La pandemia de COVID-19 nos recuerda la necesidad de una cooperación internacional.
Para reconstruir mejor y afrontar los numerosos retos sanitarios, económicos, sociales, medioambientales y tecnológicos que nos esperan, necesitamos una acción multilateral significativa, justicia social y alianzas público-privadas.
Del 25 al 29 de enero, la Agenda de Davos reunirá virtualmente a líderes mundiales para debatir estos desafíos geopolíticos.
Tras la Reunión Anual de 2020 en Davos, el presidente del Foro Económico Mundial, Børge Brende pidió «otro periodo de renovación multilateral» para que el mundo haga frente a la multitud de riesgos económicos, medioambientales y tecnológicos que se avecinan.
«La capacidad de actuar de forma concertada y con determinación en un entorno global turbulento no será fácil, pero será necesaria», afirmó.
En cuestión de semanas, veríamos con más claridad lo cierto que era esto: el coronavirus COVID-19 se extendió rápidamente por todo el planeta, causando destrucción económica y agravando las tensiones geopolíticas.
Del 25 al 29 de enero de 2021, la Agenda de Davos reunirá virtualmente a líderes mundiales para debatir cómo aprovechar esta oportunidad para construir un marco global más colaborativo para la era posterior a la COVID.
«La pandemia de COVID-19 es un trágico recordatorio de lo profundamente conectados que estamos. El virus no conoce fronteras y es un desafío global por excelencia. Combatirlo nos exige trabajar juntos como una sola familia humana», declaró el secretario general de la ONU, António Guterres.
Mientras la COVID-19 sigue causando estragos en todas las economías y sociedades, permanecemos físicamente separados, con personas confinadas en sus hogares y reuniones y viajes paralizados, lo que profundiza la brecha.
Sin embargo, «la tragedia no tiene por qué ser su único legado», escribió el fundador y presidente ejecutivo del Foro, Klaus Schwab.
«Por el contrario, la pandemia representa una oportunidad rara pero estrecha para reflexionar, reimaginar y reconfigurar nuestro mundo con el fin de crear un futuro más sano, equitativo y próspero», afirmó.
¿Hacia dónde vamos desde aquí?
Reconstruir mejor y afrontar las numerosas crisis que tenemos por delante —la pandemia, la recesión, el cambio climático, las grietas en nuestras instituciones globales— exige cooperación internacional. Estas son las principales prioridades para remodelar el panorama geopolítico.
1. Instituciones internacionales sólidas y eficaces
«Gracias al espíritu de colaboración y cooperación internacionales, nuestra comunidad global ha logrado erradicar la viruela, presenciar que 2000 millones de personas salieran de la pobreza extrema, reducir la prevalencia y la mortalidad por VIH/sida y contener los brotes de enfermedades infecciosas como el SARS, la gripe H1N1 y el ébola. Nuestra comunidad global se esforzó al máximo para superar la crisis financiera mundial de hace más de una década», xplicado según un artículo experto de Agenda encargado por el Foro la pasada primavera.
Ahora, sin embargo, «el auge del populismo y las políticas de “primero mi país” han amenazado el espíritu de cooperación internacional y el funcionamiento de las instituciones multilaterales», lo que «puso a la comunidad internacional en una desventaja significativa ante la pandemia de COVID-19».
«Ahora no es el momento de amenazar ni abandonar nuestras instituciones globales, pese a sus defectos. Debemos reconstruirlas como parte del fortalecimiento de nuestra solidaridad», argumentaron los autores.
«En última instancia, la globalización necesita una mejor gestión, y el fracaso en gestionar el aumento de los flujos a través de las fronteras nacionales es lo que dio lugar a la crisis financiera, al cambio climático y a la COVID-19», según Ian Goldin, de la Universidad de Oxford, y Robert Muggah, de The SecDev Group e Instituto Igarapé, en un artículo para Agenda.
«Dar la espalda a la globalización no es la respuesta», continuaron. «Tampoco deberíamos desear volver a las formas de hacer las cosas anteriores a la pandemia, pues es ese tipo de business as usual el que nos trajo la pandemia y amenazas mucho más peligrosas como el cambio climático. Es insostenible».
2. Igualdad y justicia social
Incluso antes de la pandemia, la desigualdad «aumentaba incluso en aquellos países que han experimentado un crecimiento rápido», afirmó Klaus Schwab, del Foro, en el Índice de Movilidad Social Global 2020.
