Las tecnologías emergentes, como los libros de contabilidad distribuidos, la biotecnología y la ciencia de datos, permiten a los gobiernos diseñar las políticas adecuadas para garantizar un futuro sostenible.
La aplicación de las tecnologías 4IR debe combinarse con una gobernanza ágil para garantizar que los desafíos, como la privacidad y la coherencia de los datos, se gestionen de forma ágil.
En conjunto, la aplicación de la 4IR y la gobernanza ágil puede permitir a los gobiernos “revertir la tendencia” para que las empresas y la ciudadanía avancen hacia un futuro más sostenible.
A raíz del informe del IPCC, la amenaza de huracanes e incendios forestales está causando problemas a gobiernos que ya están sobrecargados. Las tecnologías que nos ayudarán a combatir directamente el cambio climático, como la captura de carbono, los parques de energía solar y eólica y los vehículos eléctricos, están bien documentadas. Estas tecnologías entusiasman tanto a consumidores como a inversores, que prevén las posibles aplicaciones en la intersección entre la tecnología emergente, la sostenibilidad y los nuevos modelos de negocio.
Son menos conocidas y valoradas las tecnologías que dotan a los responsables políticos de datos y conocimientos para tomar decisiones complejas en condiciones de incertidumbre. Esto significa poner la tecnología al servicio de las necesidades de la ciudadanía y de quienes toman las decisiones.
La oportunidad: tecnologías de la 4IR
Los responsables políticos pueden aprovechar la Cuarta Revolución Industrial —la automatización de las prácticas tradicionales de fabricación e industriales mediante la nanotecnología, la biotecnología, nuevos materiales y tecnologías avanzadas de producción digital— para impulsar la agenda de desarrollo sostenible.
Estos son cuatro ejemplos:
1. Imagen hiperespectral es una técnica que proporciona datos ópticos de alta resolución para mejorar la supervisión medioambiental. Las imágenes permiten la supervisión medioambiental como detectar la ubicación de la contaminación (p. ej., emisiones de CO2) o la cubierta arbórea con fines de conservación. La técnica es cada vez más accesible y precisa, y puede utilizarse a distintas escalas, desde satélites hasta drones y sensores de proximidad. Aunque el coste de la tecnología sigue siendo elevado para muchos, el desarrollo de versiones de consumo mejoradas y de bajo coste —como las de Spectricity, que pretende poner sensores hiperespectrales en su bolsillo — son clave para que la tecnología se aplique a la regulación convencional. A gran escala, esta tecnología hace que la supervisión y la mitigación estén disponibles incluso para organismos con presupuestos reducidos, lo que permite tomar decisiones más localizadas y precisas.
2. Tecnologías de libro de contabilidad distribuido (DLT), incluida la cadena de bloques, mejoran los procesos y sistemas actuales para favorecer la transparencia y aumentar la rendición de cuentas en la toma de decisiones. Solo ahora empezamos a comprender las aplicaciones de esta tecnología. Los ejemplos van desde la estandarización de los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) hasta la democratización del acceso a los seguros. Según la OCDE, las plataformas DLT ofrecen una forma de estandarizar los datos, evaluar el rendimiento de los activos y reforzar el cumplimiento en ámbitos como las normas ESG y el seguimiento de los ODS. Además, las plataformas DLT pueden ofrecer seguros descentralizados como opciones para proteger a los mercados emergentes, dada la mayor vulnerabilidad a la que se enfrentan ante el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos. Las DLT parecen prometedoras para mejorar los sistemas desarrollados por los gobiernos, como los certificados de emisiones y otros mecanismos para proteger los bienes comunes mundiales.
3. Biotecnología y biología sintética consiste en la generación de productos que imitan o sustituyen a productos existentes que requieren muchos recursos o generan elevados costes externos (p. ej., por degradación ambiental). La carne (proteína animal) es un ejemplo habitual por su producción intensiva en recursos, pero la lista es larga e incluye materiales y alimentos alternativos que imitan recursos naturales, como el cuero, los plásticos, el caucho y los productos químicos “verdes”. La biotecnología y la biología sintética plantean numerosos retos normativos y de seguridad para los consumidores que deben gestionarse. Sin embargo, ofrecen a los responsables políticos la oportunidad de modificar los hábitos de consumo y mejorar sus propios sistemas de gestión ambiental. La biología sintética se está reconcibiendo para beneficiar a las personas y al planeta.
4. Inteligencia artificial y ciencia de datos proporcionan información a partir de datos complejos y pueden aumentar la rapidez y la precisión de las decisiones de los responsables políticos. Ambas dependen de los datos de entrada para comprender un sistema y cómo reacciona ante las presiones, lo que permite predecir escenarios futuros con herramientas como los gemelos digitales. Por ejemplo, los organismos gubernamentales pueden utilizar datos e IA para predecir las condiciones que dan lugar a huracanes, incendios forestales y sequías. El aumento de los datos de entrada puede generar algoritmos más robustos que ofrezcan predicciones más precisas, como la intensidad y la frecuencia de los desastres naturales. Todas estas herramientas permiten a los responsables políticos responder antes y de forma más eficaz a posibles desastres naturales, salvando vidas y reduciendo al mínimo los riesgos económicos y sociales. Además, los ejercicios de prospectiva y las simulaciones pueden ayudar a las autoridades locales y regionales a prepararse y responder de forma más eficaz mediante una asignación precisa de recursos.
