La ASEAN va camino de convertirse en la cuarta economía más grande del mundo.
Los esfuerzos coordinados de respuesta a la pandemia, junto con la implementación de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) y la transformación digital, impulsarán el crecimiento inclusivo y el desarrollo de la región.
La cooperación público-privada es clave para un futuro sostenible, resiliente y verde de la ASEAN.
La pandemia de COVID-19 provocó una caída de la actividad inversora mundial debido a la incertidumbre económica, los confinamientos, las interrupciones de las cadenas de suministro y el aplazamiento de las inversiones por parte de empresas multinacionales. La ASEAN también registró una disminución de la inversión extranjera directa (IED) en 2020, hasta los 137.000 millones de dólares, frente a la cifra récord de 182.000 millones de dólares de 2019, cuando fue el mayor destino de IED del mundo en desarrollo.
A pesar del descenso, la ASEAN siguió siendo un destino atractivo para la inversión. La proporción de la ASEAN en la IED mundial aumentó del 11,9 % en 2019 al 13,7 % en 2020, mientras que la proporción intrarregional de la IED en la región pasó del 12 % al 17 %. Además, la tendencia a más largo plazo muestra que el valor de la financiación internacional de proyectos en la ASEAN se duplicó: de un promedio anual de 37.000 millones de dólares en 2015–2017 a un promedio anual de 74.000 millones de dólares en 2018–2020.
Y el futuro parece prometedor. Según el primer informe de este tipo, Panorama del desarrollo de la ASEAN (ADO), el PIB combinado de los 10 países de la ASEAN alcanzó los 3,2 billones de dólares en 2019, lo que convirtió a la ASEAN en la quinta economía más grande del mundo y la puso en camino de convertirse en la cuarta para 2030. De una población total de unos 700 millones de personas, el 61 % tiene menos de 35 años, y la mayoría de los jóvenes están incorporando las tecnologías digitales a sus actividades cotidianas.
Las perspectivas siguen siendo prometedoras, gracias a los esfuerzos coordinados de respuesta a la pandemia y a varios avances clave en curso en la región.
Respuestas coordinadas a la pandemia
Los miembros de la ASEAN coordinaron medidas para responder a los desafíos de la pandemia, como el Plan de Acción de Hanói para fortalecer la cooperación económica de la ASEAN y la conectividad de las cadenas de suministro en respuesta a la pandemia de COVID-19. Los miembros colaboraron para facilitar el flujo de bienes esenciales y reforzaron la resiliencia de sus cadenas de suministro y el abastecimiento en la región. Esta respuesta conjunta fue fundamental, dado que la concentración de la IED en la ASEAN está vinculada a actividades de cadenas de valor mundiales o redes de producción regionales que incluyen vínculos entre empresas y dentro de ellas.
Para apoyar la recuperación y fortalecer la resiliencia, la ASEAN puso en marcha el Fondo de Respuesta de la ASEAN a la COVID-19 y colaboró con socios externos en el Centro de la ASEAN para Emergencias de Salud Pública y Enfermedades Emergentes (ACPHEED) a fin de reforzar la seguridad sanitaria regional y mantener la preparación y la resiliencia de la ASEAN ante las emergencias de salud pública.
Asociación Económica Integral Regional
El acuerdo impulsado por la ASEAN, Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP) entró en vigor el 1 de enero de 2022 para Australia, Brunéi Darussalam, Camboya, China, Japón, la República Democrática Popular Lao, Nueva Zelanda, Singapur, Tailandia y Vietnam. Con él, la ASEAN se compromete a mantener abiertos los mercados y a fortalecer la integración económica regional para lograr una recuperación inclusiva pospandémica.
La RCEP es el mayor acuerdo regional de libre comercio vigente y abarcará el 30 % del PIB mundial y el 30 % de la población del mundo, además de representar más de una cuarta parte del comercio mundial de bienes y servicios. Sus disposiciones clave abordan la liberalización y promoción del comercio, la inversión y los servicios dentro de la RCEP, así como el desarrollo del comercio electrónico, aspectos de gran relevancia para las cadenas de valor regionales y la inversión orientada a los mercados y a la eficiencia. Además, las empresas que no pertenecen a la RCEP también pueden aprovechar sus ventajas si se establecen y operan en la región.
