzarnos por corregir estos problemas y respetar el sistema de libre comercio basado en el multilateralismo.
Al permitir la libre circulación transfronteriza de productos, capital, conocimientos e información, garantizar la diversidad y ampliar la conectividad, debemos expandir nuestro pequeño bloque para formar uno mayor.
En la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada en octubre pasado, destaqué en mi discurso que el primer paso de nuestro camino para superar la crisis y encontrar respuestas en este «momento decisivo» consiste en respetar las normas universales globales y el sistema de las Naciones Unidas, y unirnos en solidaridad.
La situación actual, caracterizada por la formación de bloques, también exige que el orden económico mundial vuelva al sistema de libre comercio basado en normas universales, así como que la comunidad internacional refuerce la solidaridad y la cooperación.
Cuando nuestro compromiso de contribuir a que las personas de todo el mundo disfruten de mayor libertad y a fomentar la prosperidad de la comunidad internacional se traduce en acciones concretas, podemos hacer frente a los apremiantes desafíos que tenemos por delante.
Aquí, en Davos, quisiera hacer un llamamiento a reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro mundiales en favor de una prosperidad económica sostenible; a la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono que responda adecuadamente a la crisis climática y garantice la seguridad energética; a fortalecer la cooperación mundial para cerrar las brechas en la respuesta a las amenazas sanitarias; y, por último, a establecer un orden digital que contribuya a la libertad y la prosperidad de todos.
La tarea más urgente de nuestro tiempo es reforzar la resiliencia de las cadenas de suministro sobre la base de la solidaridad recíproca.
Aumentar la resiliencia de las cadenas de suministro mundiales es también una tarea que debemos llevar adelante con espíritu de libertad y solidaridad.
Forjando una sólida solidaridad entre las naciones, debemos establecer cadenas de suministro resilientes y procurar la coexistencia de las personas de todo el mundo.
La República de Corea, que cuenta con tecnologías de producción y capacidades de fabricación de primer nivel mundial en semiconductores, baterías recargables, siderurgia y biotecnología, será un socio clave en las cadenas de suministro mundiales.
Nos coordinaremos y cooperaremos con países en los que confiamos mutuamente, cumpliendo plenamente las normas universales, para garantizar la estabilidad de las cadenas de suministro mundiales.
Mientras tanto, la estrategia indopacífica anunciada recientemente por el Gobierno coreano expresa nuestra voluntad de colaborar e innovar junto con las naciones que defienden los valores de libertad, paz y prosperidad.
Contribuiremos a la prosperidad de toda la humanidad desarrollando ecosistemas económicos y tecnológicos caracterizados por la cooperación y la inclusión.
Hacer frente a la crisis climática es otra tarea de gran importancia para todos nosotros.
Superar la crisis climática se ha convertido en una agenda común para todas las naciones de la Tierra, y las principales economías trabajan para alcanzar sus objetivos de cero emisiones netas.
Aunque la seguridad energética se perfila como una cuestión urgente que debemos abordar, la transición energética y la seguridad energética no son objetivos incompatibles.
Para reforzar nuestra seguridad energética y reducir al mismo tiempo la dependencia de los combustibles fósiles, debemos prestar atención a la energía nuclear y al hidrógeno limpio.
Las centrales nucleares permiten suministrar electricidad de forma estable y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
El Gobierno coreano ya ha presentado el plan para avanzar sistemáticamente hacia el objetivo de neutralidad de carbono mediante el aumento de la proporción de energía nuclear en nuestra matriz energética, reforzando así nuestra seguridad energética.
La República de Corea cuenta con conocimientos tecnológicos de primer nivel mundial en generación de energía nuclear, así como con destacadas capacidades para construir y operar centrales nucleares, y está dispuesta a colaborar con las naciones que necesiten recurrir a la tecnología nuclear para alcanzar sus objetivos de neutralidad de carbono.
El hidrógeno limpio está recibiendo atención como un factor transformador de la energía del futuro.
