AMNC23: Palabras de apertura del primer ministro Li Qiang en la 14.ª Reunión Anual de los Nuevos Campeones

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  • La 14.ª Reunión Anual de los Nuevos Campeones del Foro Económico Mundial se celebró en Tianjin, China, del 27 al 29 de junio.

  • El tema fue «Emprendimiento: la fuerza motriz de la economía mundial».

  • Li Qiang, primer ministro de la República Popular China, pronunció las palabras de apertura de la reunión. A continuación, sus palabras.

Profesor Klaus Schwab, presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial,

Excelentísimos señores jefes de Gobierno:

Excelentísimos señores jefes de organizaciones internacionales:

Distinguidos invitados:

Señoras y señores:

Amigos:

Me complace enormemente unirme a amigos, antiguos y nuevos, aquí en Tianjin, con motivo de la Reunión Anual de los Nuevos Campeones 2023, o el Foro Davos de Verano. Permítanme comenzar transmitiendo, en nombre del Gobierno chino, mis más cálidas felicitaciones por la inauguración del evento y una cordial bienvenida a todos los participantes y periodistas.

Esta es la primera reunión anual presencial desde que la COVID-19 golpeó hace más de tres años. En los últimos años, la pandemia, que se produce una vez en un siglo, agravada por transformaciones nunca vistas en un siglo, ha provocado cambios significativos en nuestro mundo. Por un lado, el impacto de la COVID-19 sigue presente. El unilateralismo, el proteccionismo y la desglobalización están en auge. Los desafíos globales se intensifican y los conflictos regionales no dejan de estallar. La inestabilidad, la incertidumbre y la imprevisibilidad se han vuelto habituales. Por otro lado, la nueva ronda de la revolución tecnológica y la transformación industrial está cobrando impulso. La humanidad sigue tan firme como siempre en su búsqueda de la paz y el desarrollo. Para la mayoría de los países, la aspiración a una cooperación en la que todos ganen se ha fortalecido aún más. El mundo se encuentra en una encrucijada histórica. Cómo debe la humanidad navegar en tiempos tan turbulentos es una cuestión crucial de interés compartido para todos. Creo que podemos extraer algunas lecciones importantes de las transformaciones que se están produciendo en el mundo en los últimos años.

En primer lugar, tras haber experimentado barreras, tanto visibles como invisibles, debemos apreciar aún más la comunicación y el intercambio. Durante bastante tiempo, la interacción cara a cara, algo que dábamos por sentado, se volvió muy difícil debido a la pandemia. A medida que la pandemia remite, las barreras visibles que causó desaparecerán con el tiempo. Sin embargo, las barreras invisibles que algunas personas han levantado en los últimos años se están generalizando y empujan al mundo hacia la división e incluso la confrontación. Esto es motivo de mayor preocupación. Las diferencias en las percepciones humanas y la diversidad de civilizaciones nos acompañan desde la antigüedad. Estas diferencias no deben ser causa de distanciamiento, sino un impulso para una mayor comunicación e intercambio. La ausencia de una comunicación eficaz y la falta de una percepción integral, holística y objetiva pueden dar lugar fácilmente a prejuicios y estereotipos. Viviendo en la misma aldea global, nosotros, la humanidad, debemos eliminar las barreras visibles y, lo que es más importante, eliminar las invisibles. Los distintos países, grupos étnicos y civilizaciones deben profundizar en el entendimiento mutuo y fortalecer el diálogo para salvar las diferencias y ampliar el terreno común.

En segundo lugar, tras haber sufrido las conmociones de las crisis globales, debemos apreciar aún más la solidaridad y la cooperación. La historia de la sociedad humana es un registro de las batallas de la humanidad contra los desafíos y las dificultades, y de sus victorias sobre ellos. Ante una crisis de gran magnitud, ningún país puede salir indemne ni resolver los problemas por sí solo. La solidaridad y la cooperación son el camino correcto a seguir. En los últimos más de tres años, todos hemos luchado con firmeza contra la pandemia, demostrando el poder de la humanidad unida y de su solidaridad en tiempos difíciles. La COVID-19 no será la última crisis de salud pública a la que se enfrente la humanidad. Es necesario mejorar la gobernanza mundial de la salud pública. Al mismo tiempo, también nos enfrentamos a los desafíos globales de la desaceleración del crecimiento, los riesgos de endeudamiento, el cambio climático y la brecha de riqueza. Como comunidad con un futuro compartido, debemos valorar los logros de nuestra cooperación, adoptar el concepto de cooperación en la que todos ganen y trabajar juntos para afrontar estos desafíos globales y promover el progreso humano.

