Las pymes del Golfo están rezagadas respecto de sus homólogas mundiales en términos de producción económica.
Un sector dinámico de pymes puede crear nuevas oportunidades económicas, pero necesita el apoyo del Gobierno.
La digitalización puede impulsar el desarrollo de un sector dinámico de pymes en la región del Golfo.
En todo el golfo Pérsico, los países han trazado planes ambiciosos para diversificar y hacer crecer la economía. Un elemento común es la necesidad de fomentar las pequeñas y medianas empresas (pymes) como motor del crecimiento a largo plazo, la diversidad económica y la estabilidad social.
La digitalización es fundamental para alcanzar estos objetivos e impulsar el desarrollo de un sector dinámico de pymes en la región. Las pequeñas empresas y los emprendedores no pueden hacerlo solos. Los Gobiernos y las empresas de la región tendrán que colaborar estrechamente para crear un ecosistema y cadenas de valor que permitan prosperar a las pymes.
Las pymes del Golfo están rezagadas
Las pymes del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) se han quedado atrás respecto de sus homólogas en cuanto a su participación en la producción económica. Las pymes del golfo Pérsico contribuyen entre el 15 y el 30 % del PIB, y su participación se sitúa en el extremo inferior de ese intervalo en la mayoría de los países del Golfo. En cambio, las pymes aportan el 40 % de los ingresos nacionales en los mercados emergentes de todo el mundo, por lo que la brecha es evidente.

Las pymes del CCG también están rezagadas en cuanto a la participación de las mujeres, una debilidad importante porque, a escala mundial, el sector de las pequeñas empresas suele ofrecer menos barreras para las mujeres trabajadoras y cuenta con una mayor proporción de empresarias. Solo el 14 % de las pymes del conjunto del mundo árabe están dirigidas por mujeres, frente al promedio mundial del 34 %, según el FMI.
Todo gira en torno al empleo
En el centro del problema están la diversificación para dejar atrás el sector petrolero y la creación de empleo.
Un sector dinámico de pymes genera nuevas oportunidades económicas. En todo el mundo, la gran mayoría de los puestos de trabajo se encuentran en el sector de las pymes. En los países de la OCDE, las pymes representan el 70 % del empleo.
La población del golfo Pérsico es joven: alrededor de la mitad de la población local tiene menos de 25 años. La creación de empleo en el sector privado sencillamente no ha seguido el ritmo de la incorporación de personas al mercado laboral, lo que deja a los jóvenes desempleados o subempleados, o los lleva a engrosar las filas de un sector público ya sobredimensionado. Es un problema costoso, como muestran los déficits públicos crecientes en toda la región.
Los Gobiernos están comprometidos
Los Gobiernos de todo el CCG son conscientes de los desafíos y han fijado objetivos ambiciosos para abordarlos. Por ejemplo, Arabia Saudita quiere aumentar la participación de las pymes en el PIB del 20 % al 35 % para 2030, y los Emiratos Árabes Unidos aspiran a elevar la contribución de las pymes al PIB no petrolero del 52 % al 60 %.
¿Cómo puede la digitalización impulsar el cambio?
¿Qué hace falta para lograrlo? Se necesitan muchas reformas, pero la digitalización ofrece al menos algunas respuestas, en particular:
1. Las soluciones digitales pueden ayudar a cerrar la brecha de financiación
A las empresas pequeñas les cuesta acceder al capital. La brecha de financiación de las pymes está bien documentada en todo el mundo, y el CCG no es una excepción. El SME Finance Forum estima que se necesitan 123.000 millones de dólares para que las pymes de toda la región árabe alcancen todo su potencial, incluida la creación de empleo. Hoy en día, los bancos e incluso las empresas fintech conceden financiación insuficiente a las pymes árabes. Actualmente, solo una de cada 20 pymes utiliza bancos comerciales en Arabia Saudita. En Kuwait, las pymes representan apenas el 3,6 % de la cartera total de préstamos del país, y en los Emiratos Árabes Unidos el crédito a las pymes constituye solo el 5 % del total de préstamos bancarios, muy por debajo del promedio de la OCDE. Solo el 5 % de las empresas fintech de la región financian a pymes en el conjunto del mundo árabe.