Las consecuencias son «profundas y de largo alcance: una creciente sensación de injusticia, precariedad, pérdida percibida de identidad y dignidad, debilitamiento del tejido social, erosión de la confianza en las instituciones, desencanto con los procesos políticos y erosión del contrato social».
«La pandemia de COVID-19 ha agravado los desafíos de la injusticia social al poner el foco en las chocantes disparidades en el grado de riesgo al que están expuestas las distintas clases sociales», escribió Schwab en respuesta a las protestas contra el racismo sistémico.
La injusticia social y el racismo son sistémicos incluso en las naciones más ricas, como Estados Unidos, donde la pandemia ha tenido un impacto desproporcionadamente devastador, en particular, en las comunidades negras.
«En Estados Unidos, como en muchos otros países, las personas que sufren discriminación racial y marginación tienen más probabilidades de estar desempleadas o subempleadas y de vivir en malas condiciones de vivienda y de vida. En consecuencia, su acceso a la atención sanitaria es más limitado y padecen con más frecuencia afecciones preexistentes que hacen que la COVID-19 sea especialmente letal», explicó Schwab.
A largo plazo, la reconstrucción de nuestras instituciones para el mundo posterior a la COVID debe incluir «dar prioridad a la necesidad de redefinir nuestro contrato social» y abordar la injusticia sistémica y el racismo, argumentó.
Más inmediatamente, las medidas de emergencia de respuesta para reforzar las redes de protección social siguen siendo de vital importancia, así como una distribución equitativa de las vacunas contra la COVID-19 para garantizar que ninguna economía quede atrás.
Sarah Shakour, especialista de proyectos de Forum Foundations, propone acciones concretas para abordar el racismo sistémico, entre ellas reparaciones, reforma policial e iniciativas de diversidad e inclusión en el lugar de trabajo.
3. Alianzas público-privadas
En última instancia, la era posterior a la COVID «exigirá la participación del sector privado en cada paso del camino», escribió Schwab el pasado junio.
Y hemos visto que esto es posible. «Durante la crisis de la COVID-19, empresas, universidades y otras organizaciones han unido fuerzas para desarrollar diagnósticos, terapias y posibles vacunas; establecer centros de pruebas; crear mecanismos para rastrear infecciones y ofrecer telemedicina», continuó.
El desarrollo y la distribución de vacunas contra la COVID-19, incluidas Oxford-AstraZeneca y Pfizer-BioNTech, son ejemplos destacados de lo que puede lograrse cuando los sectores público y privado trabajan juntos por un objetivo.
«Imagínese lo que podría ser posible si se hicieran esfuerzos coordinados similares en todos los sectores», añadió Schwab.
Las alianzas público-privadas serán esenciales para la recuperación de la COVID-19, así como para abordar una serie de desafíos multilaterales que nos esperan, desde garantizar que la población reciba las vacunas contra la COVID-19 hasta prepararnos para la próxima pandemia, además de hacer frente a la ciberseguridad y el cambio climático.
Qué seguir durante la Agenda de Davos
Del 25 al 29 de enero de 2021, acompáñenos para las intervenciones especiales de líderes mundiales entre las que se incluyen:
presidente de la República Popular China, Xi Jinping, lunes 25 de enero, de 13:00 a 13:30
secretario general de la ONU, António Guterres, lunes 25 de enero, de 18:00 a 18:30
presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, martes 26 de enero, de 08:00 a 08:30
presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, martes 26 de enero, de 11:00 a 11:30
canciller de Alemania, Angela Merkel, martes 26 de enero, de 13:00 a 13:40
presidente de Francia, Emmanuel Macron, martes 26 de enero, de 15:00 a 15:30
presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, miércoles 27 de enero, de 08:00 a 08:30
primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, miércoles 27 de enero, de 11:00 a 11:30
primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, miércoles 27 de enero, de 15:00 a 15:30
rey Abdalá II de Jordania, jueves 28 de enero, de 11:00 a 11:30
primer ministro de la India, Narendra Modi, jueves 28 de enero, de 13:00 a 13:45
presidente de Argentina, Alberto Fernández, jueves 28 de enero, de 18:30 a 19:00
primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, viernes 29 de enero, de 08:30 a 09:00
primer ministro de Japón, Yoshihide Suga, viernes 29 de enero, de 11:00 a 11:30
primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, viernes 29 de enero, de 13:00 a 13:30
Puede ver las sesiones retransmitidas en directo aquí.
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