Este artículo se publicó por primera vez en junio de 2022 y se actualizó en noviembre de 2022.
El tema del Día Mundial del Suelo de este año, que se celebra el 5 de diciembre, es «Los suelos: donde comienza la alimentación».
Según un organismo de las Naciones Unidas, la gestión inadecuada del suelo amenaza la supervivencia de muchas especies de la Tierra, incluidos los seres humanos.
Pero restaurar las tierras agrícolas degradadas podría aliviar la escasez de alimentos.
Los suelos sanos también son fundamentales para combatir el calentamiento global.
El Reino Unido está poniendo en marcha un plan para pagar a los agricultores por gestionar el suelo de forma más sostenible.
A los científicos les preocupa cada vez más que la humanidad esté destruyendo algo fundamental para todos: el suelo que tenemos bajo los pies. ¿Por qué? Porque hasta un40 % de las tierras de la Tierra están degradadas, lo que agrava los efectos del cambio climático y causa hambre y pobreza.
La tierra se degrada cuando las malas prácticas agrícolas provocan erosión del suelo, disminución del rendimiento de los cultivos y pérdida de biodiversidad. Esto contribuye a lainseguridad alimentaria mundial, en un momento en que la guerra en Ucrania ha disparado los precios de los alimentos, los fertilizantes y la energía.
Tres mil millones de personas no pueden permitirse una dieta saludable, según el secretario general de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres.
«El número de personas afectadas por el hambre se ha más que duplicado en los últimos tres años», dijo en octubre. «Casi un millón de personas viven en condiciones de hambruna, con la inanición y la muerte como una realidad cotidiana».
Día Mundial del Suelo
El 5 de diciembre se celebra elDía Mundial del Suelo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, y el tema de este año es «Los suelos: donde comienza la alimentación», cuyo objetivo es «sensibilizar sobre la importancia de mantener ecosistemas saludables y el bienestar humano, abordando los crecientes desafíos en la gestión del suelo, aumentando la concienciación sobre los suelos y alentando a las sociedades a mejorar su salud».
Según la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD), la degradación crónica de las tierras afecta directamente a la mitad de la población mundial. La CNULD prevé que, si seguimos comportándonos como hasta ahora, para 2050 se habrá degradado una superficie adicional aproximadamente del tamaño de América del Sur.
«Conservar, restaurar y utilizar nuestros recursos terrestres de forma sostenible es un imperativo mundial que exige actuar ante la crisis», advierte elGlobal Land Outlook 2 de la CNULD. «Seguir haciendo las cosas como siempre no es una vía viable para nuestra supervivencia y prosperidad».
El informe propone cientos de formas en que los gobiernos pueden mejorar la situación. Describe tres posibles resultados, según que no hagamos nada, emprendamos proyectos generalizados de restauración del suelo o hagamos todo lo posible para proteger y restaurar las tierras de todo el planeta.
«La agricultura moderna ha transformado la faz del planeta más que cualquier otra actividad humana», afirma Ibrahim Thiaw, secretario ejecutivo de la CNULD. «Debemos replantearnos urgentemente nuestros sistemas alimentarios mundiales, responsables del 80 % de la deforestación y del 70 % del uso de agua dulce, y la principal causa de pérdida de biodiversidad terrestre».
En algunos casos, restaurar el suelo permitirá a los agricultores producir más alimentos. Pero también puede ayudar en lalucha contra el cambio climático mediante la reducción de la deforestación. Si se recuperan tierras más productivas, debería disminuir la presión sobre los agricultores para talar bosques y destinarlos a nuevos cultivos y pastizales.
Mejores suelos, mejor clima
Los suelos sanos y las plantas que crecen en ellos también almacenan carbono, lo que ayuda a contrarrestar el calentamiento global. Cuando los agricultores abandonan una zona de tierras degradadas, la naturaleza toma el relevo y, a medida que la tierra se recupera gradualmente, elimina dióxido de carbono de la atmósfera.
Es un proceso muy lento, pero hay formas en que los agricultores podrían acelerarlo, por ejemplo, utilizando el suelo para cultivar una variedad más diversa de plantas o esparciendo un aditivo llamado biocarbón. El biocarbón es una sustancia similar al carbón vegetal que se produce al quemar materia orgánica a altas temperaturas en un entorno con poco oxígeno. Al añadirlo al suelo, puede mejorar el almacenamiento de carbono y aumentar la fertilidad de la tierra.
Lograr que los agricultores adopten técnicas que puedan restaurar el suelo es un enorme desafío, pero podría dar grandes frutos. Un informe del Foro Económico Mundial muestra quesi los agricultores de la UE reciben apoyo para adoptar medidas climáticamente inteligentes, el bloque podría reducir en un 6 % las emisiones agrícolas de gases de efecto invernadero, según las estimaciones, restaurar la salud del suelo en más del 14 % de sus tierras agrícolas y aumentar los ingresos de los agricultores.
Pagar a los agricultores para elevar los estándares del suelo
ElReino Unido está animando a los agricultores a mejorar la calidad del suelo como parte de las reformas de la política agrícola posteriores al Brexit. Gran parte del suelo del país se ha deteriorado como consecuencia de los métodos de agricultura intensiva, entre ellos la mecanización, la eliminación de setos para arar las tierras y el mayor uso de fertilizantes sintéticos y plaguicidas.
A partir de 2024, a los agricultores del Reino Unidose les pagará si el suelo de sus tierras alcanza estándares más elevados. Sin embargo, la complejidad de medir la calidad del suelo y el tiempo que se tarda en mejorarla llevan a algunos a sostener que sería más eficazrecompensar las mejores prácticas agrícolas,en lugar de pagar por los resultados.
Se están desarrollando soluciones para la crisis del suelo del planeta, pero establecer los incentivos adecuados para los agricultores será solo el comienzo de un largo camino. Theresa Lieb, analista de sistemas alimentarios de GreenBiz Group, cuenta que sintió una «profunda tristeza» después de visitar elestado estadounidense de Minnesota para investigar la adopción de la agricultura regenerativa. Aunque Lieb conoció a un puñado de agricultores que trabajaban de forma sostenible, la agricultura convencional sigue teniendo una fuerte presencia en la zona. «El paisaje general que observé durante muchas horas al volante es desolador. En una hora o más de conducción, podía contar con los dedos de una mano los campos que aplicaban prácticas de agricultura regenerativa».