Dado que el 40 % de la inversión en la ASEAN procede de miembros de la RCEP —de la cual el 24 % procede de países miembros de la RCEP que no pertenecen a la ASEAN—, existen oportunidades para impulsar una IED más sostenible en la región, en particular una IED vinculada a las cadenas de valor, teniendo en cuenta las ventajas de la RCEP y el recién concluido Marco de Facilitación de la Inversión de la ASEAN (AIFF).
La Cuarta Revolución Industrial y la transformación digital
La reciente adopción de la Estrategia consolidada sobre la Cuarta Revolución Industrial (4IR) para la ASEANdurante las 38.ª y 39.ª Cumbres de la ASEAN y del Acuerdo de la ASEAN sobre el Comercio Electrónicoimpulsará la transformación digital de la región y la inversión privada en el desarrollo de infraestructura digital (redes 5G y centros de datos), computación en la nube, ciberseguridad, inteligencia artificial y fabricación inteligente.
El Marco Integral de Recuperación de la ASEAN (ACRF) identificó la conectividad digital como una prioridad para facilitar la conectividad regional y la recuperación económica. Esto coincide con los resultados de una encuesta a 86.000 personas de seis países de la ASEAN, realizada por el Foro Económico Mundial y Sea, que concluyó que los encuestados (incluidos propietarios de empresas) con mayor nivel de digitalización tendían a ser más resilientes económicamente durante la pandemia.
Sin embargo, la encuesta también detectó varios obstáculos a la adopción digital, entre ellos el acceso asequible a internet de calidad y a dispositivos digitales. El Foro aborda este problema mundial mediante iniciativas como la Alianza EDISON, que moviliza la colaboración de múltiples partes interesadas para ampliar el acceso digital a más de 1.000 millones de personas para 2025.
El Marco de Integración Digital de la ASEAN también apoyará el ACRF. El Foro ha complementado los esfuerzos de la ASEAN mediante la Iniciativa ASEAN Digital en materia de políticas de datos, competencias digitales, pagos electrónicos y ciberseguridad.
El camino a seguir: cooperación público-privada
La Red del Centro para la Cuarta Revolución Industrial del Foro, que reúne a las partes interesadas para maximizar los beneficios de la tecnología y reducir los riesgos potenciales, ha demostrado que la cooperación público-privada es fundamental para que las empresas y los gobiernos desarrollen ecosistemas de colaboración que impulsen la transformación digital y la innovación.
Los gobiernos desempeñan un papel importante al incentivar las inversiones en investigación y desarrollo, mientras que el sector privado impulsará la transformación de la Industria 4.0 invirtiendo en la digitalización de la fabricación, utilizando soluciones avanzadas de fabricación, construyendo fábricas inteligentes y estableciendo instalaciones de I+D, centros tecnológicos y centros de excelencia en la región.
Adoptar la 4IR también exige un compromiso paralelo con la sostenibilidad ambiental. Esto puede dar lugar a nuevas formas de eficiencia en las que la sostenibilidad y la excelencia competitiva no solo sean compatibles, sino que estén, de hecho, entrelazadas. Un futuro verde no solo beneficia al bienestar de la próxima generación de la ASEAN, sino que también favorece económicamente a la ASEAN al aumentar la competitividad de la región para atraer IED verdes y hacer frente a las nuevas medidas de inversión y comercio relacionadas con el clima adoptadas por las economías desarrolladas.
La ASEAN ha demostrado un firme compromiso con la lucha contra el cambio climático y los esfuerzos mundiales de sostenibilidad. Varias iniciativas respaldan las ambiciones de sostenibilidad de la ASEAN, entre ellas la Alianza Global para la Acción contra el Plástico en Indonesia y Vietnam.
Sin embargo, el sector privado también debe comprometerse más con la protección del medio ambiente y diseñar compromisos de compra corporativos que impulsen la inversión en tecnologías verdes y la demanda del mercado de tecnologías bajas en carbono, para ayudar a la ASEAN a cumplir sus objetivos relacionados con el clima. La Coalición First Movers —lanzada durante la COP26— podría ofrecer a la ASEAN valiosas ideas sobre cómo el sector privado puede impulsar la descarbonización en diferentes industrias y sociedades de la región.