La aceleración de la digitalización de la banca y las finanzas podría ampliar el acceso al capital para las empresas pequeñas al extender el acceso a servicios bancarios en las zonas rurales, reducir el tiempo necesario para obtener crédito y ampliar la gama de productos financieros ofrecidos. El banco chino MYBank ofrece un ejemplo contundente: ha concedido préstamos por casi 300.000 millones de dólares a 16 millones de pequeñas empresas, con desembolsos de efectivo casi instantáneos y una tasa de impago inferior al 1 %, con solo unos toques en el teléfono inteligente.
2. Crear un ecosistema digital puede mejorar el comercio transfronterizo
Las pymes de la región también necesitan un mayor acceso a los mercados para prosperar. A excepción de Arabia Saudita, muchos mercados del CCG son relativamente pequeños en términos de población. Permitir que las empresas pequeñas vendan en todo el CCG, en lugar de limitarse a sus mercados locales, es una importante palanca de crecimiento. Es importante crear un ecosistema sólido para el comercio transfronterizo.
La buena noticia es que el impulso en este ámbito va en aumento. El comercio electrónico en Oriente Medio se disparó durante la pandemia y se prevé que alcance los 50.000 millones de dólares en 2022, con un crecimiento anual compuesto del 20 % hasta 2022. Empresas locales destacadas como Mumzworld registraron un asombroso crecimiento del 800 % durante la COVID-19, según A.T. Kearney.
Sin embargo, para mantener este impulso también es importante crear la infraestructura y el ecosistema necesarios para el comercio transfronterizo. Esto incluye invertir en plataformas y operaciones logísticas digitales que faciliten la logística del comercio electrónico y la entrega de última milla, así como digitalizar las aduanas para reducir aún más los tiempos y la complejidad del despacho. La investigación de Agility ha demostrado que la digitalización y las reformas aduaneras benefician especialmente a las empresas pequeñas, que se ven afectadas de manera desproporcionada por los complejos requisitos de cumplimiento y documentación.
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3. El desarrollo de competencias digitales genera demanda digital
Por último, y quizá lo más importante, las economías cada vez más digitalizadas necesitan competencias y mentalidades digitales para funcionar. Esto puede convertirse en una futura ventaja competitiva para el golfo Pérsico, donde observamos una de las tasas de penetración de teléfonos inteligentes más altas del mundo y una población mayoritariamente joven de verdaderos «nativos digitales». Dicho esto, los sistemas educativos y la formación en el puesto de trabajo deben dar prioridad al desarrollo de competencias digitales con aplicaciones empresariales reales.
Por desgracia, hoy ese avance no se produce con suficiente rapidez. En el CCG hay tres veces menos empleos digitales que en las economías avanzadas, y los profesionales digitales de la región sencillamente no poseen las mismas competencias técnicas avanzadas que sus homólogos de otros lugares, según PwC. Actualmente, la mayoría de los empleos digitales de la región están ocupados por expatriados, y el 93 % de los profesionales digitales obtuvo sus títulos en universidades extranjeras, en lugar de locales, según el mismo estudio.
Esto da lugar a un doble problema: un déficit de competencias digitales y un problema de demanda digital, ya que las empresas de la región, incluidas las pymes, no están adoptando la tecnología con la rapidez ni la amplitud necesarias. Son dos caras de la misma moneda: las empresas que carecen de suficiente talento digital también tardan más en adoptar la tecnología.
El papel de las empresas
Para contribuir a crear un ecosistema en el que prosperen las empresas emergentes y las pymes, se necesitará la acción de los Gobiernos y también de las principales empresas de la región. Como ejemplo de nuestra propia empresa, Agility trabaja en el desarrollo y la promoción de competencias digitales; la financiación y la incubación; el comercio digital; y las inversiones comunitarias.
Queremos que las mayores empresas de la región se unan a nosotros para crear cadenas de valor que permitan a las pymes participar y crecer, y que consideren el empoderamiento de las pymes una parte esencial del valor que aportamos como empresas exitosas. Este ámbito es una de las palancas más importantes para la futura diversificación y el crecimiento económico sostenible, y todos tenemos un papel que desempeñar.





