BiodiverCiudades: cómo las infraestructuras podrían transformar la relación urbana con la naturaleza

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  • La urbanización acelerada amenaza el mundo natural del que, en última instancia, dependen las ciudades.

  • El programa BiodiverCities para 2030 del Foro Económico Mundial ofrece una hoja de ruta para un enfoque sostenible del desarrollo urbano.

  • Las soluciones basadas en la naturaleza pueden sustituir las infraestructuras «grises» tradicionales.

Apoyar el desarrollo urbano es una prioridad fundamental para cualquier líder mundial que impulse una agenda de desarrollo sostenible en el siglo XXI. En menos de 30 años, tres cuartas partes de la población mundial vivirán en ciudades, y sus habitantes tendrán grandes expectativas en cuanto a oportunidades económicas, bienestar y prosperidad.

Las ciudades deben ofrecer servicios esenciales para todos, como agua suficiente y limpia; sistemas alimentarios fiables; vivienda, energía y medicamentos; empleos y espacios para el ocio, la innovación y la cocreación. Sin embargo, muchas ciudades no están a la altura y defraudan tanto a sus habitantes como al entorno natural del que depende la vida urbana.

Pese a los numerosos resultados positivos que la urbanización ha aportado a la humanidad, su desarrollo sigue dependiendo en gran medida del distanciamiento de la naturaleza y de su explotación, lo que provoca efectos en cadena que amenazan la estabilidad planetaria. Las autoridades municipales se enfrentan a diario a las consecuencias de esos impactos ambientales y deben gestionar, entre otras cosas, sequías, inundaciones, incendios y emergencias sanitarias cada vez más frecuentes.

Más del 70 % de los mayores centros urbanos del mundo —y sus más de 1.400 millones de habitantes— se consideran expuestos a un riesgo alto o extremo de daños ambientales, y casi el 60 % de todas las ciudades está muy expuesto al menos a uno de los seis principales peligros naturales: ciclones, inundaciones, sequías, terremotos, deslizamientos de tierra y erupciones volcánicas.

Los argumentos a favor de transformar las ciudades son sólidos, y el momento de hacerlo es ahora. Los ecosistemas naturales y su biodiversidad aportan muchos beneficios fundamentales a las sociedades urbanas, entre ellos la resiliencia climática. Reforzar la resiliencia de las ciudades es urgente para la humanidad y la economía. Las ciudades deben estar preparadas para hacer frente a las consecuencias sociales, ambientales y financieras de los peligros naturales, cada vez mayores, y actuar de forma sistémica para revertir esos riesgos.

Los destinos del mundo urbano y el natural están entrelazados.Image: Informe BiodiverCities para 2030

Vida urbana y naturaleza en armonía

Para afrontar estos importantes desafíos y volver a situar el potencial de las ciudades como motores de un cambio positivo y transformador, el Gobierno de Colombia colabora con el Foro Económico Mundial en el programa BiodiverCities para 2030: brinda apoyo a gobiernos municipales, empresas y ciudadanos de todo el mundo para crear, de aquí a 2030, entornos urbanos que convivan en armonía con la naturaleza.

BiodiverCities es un enfoque de urbanización que aporta beneficios sociales y económicos al impulsar la neutralidad de carbono, la conservación de la biodiversidad y la justicia social. Esto se logra mediante tres pasos interconectados: reconectar el entorno construido con la naturaleza; garantizar a todos los habitantes de las ciudades un acceso equitativo a la naturaleza, y fomentar una economía basada en el uso sostenible de esta.

Para promover la resiliencia y el bienestar de miles de millones de personas, debemos dar prioridad a la naturaleza en la agenda urbana y fomentar una mayor interacción y coordinación entre las partes interesadas de las ciudades. Ha llegado el momento de aprovechar las oportunidades que ofrece la Cuarta Revolución Industrial, crear nuevas plataformas de colaboración e intercambiar experiencias sobre cómo conciliar la protección de la biodiversidad con la respuesta a desafíos urbanos urgentes, como la seguridad alimentaria, la pobreza, la movilidad y el saneamiento.