En tercer lugar, tras haber experimentado los altibajos de la globalización económica, debemos apreciar aún más la apertura y el compartir. La globalización económica es una tendencia histórica. A pesar de los vientos en contra y de las resistencias, la tendencia general de la globalización económica ha seguido avanzando. En particular, el rápido avance de nuevas tecnologías, como la tecnología digital y la inteligencia artificial, está creando condiciones más favorables para la globalización económica. El mundo no debe ni puede volver a un estado de aislamiento. Hace unos días visité Alemania y Francia, donde mantuve intercambios en profundidad con los dirigentes de ambos países y con personas de los ámbitos político y empresarial. La opinión predominante es rechazar la mentalidad de suma cero y mantenerse en el camino correcto de la cooperación en la que todos ganen. Debemos seguir la tendencia de la historia, consolidar el consenso sobre el desarrollo y continuar nuestros esfuerzos por construir una economía mundial abierta. Debemos oponernos a la politización de las cuestiones económicas y trabajar juntos para mantener estables y fluidas las cadenas industriales y de suministro mundiales, y para que los frutos de la globalización lleguen de forma más equitativa a los distintos países y grupos de personas.

En cuarto lugar, tras haber experimentado la angustia causada por los conflictos y las turbulencias, debemos apreciar aún más la paz y la estabilidad. Sin paz, nada puede lograrse. Esta es una dura lección que la humanidad ha aprendido de la historia. En los últimos más de 100 años, el mundo atravesó dos guerras mundiales y más de 40 años de Guerra Fría, antes de poder disfrutar por fin de un periodo de estabilidad y desarrollo. Sin embargo, en los últimos años se ha asistido a retóricas reiteradas que avivan la confrontación ideológica, el odio y los prejuicios, así como los consiguientes actos de cerco y represión, e incluso guerras y conflictos regionales. Las personas de las regiones afectadas han sufrido profundamente y se ha causado un gran daño al desarrollo mundial. La paz es preciosa y el desarrollo nunca es fácil. Se requieren esfuerzos constantes para alcanzar estos dos nobles objetivos. Debemos actuar en beneficio común de la humanidad y estar a la altura de nuestra responsabilidad con la paz y el desarrollo. Debemos defender la equidad y la justicia, superar el dilema de la seguridad y trabajar colectivamente para salvaguardar un entorno de paz y estabilidad para el desarrollo.

Lo que falta en el mundo actual es comunicación, no distanciamiento; cooperación, no confrontación; apertura, no aislamiento; paz, no conflicto.

Li Qiang, primer ministro de la República Popular China

Un mundo en transformación puede resultar revelador de muchas maneras. En resumen, lo que falta en el mundo actual es comunicación, no distanciamiento; cooperación, no confrontación; apertura, no aislamiento; paz, no conflicto. Debemos actuar conforme a la visión de una comunidad con un futuro compartido para la humanidad propuesta por el presidente Xi Jinping, e implementar conjuntamente la Iniciativa para el Desarrollo Global, la Iniciativa para la Seguridad Global y la Iniciativa para la Civilización Global. Debemos avanzar siguiendo la lógica del progreso histórico, desarrollarnos aprovechando la marea de nuestra época y trabajar con empeño para construir un mundo aún mejor.

Señoras y señores:

Amigos:

Como gran país responsable, China siempre se ha mantenido firmemente del lado correcto de la historia y del lado del progreso humano. Enarbolando la bandera de la paz, el desarrollo y la cooperación en la que todos ganen, China se compromete a construir la paz mundial, promover el desarrollo global y defender el orden internacional. Cabe destacar que, desde el 18.º Congreso Nacional del Partido Comunista de China, nos hemos centrado en promover un desarrollo de alta calidad, hemos logrado el objetivo de construir una sociedad moderadamente próspera en todos los aspectos según lo previsto, hemos erradicado definitivamente la pobreza absoluta en China y hemos emprendido un nuevo camino hacia la construcción de un país socialista moderno en todos los aspectos. Hoy en día, la economía china está profundamente integrada en la economía mundial. China se ha desarrollado abrazando la globalización y se ha convertido en una de las fuerzas más firmes a favor de la globalización.

