La Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos reunirá a diversos grupos de interés, entre ellos líderes de la sociedad civil, para debatir cómo mejorar el estado del mundo.
La participación ciudadana y el papel de la sociedad civil serán fundamentales en los debates.
Antes de Davos 2022, líderes de Habitat for Humanity, DataKind, Reporteros Sin Fronteras y el World Resources Institute compartieron sus reflexiones sobre el futuro de la participación ciudadana.
Mientras nuestro mundo afronta múltiples crisis simultáneas, la necesidad de participación ciudadana en todos los sectores es más apremiante que nunca. Desde la acción climática y la tecnología responsable hasta la reforma de los medios de comunicación y la labor humanitaria, las comunidades deberían tener la capacidad de defender y definir el impacto significativo y duradero que nuestro mundo necesita.
Las colaboraciones entre múltiples partes interesadas, que incorporan la experiencia, la influencia y el liderazgo de la sociedad civil y las comunidades marginadas, ofrecen una vía hacia un mayor equilibrio y el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Antes de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos-Klosters, del 22 al 26 de mayo de 2022, el Foro contactó con cuatro organizaciones que trabajan en estos sectores para conocer qué creen que depara el futuro de la participación ciudadana. Mientras esperamos cinco días dedicados a mejorar el estado del mundo, los líderes de estas organizaciones exponen sus prioridades para la sociedad civil y cómo proteger el espacio cívico.
«El sector social prepara la mesa e invita a la comunidad a sentarse»
Jonathan Reckford, director ejecutivo de Habitat for Humanity
Una de las funciones esenciales de la sociedad civil es reunir a las personas. Si imaginamos la metáfora de una mesa, el sector social prepara la mesa e invita a la comunidad a sentarse. Y nunca antes había habido tantas personas deseosas de ocupar un lugar en la mesa de la vivienda.
La pandemia ha revelado y agravado el sufrimiento de muchas personas que ya vivían en situaciones desesperadas. Los líderes gubernamentales reconocen que la oferta de vivienda —y, en particular, de vivienda asequible— es una cuestión crucial que deben abordar. En varios lugares, el sector público ha ideado planes creativos para incluir viviendas asequibles en sus planes de desarrollo. Las asociaciones público-privadas serán esenciales para resolver este desafío, pero no tendrán éxito a menos que incluyan la cuarta «p»: las personas. Y los ciudadanos preocupados están deseosos de contribuir a mejorar sus comunidades.
La sociedad civil nunca había tenido una oportunidad mejor para sensibilizar sobre cuestiones difíciles y movilizar a personas comprometidas que ayuden a encontrar soluciones. En colaboración con los sectores público y privado, las organizaciones de la sociedad civil pueden —y deben— crear oportunidades significativas que permitan a las personas impulsar el cambio.
Con el auge de los gobiernos autoritarios, el espacio en el que puede operar la sociedad civil se ha reducido de forma alarmante en demasiados países. Sin embargo, somos testigos de la increíble fortaleza de la gente común y de las muchas maneras en que las organizaciones de la sociedad civil pueden ayudar y respaldar las voces de quienes afrontan circunstancias extremas.
«Cerrar la brecha digital para garantizar que todas las comunidades tengan acceso a la salud, la educación y la información fiable»
Lauren Woodman, directora ejecutiva de DataKind
La sociedad civil da voz a las comunidades esenciales para construir sociedades y refleja las esperanzas, aspiraciones y necesidades de sus ciudadanos. Como líderes de la sociedad civil, debemos implicarnos activamente más allá de nuestros grupos habituales y en todos los sectores. Debemos promover el entendimiento mediante el diálogo, la escucha, la empatía y la defensa de causas. Tenemos la responsabilidad de fomentar la confianza y las alianzas, proteger el espacio cívico frente a las amenazas y promover una participación inclusiva, para construir, en última instancia, un futuro sostenible para todos.
Las crisis recientes han afectado de manera desigual la relación entre los ciudadanos y las instituciones, y han puesto de relieve la necesidad de abordar disparidades que no pueden ignorarse. En concreto, la pandemia dejó al descubierto la necesidad de cerrar la brecha digital para garantizar que todas las comunidades tengan acceso a la salud, la educación y la información fiable. Como socio tecnológico del sector social, vemos a diario el impacto inmediato y acumulativo de estas brechas.
