La industria de la atención sanitaria ha experimentado una enorme ola de inversión, innovación y nuevos participantes procedentes de los sectores de la tecnología, las telecomunicaciones y los bienes de consumo.
También hay indicios de disrupción dentro de la propia industria.
Los líderes del sector reflexionan sobre estas tendencias e identifican los mayores cambios que podemos esperar en la atención sanitaria en 2022.
La pandemia ya tiene dos años. Hasta ahora ha muerto una población del tamaño de Finlandia y decenas de millones más padecen sus efectos secundarios. Incluso para quienes no han enfermado gravemente, la COVID-19 ha alterado casi todos los aspectos de nuestras vidas: desde cómo socializamos y nos comunicamos hasta cómo estudiamos y trabajamos. Todos conocemos la crisis, pero ¿cómo ha afectado a la innovación, especialmente en los sectores de la salud y la atención sanitaria?COVID-19 y decenas de millones más padecen sus efectos secundarios. Incluso para quienes no han enfermado gravemente, la COVID-19 ha alterado casi todos los aspectos de nuestras vidas: desde cómo socializamos y nos comunicamos hasta cómo estudiamos y trabajamos. Todos conocemos la crisis, pero ¿cómo ha afectado a la innovación, especialmente en los sectores de la salud y la atención sanitaria?
Lo más evidente es que la industria ha experimentado una enorme ola de inversión, innovación y nuevos participantes procedentes de los sectores de la tecnología, las telecomunicaciones y los bienes de consumo. Solo en 2021, se recaudaron 44.000 millones de dólares en todo el mundo para la innovación en salud —el doble que en 2020— y las adquisiciones de empresas de salud y tecnología sanitaria aumentaron un 50 %.
También observamos indicios de disrupción dentro de la propia industria. Hasta un 80 % de los proveedores de Estados Unidos tiene previsto invertir en tecnologías como la salud digital, la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático, así como en herramientas para apoyar al personal clínico y a quienes prestan cuidados durante los próximos cinco años.
Durante la semana en que el Foro Económico Mundial tenía previsto celebrar su Reunión Anual en Davos —del 17 al 21 de enero de 2022—, el Foro organizará en su lugar una semana de eventos virtuales concebidos para centrar la atención de los líderes mundiales en los temas que dominarán el año venidero. El programa abarca cuestiones como la equidad en el acceso a las vacunas y la cooperación tecnológica.
Antes de la reunión virtual, pedimos a siete líderes del sector que reflexionaran sobre estas tendencias, los mayores cambios que podemos esperar en la atención sanitaria en 2022 y sus perspectivas de futuro.
«Debemos pensar y actuar como una sola sociedad global»
Belén Garijo, presidenta del Consejo Ejecutivo y directora ejecutiva, Merck
La magnitud creciente de esta pandemia hace más urgente que nunca que los actores públicos y privados unan fuerzas. Debemos pensar y actuar como una sola sociedad global.
Esta pandemia no puede ser el único foco de nuestra atención. Este año se acelerarán muchas otras tendencias de salud digital para que la atención a los pacientes sea más precisa, personalizada y conectada. El internet de las cosas (IoT), los algoritmos basados en IA, las comunicaciones entre máquinas y otras tecnologías seguirán mejorando la productividad del diagnóstico y el tratamiento de los pacientes, así como la I+D. Los avances graduales en la administración conectada de medicamentos, los dispositivos portátiles y las aplicaciones también mejorarán la participación de los pacientes y su adherencia al tratamiento.
La bioconvergencia —en la que los datos y lo digital se fusionan rápidamente con las técnicas más recientes de descubrimiento de fármacos, ingeniería y biotecnología— ayudará a liberar el potencial de la medicina personalizada. La bioelectrónica es otro campo prometedor. Utiliza la neuroestimulación precisa para tratar y monitorizar mejor a pacientes con enfermedades inflamatorias crónicas, además de abordar otras áreas terapéuticas con grandes necesidades médicas no cubiertas.
En 2022, las colaboraciones entre socios del sector con competencias interdisciplinarias se convertirán en la nueva norma, mientras que la inversión general en investigación pionera, así como las fusiones y adquisiciones, debería seguir siendo muy sólida.
«La atención habilitada digitalmente está en el centro de esta transformación»
Frans van Houten, director ejecutivo, Royal Philips
Mientras la pandemia sigue azotando y los sistemas de salud están al límite, unámonos para fortalecer de verdad la atención sanitaria. El objetivo es un modelo en el que la atención sea más accesible, eficaz, sostenible y resiliente. Esto nos permitirá atender mejor a los pacientes en sus comunidades y reducir la carga de los proveedores de atención sanitaria.
