Al hacer balance de las lecciones aprendidas durante la pandemia de COVID-19, las empresas tienen la oportunidad de desarrollar una nueva visión del futuro del trabajo.
Han surgido desafíos relacionados con la calidad del empleo que es necesario abordar.
El Marco para el Trabajo Digno establece cinco objetivos para hacer realidad el trabajo digno para todos.
La naturaleza del trabajo ha ido cambiando por el impacto de los avances tecnológicos, la transformación social, la transición ecológica y la pandemia de COVID-19. A medida que las empresas salen de la pandemia, hacen balance de las lecciones aprendidas y buscan rediseñar sus procesos de gestión de personas y sus prácticas laborales, surge la oportunidad de desarrollar una nueva visión del futuro del trabajo.
Desafíos que obstaculizan la creación de trabajo digno
Desde la pandemia, han surgido varios desafíos relacionados con la calidad del empleo, entre ellos:
1. Divergencia salarial
La pandemia ejerció una presión a la baja sobre los salarios en todo el mundo y agravó el desajuste prolongado entre el crecimiento de los salarios y el de la productividad que ya existía. En las economías avanzadas, aunque el crecimiento salarial se ha reanudado, el aumento del coste de la vida ha erosionado esos avances.
2. Acceso desigual a la flexibilidad
En 2020, el 84 % de las empresas del mundo aceleraron la digitalización de los procesos de trabajo en respuesta al inicio de la pandemia. El trabajo a distancia o híbrido está llamado a mantenerse para una minoría considerable de la fuerza laboral. Aunque puede favorecer el equilibrio entre la vida laboral y personal, también corre el riesgo de crear una nueva dimensión de desigualdad, ya que está disponible principalmente para los trabajadores altamente cualificados. Las estimaciones indican que solo el 37 % de los empleos en Estados Unidos y la Unión Europea podrían realizarse íntegramente desde casa, y la proporción es menor en las economías en desarrollo.
3. Deterioro del bienestar mental
Más de dos tercios de las empresas de Estados Unidos afirman haber observado indicios de agotamiento laboral entre sus empleados durante la pandemia. En todo el mundo, el acceso a redes de protección y servicios de salud mental va muy por detrás del acceso a redes de protección y servicios de salud física, especialmente en las economías menos avanzadas (Figura 1).
4. Lentos avances en diversidad, equidad e inclusión
Los efectos en el empleo y los ingresos fueron proporcionalmente mayores para las mujeres y muchos grupos desfavorecidos, y la recuperación fue más lenta. Por ejemplo, la OIT estima que el 4,2 % de las mujeres perdió su empleo a causa de la pandemia, frente al 3 % de los hombres. Además, las discapacidades podrían aumentar como consecuencia de la COVID prolongada. La Oficina Nacional de Estadística del Reino Unido calculó en enero de 2022 que el 2,4 % de la población seguía experimentando síntomas.
¿Cómo promueve el Foro Económico Mundial la igualdad en el lugar de trabajo?
El Informe sobre el futuro del empleo de 2023 reveló que el 75 % de las empresas encuestadas prevé adoptar tecnologías de inteligencia artificial, macrodatos y computación en la nube en los próximos cinco años.
El Centro para la Nueva Economía y la Sociedad ofrece una plataforma para que los líderes compartan conocimientos sobre la adopción y eficacia de las nuevas tecnologías y sobre la preparación de la fuerza laboral para utilizarlas. Nuestro trabajo incluye generar conocimientos y fomentar el diálogo sobre crecimiento, empleo, competencias, equidad y riesgos.
Conozca más sobre nuestro impacto:
Paridad de género: Desde 2006, medimos cada año el estado y la evolución de la paridad de género en 101 economías, y ayudamos a los responsables de la toma de decisiones a identificar las políticas más eficaces para cerrar las brechas de género. En Chile, ayudamos a establecer aceleradores de paridad de género y beneficiamos a 728 000 mujeres, reduciendo la brecha de género en un 37 % en las empresas participantes.