Varias iniciativas clave respaldan nuestra labor: Declaración C40 sobre la Naturaleza Urbana, CitiesWithNature y Cities4Forests son algunas de las coaliciones que ayudan a las ciudades a conectarse y emprender acciones decididas en favor del clima y la naturaleza mediante soluciones basadas en la naturaleza (SbN).

Soluciones basadas en la naturaleza para las ciudades

El programa BiodiverCities para 2030 ha presentado un nuevo informe que reclama la colaboración de múltiples partes interesadas para integrar la naturaleza como infraestructura en el entorno construido. Al reorientar la inversión hacia las SbN para infraestructuras, las ciudades pueden aprovechar los ecosistemas naturales para que cumplan las funciones esenciales de las intervenciones grises convencionales.

Las SbN pueden ayudar a las ciudades a mantener la seguridad hídrica y la resiliencia mediante la conservación de las cuencas hidrográficas, como ya se observa en China gracias a varios proyectos piloto de ciudades esponja y ciudades sensibles al agua. Las SbN también pueden mejorar la estética de los barrios y generar otros beneficios importantes y rendimientos económicos, como demuestra la High Line de la ciudad de Nueva York. Además, las SbN en zonas urbanas pueden mejorar los microclimas urbanos, reducir las islas de calor, compensar las emisiones de carbono y favorecer la riqueza de especies mediante más cubiertas y zonas verdes, como se ha visto en Shah Alam, Taipéi, Londres, Seúl, Córdoba y Barranquilla, entre muchos otros lugares.

Las SbN para infraestructuras podrían costar un 50 % menos que las alternativas de infraestructura gris por sí solas y aportar un 28 % de valor añadido, por ejemplo mediante la captura de carbono, un aire y un agua más limpios, una mejor salud, servicios recreativos, empleos y oportunidades de crecimiento en otros sectores (p. ej., el inmobiliario y el turístico). Al invertir ahora en infraestructuras basadas en la naturaleza y promover la preservación de terrenos dentro del entorno construido, las ciudades pueden asegurar su futuro, mejorar su habitabilidad y reforzar su resiliencia ante los dos desafíos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad.

El desarrollo urbano ecológico promete importantes beneficios socioeconómicos.Image: Informe BiodiverCities para 2030

Pese a las claras pruebas de los beneficios de las SbN, el nuevo informe BiodiverCities para 2030 muestra que actualmente las ciudades destinan a ellas menos del 0,3 % de su gasto en infraestructuras, financiado en su mayor parte con fondos de los gobiernos nacionales. Existe un potencial inmediato para que las ciudades aprovechen las SbN y multipliquen por cuatro la inversión actual, una oportunidad que podría alcanzar hasta 583.000 millones de dólares para 2030. Además, el informe concluye que, en conjunto, esas oportunidades de inversión podrían crear más de 59 millones de empleos para 2030, lo que equivale al 1,5 % de la fuerza laboral mundial prevista para ese año.

Construir las BiodiverCities del futuro requerirá aprovechar la innovación, la investigación aplicada, una mejor gobernanza y nuevos mecanismos de inversión. Se necesitan alianzas estratégicas entre el sector privado, la sociedad civil y los gobiernos nacionales y locales. Estas alianzas sentarán las bases para que la naturaleza se convierta en un modelo de mayor competitividad, resiliencia y sostenibilidad en los centros urbanos.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial respecto al futuro de las ciudades?

El Centro para la Transformación Urbana conecta a líderes municipales, empresas y gobiernos para comprender los desafíos y las oportunidades que configuran el futuro urbano.

Mediante el aprendizaje entre pares y la colaboración, el Centro permite a las ciudades intercambiar conocimientos y traducir una comprensión compartida en soluciones urbanas prácticas y resilientes.

Descubra la labor del Centro

Animo a los gobiernos nacionales y locales, así como a toda la comunidad urbana, a recopilar y difundir las pruebas de las oportunidades reales que tienen las ciudades para generar un impacto positivo en la naturaleza. Debemos trabajar juntos para crear un entorno propicio en el contexto particular de cada ciudad, en el que la biodiversidad y las soluciones basadas en la naturaleza sean prioritarias en la agenda urbana.

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