El reto: aplicar eficazmente técnicas de gobernanza ágil
Las oportunidades que ofrece la 4IR para contribuir a políticas inteligentes para el desarrollo sostenible son enormes, pero es necesaria una gobernanza responsable de la tecnología. Las tecnologías son herramientas con un gran potencial para configurar un futuro mejor, pero no se pueden pasar por alto los desafíos. Está claro que los gobiernos deben equilibrar cómo aprovechar las tecnologías 4IR sin dejar de apoyar la actividad empresarial y proteger a la ciudadanía. A continuación, señalamos cinco ejemplos de estos desafíos.
En primer lugar, el uso de tecnologías 4IR para supervisar y medir las actividades que afectan al medioambiente (p. ej., los niveles de carbono y de contaminación) exige un conjunto de normas que proporcionen referencias comunes dentro de cada sector y entre sectores (p. ej., sanidad, fabricación) para garantizar la coherencia de los datos y su cumplimiento. El uso de mecanismos de gobernanza liderados por la industria, como las normas voluntarias, los códigos de conducta y los pactos sectoriales, podría contribuir a alcanzar los objetivos de política más rápidamente que la intervención regulatoria.
En segundo lugar, es necesario probar la aplicación de las tecnologías 4IR a la elaboración de políticas para comprobar que logra los resultados previstos. El uso de entornos de pruebas regulatorios o de pruebas de concepto puede ser eficaz para determinar los beneficios y las áreas de mejora en el despliegue de tecnologías 4IR para la elaboración de políticas. Por ejemplo, los proyectos piloto de cadena de bloques en un sector pueden garantizar que los sistemas se prueben y sean fiables antes de utilizarse en otros sectores.
En tercer lugar, siempre que una tecnología recopile datos de una persona, es importante proteger la privacidad y la seguridad de los datos para crear un sistema de confianza que respalde el bien público general y, al mismo tiempo, proteja al individuo. Los nuevos modelos de intercambio de datos, como las colaboraciones en materia de datos, pueden fomentar el intercambio de datos entre empresas y gobiernos para generar valor público positivo. Los vínculos entre los sistemas informáticos privados y públicos pueden permitir decisiones precisas y ágiles, al tiempo que garantizan que las protecciones oficiales de datos se integren de forma sistemática y no improvisada.
Independientemente de las ventajas de una tecnología, debe considerarse el potencial de su uso no previsto.
Stefanie M. Falconi, miembro del WEF del Consejo Global del Futuro, cofundadora de Instituto Limite, y Rebecca King, responsable principal de Asuntos Gubernamentales - C4IR, Foro Económico Mundial
En cuarto lugar, la tecnología regulatoria y adaptativa requiere respeto por el Estado de derecho, los derechos humanos y los valores democráticos a lo largo de todo el ciclo de vida del producto o servicio. Independientemente de las ventajas de una tecnología, debe considerarse el potencial de su uso no previsto. Los principios de la regulación anticipatoria pueden ser aplicados por los propios gobiernos para determinar las implicaciones del uso de tecnologías 4IR y las posibles perturbaciones de su uso en la elaboración de políticas, mediante el análisis prospectivo del horizonte o la planificación de escenarios.
En quinto lugar, existe una necesidad creciente de políticas centradas en las personas que fomenten la competencia, combatan la degradación ambiental y el cambio climático y promuevan las instituciones democráticas. El uso de tecnologías 4IR sin centrarse en las personas podría socavar la eficacia de estas tecnologías, por ejemplo, con intervenciones técnicas para aliviar la pobreza que ignoran por completo los factores socioeconómicos y culturales que pueden estar en la raíz del problema. Para favorecer un proceso de elaboración normativa más inclusivo y participativo, algunos responsables políticos están introduciendo la idea de la elaboración colaborativa de leyes.
Cómo puede su gobierno liderar el camino
Los ejemplos muestran cómo las tecnologías 4IR pueden ayudar a los gobiernos a realizar mejores predicciones, tomar decisiones más informadas, mejorar su aplicación normativa y crear estructuras de mercado más sólidas en favor de un futuro más sostenible. Les ayudan a ser más ágiles en su elaboración de políticas para garantizar que sean adaptables y capaces de responder a necesidades que cambian rápidamente.
Sin embargo, el escalado de estas tecnologías no puede lograrse sin las políticas, los incentivos y el entorno normativo adecuados. Ahí es donde entra en juego la gobernanza ágil. Necesitamos las estructuras de mercado adecuadas para permitir el comercio entre pares de energía solar; nuevos marcos jurídicos que permitan los flujos transfronterizos de datos; una mejor supervisión y seguimiento del secuestro de carbono; y marcos de protección del consumidor más flexibles para gestionar los productos sintéticos.
Al mismo tiempo, las tecnologías emergentes pueden permitir a los gobiernos diseñar las políticas adecuadas, mejorar la gobernanza y tomar decisiones más informadas en favor de la agenda de desarrollo sostenible. Una mayor precisión de la información, más transparencia sobre las actividades que afectan al medioambiente y la capacidad de comprender con claridad las compensaciones implican que los responsables políticos pueden adaptar el entorno normativo para fomentar la innovación positiva para el clima y la naturaleza, y su desarrollo, ante la complejidad y la incertidumbre.
La aplicación de la 4IR y de la gobernanza ágil podría ser lo que permita a los gobiernos “revertir la tendencia” para que las empresas y la ciudadanía avancen hacia un futuro más sostenible.
Se están elaborando más estudios de casos sobre cómo puede aplicarse la tecnología a la regulación por parte del Consejo Global del Futuro sobre Gobernanza Ágil. Asimismo, existen herramientas y técnicas de gobernanza ágil que pueden aplicarse para hacer el proceso más abierto y transparente en las políticas con múltiples partes interesadas.