En sectores difíciles de descarbonizar, como la siderurgia, la industria química y el transporte marítimo, el hidrógeno puede ser una solución clave para alcanzar el objetivo de neutralidad de carbono.
Para ello, Oriente Medio y Europa, que tienen un gran potencial para producir hidrógeno verde, deben cooperar con países como Corea y Japón, que cuentan con tecnologías avanzadas para utilizar hidrógeno.
Espero que la comunidad internacional pueda comunicarse estrechamente para diseñar un sistema de certificación del hidrógeno limpio y establecer normas y políticas de incentivos para su producción, utilización y distribución en el futuro.
A través de la AOD verde, la República de Corea reducirá aún más las brechas tecnológicas y financieras entre países y ayudará a los países en desarrollo a adaptarse al cambio climático y a mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero.
Corea seguirá esforzándose por compartir sus tecnologías verdes innovadoras con toda la humanidad.
Honorables líderes mundiales:
Las diferencias entre los sistemas de salud de los países amenazan no solo la libertad de las personas, sino también la prosperidad sostenible de la comunidad internacional.
Corea se ha comprometido a compartir sus experiencias y logros en la respuesta a las crisis sanitarias y a sumarse a los esfuerzos internacionales para reducir las brechas entre países en la capacidad de respuesta ante pandemias.
En particular, garantizaremos la financiación para prevenir y responder a las pandemias, al tiempo que formamos personal en el sector de la biotecnología para aumentar la capacidad de producción de vacunas. Corea también tomará la iniciativa de cooperar con otros países para responder a nuevas enfermedades infecciosas en el futuro.
La comunidad internacional debe trabajar unida para seguir desarrollando vacunas, tratamientos, pruebas diagnósticas y otras medidas contra las enfermedades infecciosas, y garantizar que las personas de todo el mundo tengan un acceso equitativo a ellas.
Lo mismo ocurre con la brecha digital.
En esta era de gran transformación digital, la brecha digital está surgiendo como un nuevo desafío.
Para responder a este desafío, necesitamos crear un orden digital mundial que permita a las tecnologías digitales ayudar a las personas de todo el mundo a ampliar su libertad.
El Gobierno coreano se propone elaborar en Corea la Carta de Derechos Digitales, que puede contribuir al establecimiento de un orden digital mundial.
La Carta de Derechos Digitales de Corea definirá el derecho a disfrutar de las tecnologías digitales como un derecho universal de la humanidad y propondrá principios básicos para resolver las nuevas cuestiones que puedan surgir en una era de gran transformación digital.
El Gobierno de la República de Corea se propone crear un gobierno de plataforma digital que integre los datos de titularidad pública y los servicios del sector privado.
A partir de las ideas creativas del sector privado y de tecnologías innovadoras en inteligencia artificial, computación en la nube, procesamiento de información y redes, mejoraremos radicalmente los servicios administrativos, lo que contribuirá a construir una red de protección social eficaz.
Como país líder en tecnología digital, Corea ha compartido con países en desarrollo su experiencia en gobierno digital y ha promovido activamente la AOD digital.
Seguiremos esforzándonos por compartir y difundir las tecnologías digitales y nuestras experiencias en el futuro.
Honorable presidente Schwab y líderes mundiales:
los problemas estructurales que afronta actualmente el mundo no pueden resolverse sin cooperación y solidaridad.
Nuestra historia moderna nos ha demostrado que un espíritu inquebrantable de solidaridad para proteger y ampliar la libertad es la fuerza más poderosa para superar una crisis.
La responsabilidad de ofrecer un futuro mejor a la próxima generación,
la responsabilidad de ampliar la libertad de las personas de todo el mundo
y la responsabilidad de alcanzar una paz y una prosperidad sostenibles
nos exigen una solidaridad más firme y acciones solidarias.
Espero que la sabiduría que compartamos en el foro de este año sirva de valioso recurso para proteger y ampliar la libertad y la prosperidad de las personas de todo el mundo.
Gracias.