La atención habilitada digitalmente está en el centro de esta transformación. Por ejemplo, la IA ayuda a tomar decisiones clínicas, mejora la coordinación y la eficiencia de la atención y permite automatizar los flujos de trabajo. La transformación digital de la atención sanitaria ofrece oportunidades para ampliar la atención remota a los pacientes mediante la telemedicina. También podemos promover mejoras en la salud conductual de la población mediante el acompañamiento y la gamificación.
Pero no debemos quedar atrapados en una planificación interminable. Tenemos que ponernos en marcha ya, empezando con medidas claras y estructurales. Creo firmemente que podemos lograr esta transformación mediante alianzas sólidas con objetivos alineados entre gobiernos, proveedores, pagadores y empresas tecnológicas. Juntos podemos hacer que el cambio se produzca de forma sostenible y mejorar la vida de miles de millones de personas.
«Un cambio hacia nuevos modelos de atención»
Iskra Reic, vicepresidenta ejecutiva para Europa y Canadá, AstraZeneca
2022 será un año transformador para la salud mundial. La pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto con crudeza las debilidades de larga data de nuestros sistemas de atención sanitaria, que cedieron ante la presión de la crisis sanitaria.
Esto exige un cambio hacia nuevos modelos de atención que impliquen actuar antes para prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades, y aprovechar innovaciones transformadoras para mejorar los resultados de los pacientes. Esto, a su vez, nos ayudará a abordar la carga insostenible de las enfermedades y a garantizar la resiliencia de nuestros sistemas de salud ante futuras crisis.
La pandemia también ha creado nuevas oportunidades: por ejemplo, la adopción de soluciones de salud digital dio un salto enorme. Los pacientes y los profesionales de la salud están comprobando que la atención remota puede llegar a tiempo a los pacientes, reducir las hospitalizaciones y aumentar la eficacia del personal sanitario.
Un futuro más sostenible para la salud depende de nuevos modelos de colaboración público-privada que aprovechen la colaboración sin precedentes que hemos visto durante la pandemia. Esto exige pensar de otro modo sobre la inversión en salud, dejando atrás una mentalidad centrada en el ahorro a corto plazo para garantizar beneficios a más largo plazo para los sistemas de atención sanitaria y las economías.
La Asociación para la Sostenibilidad y la Resiliencia de los Sistemas de Salud es un ejemplo de iniciativa que impulsa este cambio en más de 20 países de todo el mundo. Ofrece soluciones prácticas y conocimientos transferibles para rediseñar sistemas de salud más sostenibles y resilientes, en los que prosperen las economías y las poblaciones.
«La tecnología es el gran factor igualador»
Geoff Martha, presidente y director ejecutivo, Medtronic
La pandemia puso bajo la lupa otra crisis mundial: la inequidad en salud. Factores sistémicos socioeconómicos, raciales, geográficos e incluso generacionales contribuyen a alcanzar y mantener una buena salud. Debemos redoblar esfuerzos para cerrar las brechas, especialmente ante el aumento de las enfermedades crónicas, que supone una importante amenaza para la salud pública. Es urgente abordar las barreras a la educación, el diagnóstico y el tratamiento.
La tecnología es el gran factor igualador. Aunque la pandemia amplificó las disparidades, también propició un auge de la transformación digital. Para empezar a equilibrar la situación en materia de inequidad en salud, debemos aprovechar mejor la tecnología. Debemos abarcar todo el espectro: desde desarrollar tecnologías que lleguen a más pacientes de nuevas maneras (por ejemplo, exámenes en casa y pruebas de detección a distancia) hasta permitir que los trabajadores sanitarios comunitarios hagan más (por ejemplo, ampliar el acceso a conocimientos especializados mediante formación virtual). Y, después, debemos ir más allá para desarrollar una cultura de tecnología sanitaria equitativa.
Crear soluciones duraderas exige centrarse deliberadamente en desarrollar tecnología que incorpore la equidad. La IA, la computación avanzada y la hiperpersonalización transformarán la atención sanitaria de maneras que aún estamos imaginando. Como reafirmó el Consejo Global del Futuro, debemos actuar con urgencia, pero sin precipitarnos, para garantizar que estos avances ayuden a desmantelar las inequidades y no agraven los problemas existentes.