Al salir de la pandemia, debemos volver más fuertes, renovados y mejor preparados para el futuro. Debemos asegurarnos de que las soluciones se diseñen junto con la comunidad destinataria y no solo para ella. Debemos analizar cómo se adaptaron las organizaciones y compartir lo aprendido para fortalecer la resiliencia en un ámbito más amplio. En la medida en que la tecnología nos ayudó a cambiar los modelos de prestación de servicios, debemos evaluar si estos son escalables, equitativos y éticos. Y debemos reconocer que las alianzas eficaces exigen la experiencia y la participación de todos: el gobierno, el comercio y la sociedad civil, trabajando juntos por las comunidades y los ciudadanos a quienes representamos y servimos.
«Proteger el derecho a la información»
Christophe Deloire, secretario general de Reporteros Sin Fronteras
Para abordar el caos informativo y las violaciones del derecho a la información, Reporteros Sin Fronteras (RSF) revisó su mandato y su teoría del cambio con el objetivo de lograr una protección efectiva de ese derecho. Denunciar y señalar públicamente a los responsables debe complementarse con una interlocución directa con quienes toman las decisiones al más alto nivel, con asistencia muy concreta sobre el terreno y, en última instancia, con litigios estratégicos ante los tribunales.
Superar el caos informativo también implica proponer soluciones estructurales, normativas y políticas para que se adopten garantías democráticas en el espacio mundial de la información y la comunicación. En consecuencia, RSF puso en marcha la Alianza para la Información y la Democracia. Hasta la fecha, 45 Estados se han comprometido a crear un organismo de implementación liderado por la sociedad civil y pondrán en marcha un Observatorio sobre Información y Democracia, que será para el ámbito de la información lo que el IPCC es para el cambio climático.
Una solución de mercado para promover la fiabilidad de las noticias y la información es la Journalism Trust Initiative (JTI), basada en una norma similar a las de ISO. Esta iniciativa creará un proceso de certificación para que las fuentes de información fiables que respeten normas periodísticas rigurosas reciban como recompensa un acceso más fácil a la financiación publicitaria de las empresas, a fondos públicos y filantrópicos y a una mayor visibilidad en los motores de búsqueda.
«La crisis climática exige que abramos espacios y redistribuyamos el poder»
Ani Dasgupta, presidente y director ejecutivo del World Resources Institute
Sabemos que los países pueden alcanzar un crecimiento económico duradero y sus objetivos de desarrollo mientras toman medidas contra el cambio climático. Sabemos que las empresas pueden ahorrar dinero y mejorar su eficiencia si adoptan modelos empresariales sostenibles. Cada vez se reconoce más que la acción climática es esencial para el bienestar económico y social. Y, sin embargo, pese a que las demandas son cada vez más contundentes, la acción climática aún no está plenamente integrada en nuestra forma de pensar. ¿Por qué?
La responsabilidad por el cambio climático y sus efectos no se distribuyen de manera equitativa; tampoco los recursos y el poder para hacer algo al respecto. Quienes formamos parte de la sociedad civil debemos trabajar en alianza con quienes están dispuestos a actuar con valentía. Y debemos amplificar —no filtrar— las voces de quienes ya están soportando el peso de los impactos climáticos.
No basta con decir que queremos tratar mejor a las personas. Especialmente en Davos, la sociedad civil debe hacer sitio en la mesa para quienes están más cerca de los problemas y asegurarse de que formen parte de las soluciones. Transferir poder —y financiación— a las comunidades que están en primera línea de la crisis climática es un ingrediente esencial para que la acción climática perdure.
El Foro Económico Mundial da la bienvenida a líderes y representantes de la sociedad civil en Davos-Klosters para que dialoguen con partes interesadas de todo el mundo sobre los temas más apremiantes. Para participar y obtener más información sobre la comunidad de la sociedad civil del Foro, visite www.weforum.org/communities/civil-society.