Revolución de la Recualificación: Junto con nuestros socios, ayudamos a la fuerza laboral mundial a preparar sus carreras para el futuro y colaboramos con más de 350 organizaciones para ofrecer a 1000 millones de personas una mejor educación, competencias y oportunidades económicas para 2030.
Inclusión de las personas con discapacidad: En colaboración con Valuable500, trabajamos con la mayor red mundial de directores ejecutivos comprometidos con cerrar la brecha en la inclusión de las personas con discapacidad. Sus miembros avanzan al adoptar cada vez más las mejores prácticas de accesibilidad digital e incluir la discapacidad en sus estrategias de diversidad, equidad e inclusión.
Justicia racial: Colaboramos con una coalición mundial de 55 organizaciones de 13 sectores, comprometidas con crear lugares de trabajo equitativos y justos para profesionales de grupos raciales y étnicos infrarrepresentados.
¿Quiere saber más sobre el impacto de nuestro centro o participar? Póngase en contacto con nosotros.
5. Las personas tendrán que adquirir nuevas competencias
La automatización y digitalización del trabajo, una fuerza laboral más diversa, los nuevos formatos de trabajo y la transición ecológica exigirán que muchas personas adquieran nuevas competencias. Según el Informe sobre el futuro del empleo 2020 del Foro Económico Mundial, las competencias necesarias para los empleos existentes cambiarán, en promedio, un 40 % entre 2020 y 2025, y las empresas estiman que la mitad de los trabajadores necesitará recualificarse.
¿Qué beneficios aporta abordar estos problemas?
Los lugares de trabajo y las economías no pueden funcionar bien si no se abordan estos problemas. Los mercados y los inversores son cada vez más conscientes de los riesgos: el porcentaje de inversores institucionales de Estados Unidos que consideraban muy importante la S de los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) aumentó 15 puntos, hasta alcanzar el 69 %, entre 2019 y 2020, y superó por primera vez las preocupaciones ambientales (61 %) y la gobernanza (68 %).
Garantizar un trabajo digno tendría beneficios de gran alcance para las economías, las sociedades y las empresas. Aumentaría el poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente porque la inflación y las interrupciones del suministro amenazan con provocar una crisis del coste de la vida. Animaría a las personas a reincorporarse al mercado laboral tras el aumento de la inactividad durante la pandemia. Para los empleadores, ofrecer trabajo digno se traduce en empleados más motivados, comprometidos y saludables; mayor productividad; y más capacidad para atraer talento, algo especialmente importante en el contexto de la «Gran Renuncia». Por último, en un contexto de creciente desigualdad, un trato más justo para los trabajadores es un componente importante de un nuevo contrato social.
¿Cómo puede ayudar el Marco para el Trabajo Digno?
El Marco para el Trabajo Digno propone mejorar la calidad del empleo mediante cinco objetivos y las metas correspondientes (Figura 2). Puede ayudar a las organizaciones a establecer un nuevo referente para la calidad del empleo y ofrecer una guía orientada a objetivos con medidas cuantificables para promover el trabajo digno.
El Marco se creó en colaboración con Mercer y con la Alianza por el Trabajo Digno, un grupo mundial e intersectorial de empresas con visión de futuro. También recoge las aportaciones de otras partes interesadas, como la Comunidad de Directores de Recursos Humanos del Foro y el Consejo Global del Futuro sobre Trabajo, Salarios y Creación de Empleo. El respaldo de los miembros de la Alianza marca el inicio de un movimiento para lograr una adopción más amplia del Marco como aspiración integral de un nuevo futuro del trabajo para todos.
Posteriormente, la Alianza trabajará para apoyar el desarrollo de métricas pertinentes, promover compromisos cuantificables de las empresas con los objetivos fundamentales del trabajo digno y compartir conocimientos y buenas prácticas para facilitar la implementación.
Es necesario promover el trabajo digno en todo el panorama laboral pospandémico, que abarca el trabajo presencial, híbrido y virtual, así como todas las categorías de empleo. Aprovechar esta oportunidad determinará si la recuperación pospandémica genera resultados positivos tanto para las empresas como para la sociedad en general.