En la última década, China ha sido una fuente importante de impulso para el crecimiento estable de la economía mundial. En los últimos diez años, la economía china creció un 6,2 % de media anual. Su peso en la producción económica mundial aumentó del 11,3 % en 2012 a alrededor del 18 %. El comercio de bienes de China ocupó el primer puesto del mundo durante seis años consecutivos. De media, la contribución de China al crecimiento mundial superó el 30 %, lo que convierte al país en el mayor motor de este crecimiento. En el primer año de la pandemia de COVID-19, China fue la única gran economía que registró un crecimiento positivo. En los últimos tres años, China logró un crecimiento medio anual del 4,5 %, unos 2,5 puntos porcentuales por encima de la media mundial, y se situó entre los países con mejores resultados entre las principales economías del mundo. Al avanzar en un desarrollo interconectado con otros países, China ha cumplido sus compromisos de adhesión a la OMC, abriendo su mercado al resto del mundo y compartiendo sus oportunidades de desarrollo con todos, lo que la ha convertido en un importante socio comercial de más de 140 países y regiones. El desarrollo de China ha mejorado la vida del pueblo chino y ha proporcionado a personas de otros países una gran cantidad de productos de calidad y a bajo precio. China ha sido un ancla importante y una fuente de impulso para el libre comercio y el crecimiento estable en el mundo.

En un futuro más lejano, China seguirá aportando un fuerte dinamismo a la recuperación y el crecimiento de la economía mundial. China sigue siendo hoy el mayor país en desarrollo del mundo. Cuenta con una población de más de 1.400 millones de personas. Sus indicadores económicos per cápita y su nivel de vida son solo modestos, y su desarrollo sigue siendo desequilibrado e insuficiente. Sin embargo, aquí es también donde residen el potencial y el margen de desarrollo de China. Estamos aplicando la nueva filosofía de desarrollo, impulsando a un ritmo más rápido un nuevo paradigma de desarrollo y trabajando con empeño para lograr un desarrollo de alta calidad. Estamos introduciendo medidas más prácticas y eficaces para aprovechar aún más el potencial de la demanda interna, dinamizar el mercado, lograr que el desarrollo urbano-rural y regional sea más coordinado, acelerar la transición ecológica y avanzar en una apertura de alto nivel. Estas medidas están marcando la diferencia. Por lo que vemos este año, la economía china muestra un claro impulso de recuperación y mejora: el PIB creció un 4,5 % interanual en el primer trimestre y se espera que se expanda más rápido en el segundo trimestre que en el primero. Vamos por buen camino para alcanzar el objetivo de crecimiento de alrededor del 5 % fijado para todo el año. Algunas organizaciones e instituciones internacionales han revisado al alza sus previsiones de crecimiento para China este año, lo que demuestra su confianza en las perspectivas de desarrollo del país. Tenemos plena confianza y capacidad para lograr el crecimiento estable de la economía china por la senda de un desarrollo de alta calidad durante un largo periodo. Esto aumentará el tamaño del mercado, creará oportunidades de cooperación y proporcionará un impulso constante a la recuperación y el crecimiento de la economía mundial, así como oportunidades de cooperación en la que todos ganen para los inversores de todos los países.

Señoras y señores:

Amigos:

El pueblo chino suele decir que los héroes demuestran su temple en la prueba del tiempo. En este tiempo de gran incertidumbre, los empresarios, con su aguda comprensión del mercado, su iniciativa y sus acciones, pueden aportar mayor certidumbre al mundo. El tema de la reunión anual de este año, «Emprendimiento: la fuerza motriz de la economía mundial», no puede ser más acertado. Los emprendedores de distintos países pueden diferenciarse de múltiples maneras, pero creo que los atributos fundamentales del emprendimiento son los mismos: una mente aguda, un impulso incansable y una extraordinaria capacidad para actuar en la puesta en marcha de empresas, la innovación y la creación. China desea trabajar con todos ustedes para apoyar firmemente la globalización económica, defender con firmeza la economía de mercado, respaldar firmemente el libre comercio y encaminar la economía mundial hacia un futuro más inclusivo, resiliente y sostenible.

La semana pasada, el pueblo chino celebró la tradicional Fiesta del Barco Dragón, una ocasión para las regatas de barcos dragón. Este deporte refleja el deseo del pueblo chino de buen tiempo y buenas cosechas; también encarna una verdad sencilla: cuando todos reman juntos, pueden impulsar un gran barco hacia delante. Unámonos en nuestro deseo de cooperación en la que todos ganen, rememos juntos con un solo corazón y una sola mente, y guiemos al gigantesco barco de la economía mundial hacia un futuro más brillante.

Deseo a la reunión de este año un éxito total.

Muchas gracias.

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