John Morrison y Julia Olofsson son copresidentes del Consejo Global del Futuro sobre Derechos Humanos, 2020-2022
Con demasiada frecuencia, los consejos de administración desconocen el impacto social negativo que las empresas que supervisan tienen en las personas más vulnerables de la sociedad.
Los desafíos en materia de derechos humanos pueden tener origen interno o externo, pero los consejos de administración tienen la responsabilidad de abordarlos y prevenirlos.
El Consejo Global del Futuro sobre Derechos Humanos del Foro ha publicado sus Notas orientativas para los consejos de administración, que detallan cómo pueden utilizar su función de supervisión para defender los derechos humanos.
El vínculo entre las empresas y los derechos humanos no es nuevo. Los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos fueron adoptados por unanimidad por los gobiernos hace más de una década, pero las raíces del movimiento se remontan mucho más atrás.
De Europa a Asia y África, vivimos un período de fragmentación del comercio mundial y de agravamiento de las crisis de derechos humanos. Nos enfrentamos a desafíos existenciales que tendrán consecuencias para las generaciones venideras. Si alguna vez hubo un momento para que los consejos de administración se interesaran estratégicamente por el impacto de sus empresas en las personas más vulnerables, ese momento es ahora.
Por eso, el Consejo Global del Futuro sobre Derechos Humanos del Foro Económico Mundial presenta sus directrices para los miembros de consejos de administración de empresas de todo el mundo en la Reunión Anual de este año en Davos.
Los consejos de administración deben dar un paso al frente por los derechos humanos
Aunque los consejos de administración suelen disponer de poco tiempo para reunirse y deben delegar la mayoría de las cuestiones de gestión diaria en sus equipos ejecutivos, sus miembros son quienes tienen la responsabilidad última de lo que hacen sus empresas y de lo que dejan de hacer.
Desde la minería hasta las redes sociales, la historia reciente está repleta de ejemplos destacados de consejos de administración que desconocían el verdadero impacto social de sus empresas o los riesgos de que se produjeran abusos contra los derechos humanos, incluidos, en algunos casos, fallecimientos masivos.
En otros casos, el daño ha consistido en la pérdida de confianza entre la empresa y las partes interesadas afectadas de la comunidad, lo que ha socavado la licencia social para operar de la empresa de cara al futuro.
Los desafíos en materia de derechos humanos pueden surgir de las operaciones de una empresa, de su cadena de suministro y de otras relaciones comerciales, o incluso de fuera de la empresa, como el mundo está presenciando ahora en Ucrania.
Cualquiera que sea la causa, es fundamental que las empresas cuenten con los mecanismos adecuados para garantizar que las partes interesadas afectadas estén en el centro de cada análisis y decisión, y que las voces de las personas más vulnerables lleguen hasta la propia sala del consejo de administración.
Nota orientativa para los consejos de administración
La Nota orientativa para los consejos de administración y el informe complementario son el resultado de dos años de trabajo del Consejo, así como de consultas con defensores de los derechos humanos, miembros de consejos de administración y legisladores de todo el mundo.
Si los miembros de los consejos de administración utilizan su poder de forma responsable, pueden literalmente salvar vidas en las comunidades, proteger a las personas más vulnerables y poner fin a la explotación laboral.
La investigación del Consejo Global del Futuro indica que es probable que las empresas ya cuenten con muchos de estos mecanismos. Entre ellos figuran los consejos de partes interesadas, los acuerdos de negociación colectiva y las protecciones para denunciantes, así como los informes de diligencia debida en materia de derechos humanos y los registros de riesgos empresariales.
Cómo pueden los consejos de administración defender los derechos humanos
Al ejercer su función de supervisión, todo consejo de administración debería plantearse cinco preguntas fundamentales:
¿Sabe la empresa quiénes son las partes interesadas afectadas?
¿Cuenta la empresa con los mecanismos adecuados para comprender los posibles efectos adversos sobre los derechos humanos de esas partes interesadas y saber cómo responder de forma apropiada?
¿Participa suficientemente el consejo de administración en la supervisión de estos mecanismos y en garantizar su eficacia?
¿Cuenta el consejo de administración con las aptitudes, la experiencia y los conocimientos adecuados para llevar a cabo estas tareas?
¿Dispone el consejo de administración de los mecanismos adecuados de seguimiento y revisión para llevar a cabo estas tareas?
El consejo de administración debe supervisar numerosos mecanismos al responder a las conclusiones que se desprendan de estas preguntas, y estos mecanismos varían mucho.
La lista varía según el sector empresarial y la naturaleza de las propias partes interesadas afectadas, pero los siguientes mecanismos abarcan todos aquellos con los que quizá deba interactuar un consejo de administración:
• Gobernanza del consejo de administración
• Consejos de partes interesadas
• Acuerdos de negociación colectiva
• Políticas y procedimientos para defensores de los derechos humanos
• Informes de diligencia debida en materia de derechos humanos
• Mecanismos de reclamación
• Mecanismos y protecciones para denunciantes
• Visitas a las instalaciones
• Registros de riesgos empresariales
• Procedimientos de participación comunitaria
• Procesos de comentarios de consumidores y clientes
• Sistemas de diversidad e igualdad de oportunidades
• Marcos de divulgación y presentación de informes
No todos estos mecanismos están diseñados expresamente para las partes interesadas afectadas, pero, si estas no pueden acceder a ellos de manera eficaz, el consejo de administración debe preguntarse si realmente son adecuados para su propósito.
En otras palabras, las partes interesadas afectadas son la prueba decisiva para determinar si estos mecanismos se limitan a marcar casillas o si son formas realmente eficaces de gestionar la licencia social de una empresa.
Los consejos de administración de las empresas pueden —y deberían— utilizar la nota orientativa del Foro para examinar cuál es la mejor manera de ejercer su función de supervisión en materia de derechos humanos y garantizar que las empresas que supervisan actúen de forma responsable con las personas más vulnerables del mundo, dondequiera que operen.