«No basta con que la IA sea inteligente; también debe ser sabia»
Masayasu Okajima, responsable de investigación, SOMPO Research Institute
La IA está empezando a transformar la atención sanitaria. Ahora puede diagnosticar algunas afecciones médicas con mayor precisión que las personas. El volumen mundial de datos sanitarios crece alrededor de un 36 % al año, y este conjunto cada vez mayor de datos disponibles permite esperar tanto una mayor precisión como una gama más amplia de usos en el futuro.
Pero no basta con que la IA sea «inteligente», es decir, precisa y fiable; también debe ser «sabia», lo que significa que esté bien regulada y se aplique de manera óptima para crear valor. Por ejemplo, la IA podría identificar tumores cancerosos, pero son las personas quienes deben decidir qué tipos de cáncer deben tratarse y en qué etapa. El uso sabio de la IA crea nuevas responsabilidades y oportunidades para los médicos, los responsables de formular políticas y las empresas de atención sanitaria.
Varias empresas pioneras de IA médica en Japón se centran no solo en los algoritmos, sino en todo el flujo de trabajo de la IA: desde crear y preparar los datos de entrada hasta capacitar a los empleados para utilizar los resultados y modificar las interfaces de usuario de los productos de IA.
«Impulsar la digitalización de los ensayos»
Paul Hudson, director ejecutivo, Sanofi
La pandemia planteó desafíos que nos impulsaron a cambiar la forma de trabajar de toda la industria de la atención sanitaria. Al apostar por la colaboración y la digitalización, encontramos maneras de seguir impulsando la ciencia y la innovación, al tiempo que hacíamos más inclusiva la atención sanitaria.
Por ejemplo, redoblamos nuestros esfuerzos para modernizar los ensayos clínicos incorporando tecnología que nos permitió realizar y monitorizar a distancia más ensayos clínicos centrados en los pacientes, en colaboración con los organismos reguladores. A finales de 2020, el 76 % de los ensayos clínicos llevó a cabo a distancia la mayor parte o la totalidad de la monitorización de las visitas a los centros, frente al 18 % en 2019.
Esto se suma a la implementación, en la mayoría de nuestros ensayos, de evaluaciones de pacientes en casa, que incluyen desde el consentimiento electrónico y la telemedicina hasta el uso de dispositivos de monitorización por parte de los pacientes. Y aún nos queda mucho por innovar. Un enfoque in silico basado en la IA y en poblaciones virtuales de pacientes podría abrir una nueva era de innovación en la forma de realizar ensayos clínicos.
En 2022, todo el ecosistema de atención sanitaria —desde la industria hasta los organismos reguladores— debe seguir impulsando la digitalización de los ensayos. Hay oportunidades claras para ampliar el acceso a los ensayos clínicos, reflejar mejor en la investigación la diversidad de las poblaciones humanas y acelerar potencialmente el desarrollo de nuevas soluciones terapéuticas revolucionarias para los pacientes.
«Una economía mundial debe centrarse en el progreso, las personas y el planeta»
Greg Reh, responsable mundial de ciencias de la vida y atención sanitaria, Deloitte
En las cúpulas directivas se debaten cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza (ASG). Además de la huella de carbono, algunas empresas miden ahora su «huella sanitaria». Cada vez se reconoce más que la equidad en salud —la oportunidad de que todas las personas alcancen su pleno potencial de salud y bienestar— debe ser un componente esencial de los criterios ASG. Elaborar marcos e indicadores ASG se está volviendo fundamental.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para acelerar la atención sanitaria basada en el valor?
Tres grupos prestan mucha atención a la intersección entre la equidad en salud y los criterios ASG:
● Inversores: Algunos ya incluyen criterios ASG en sus procesos de diligencia debida. Las empresas que demuestren compromiso y avances en materia de equidad en salud podrían verse recompensadas.
● Organismos reguladores: Hace 50 años, algunas empresas vertían residuos en cursos de agua. Hoy, la normativa lo impide. Los organismos reguladores podrían adoptar un enfoque similar si las empresas obstaculizan la equidad en salud.
● Consumidores: En lugar de tomar decisiones de compra basándose únicamente en el precio, algunos consumidores evalúan el propósito de una empresa. Ignorar los criterios ASG podría afectar negativamente a la marca y al negocio. Los empleados, los activistas y las ONG también exigen que se actúe.
Una economía mundial debe centrarse en el progreso, las personas y el planeta. Acabar con las disparidades en salud probablemente requerirá la colaboración de consumidores, empresas, comunidades y gobiernos.
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