Un sistema energético totalmente descarbonizado requiere tanto electrificación limpia como combustibles bajos en carbono.
Para alcanzar las cero emisiones netas en 2050, es necesario descarbonizar la producción actual de hidrógeno y ampliarla hasta aproximadamente seis veces su nivel actual.
Es necesario actuar de inmediato para acelerar los esfuerzos públicos y privados e impulsar la inversión en hidrógeno limpio.
Descubra qué está haciendo el Foro Económico Mundial para facilitar este trabajo.
Se prevé que la electrificación, el principal vector energético de la transición energética, represente más del 50 % del consumo final total de energía en 2050 en un escenario de 1,5 °C. Sin embargo, un sistema energético descarbonizado requiere tanto una enorme ampliación de la electrificación como combustibles bajos en carbono. De hecho, estos no solo son necesarios en los casos en que la electrificación resulta difícil o imposible, sino también para complementar un sistema energético cada vez más intermitente mediante el almacenamiento de larga duración, la flexibilidad y el equilibrio.
El hidrógeno limpio, una solución
La edición de 2021 de la Perspectiva de las transiciones energéticas mundiales de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) estima que el hidrógeno y sus derivados representarán el 12 % del consumo final de energía en 2050: dos tercios procederán del hidrógeno verde (producido con electricidad limpia) y un tercio, del hidrógeno azul (producido a partir de combustibles fósiles y con captura de carbono).
¿Cuál es la situación actual?
En 2020, el mundo produjo alrededor de 90 millones de toneladas (Mt) de hidrógeno, lo que generó 900 Mt de CO2, aproximadamente el doble de las emisiones del Reino Unido en 2020. La gran mayoría de este hidrógeno se utiliza en las industrias de refinación y química. Si sustituyéramos nuestro consumo actual de hidrógeno gris (producido con combustibles fósiles y sin captura de carbono) por hidrógeno verde, necesitaríamos mucha más electricidad limpia (el doble de la electricidad renovable que se había instalado en todo el mundo hasta 2020 ).
Este aumento solo sustituiría nuestro consumo actual de hidrógeno gris y no tendría en cuenta los nuevos usos. Por ejemplo, en sectores cuya descarbonización es difícil, como la siderurgia y el transporte pesado, o incluso como combustible para barcos y aviones.
¿Cuánto más hidrógeno limpio necesitaremos y para cuándo?
La AIE estima que necesitamos 530 Mt de hidrógeno para alcanzar un escenario de cero emisiones netas en 2050. Esto supone aproximadamente multiplicar por seis la producción actual de hidrógeno.
Además del reto que supone esta enorme ampliación, el sistema energético mundial atraviesa grandes perturbaciones causadas por las tensiones geopolíticas, la guerra en Ucrania y el endurecimiento de los mercados del petróleo y el gas. El impacto se observa en los mercados de hidrógeno de todo el mundo. Por ejemplo, Europa ha elevado sus objetivos de hidrógeno renovable para 2030 de ~5 Mt a 20 Mt para reducir su dependencia del gas ruso, según lo establecido en la estrategia REPowerEU.
Sin embargo, este reto es ineludible si queremos alcanzar nuestros objetivos climáticos de acuerdo con el escenario de 1,5 °C del Acuerdo de París y las recomendaciones del IPCC.
La COP26 puso de manifiesto el impulso mundial que reconoce el papel fundamental del hidrógeno en la transición desde los combustibles fósiles. Los nuevos compromisos, las actualizaciones de estrategias y los anuncios de proyectos se han convertido en algo casi cotidiano. Estas son algunas cifras:
Se han publicado aproximadamente 40 estrategias nacionales sobre el hidrógeno o están en desarrollo.
Se han anunciado en todo el mundo más de 500 proyectos, con una inversión prevista superior a 500.000 millones de dólares.
La Alianza Financiera de Glasgow para las Cero Emisiones Netas (GFANZ) comprometió más de 130 billones de dólares de capital privado para transformar la economía y lograr un futuro con cero emisiones netas.
Estas cifras demuestran que el impulso al hidrógeno limpio crece rápidamente y que se espera que el elemento más abundante de la Tierra cumpla su papel en la transición energética.
El enfoque del Foro: reunir a las partes interesadas de los sectores público y privado para acelerar la adopción mundial del hidrógeno limpio
Pese a los titulares alentadores, todavía se requieren esfuerzos considerables para pasar de los anuncios a la acción y de los compromisos a los proyectos. Por ejemplo, el Financial Times informó recientemente de que los inversores en Australia no confían en los proyectos de hidrógeno: la cartera de proyectos valorada en 188.000 millones de dólares aún no se ha traducido en la venta de una sola molécula de hidrógeno.
Asimismo, durante la reciente Cumbre Mundial del Hidrógeno en Róterdam, Daryl Wilson, director ejecutivo del Consejo del Hidrógeno, dirigido por directores ejecutivos, afirmó que «la cartera mundial de proyectos de hidrógeno supera los 500 proyectos, con un valor de inversión superior a 500.000 millones de dólares. En Europa hay 328 proyectos, pero apenas algo más del 5 % ha tomado una decisión final de inversión. Para cruzar el umbral de la decisión de inversión, se necesita confiar en que las políticas respaldarán tanto la demanda como la oferta durante el horizonte de inversión de varias décadas. Los sectores público y privado deben unirse y crear las condiciones necesarias para dar urgentemente este paso fundamental».
¿Cómo está acelerando la acción el Foro Económico Mundial?
Precisamente en este tema trabaja la Iniciativa para acelerar el hidrógeno limpio. Junto con IRENA y con el apoyo de Accenture, lanzamos las hojas de ruta de medidas habilitadoras para el hidrógeno verde en la COP26.
Las hojas de ruta, centradas inicialmente en Europa y Japón, detallan el conjunto de soluciones necesarias para eliminar los principales obstáculos e impulsar la economía del hidrógeno hacia una economía plenamente realizada con cero emisiones netas. Son una herramienta para reforzar el diálogo entre los sectores público y privado y convertir las recomendaciones de la industria en medidas políticas concretas, promoviendo acciones que creen las condiciones necesarias para poner en marcha los proyectos.
En el próximo año, nuestro objetivo es ampliar el alcance para abarcar otras regiones, centrándonos en aquellas con gran potencial exportador, como América Latina y Oriente Medio; también estamos estudiando activamente China y la India.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con la transición hacia la energía limpia?
Además, nos entusiasma mucho lanzar el Acelerador de proyectos de hidrógeno limpio en la reunión anual del Foro en Davos esta semana. Trabajaremos directamente con los proyectos y sus promotores para eliminar obstáculos específicos y acelerar el proceso desde el anuncio, pasando por la decisión final de inversión (FID), hasta la puesta en marcha.
Este programa de aceleración impulsará el progreso de los proyectos para apoyar la reducción de costes, la innovación y la viabilidad financiera. Su objetivo es estrechar los vínculos entre promotores de proyectos, inversores y responsables de formular políticas, y reducir el tiempo entre el anuncio de un proyecto y la FID. A medio plazo, ampliaremos este proceso mediante el desarrollo de un conjunto de herramientas con nuestras organizaciones miembro y socios, y compartiremos conocimientos prácticos en todo el mundo.
Este es un momento apasionante y desafiante para la economía del hidrógeno limpio. Es más necesario que nunca reunir a todas las partes interesadas capaces de hacerla realidad y superar las expectativas exageradas. Eso es precisamente lo que haremos en Davos, y nos aseguraremos de que se escuchen estas voces, que impulsan cambios de gran alcance en los sistemas energéticos, industriales y de movilidad.








