Cómo los consumidores y los agricultores pueden transformar los sistemas alimentarios

Power for food systems change is in the hand of consumers.
Power for food systems change is in the hand of consumers.Image: Sydney Rae/Unsplash
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Nguyen Dang Huu, un caficultor de Viet Nam, se enfrenta a diario a alteraciones meteorológicas, cosechas de baja calidad y caídas de precios, con poco acceso a información sobre cómo cultivar sus productos de forma más eficiente. Para él, el clima no es un riesgo lejano en el futuro, sino una realidad constante que afecta al precio y a la disponibilidad de los alimentos que produce.

En el otro extremo del mundo, una consumidora en Estados Unidos, Meaghan Cryan, compra alimentos para su hijo de 5 años, que tiene diabetes. Con información contradictoria que llena sus redes sociales, no sabe qué ni cómo elegir, ni cómo costear una alimentación saludable para su familia.

En su vida diaria, tanto Nguyen Dang como Meaghan perciben los síntomas de un sistema alimentario que no satisface sus necesidades.

Con una población mundial que crece rápidamente y dietas cada vez más diversas, una triple carga de hambre, malnutrición y obesidad, una degradación ambiental sin freno, graves choques climáticos y una avalancha de costos sanitarios asociados, el desafío de mejorar nuestros sistemas alimentarios parece tan complejo que resulta casi paralizante.

Pero algo debe hacerse. Alrededor de 500 millones de pequeños agricultores producen más del 70 % de los alimentos del mundo, pero son quienes más sufren la pobreza y quienes más están marginados de la toma de decisiones.

Este complejo desafío de cambiar la forma en que el mundo produce y consume alimentos se ha convertido cada vez más en un tema central para las empresas, los gobiernos, las instituciones internacionales, la sociedad civil y otros muchos actores. Sin embargo, el éxito no dependerá solo de ellos. Se requiere una movilización mundial de personas para que nuestros sistemas alimentarios sean, en el futuro, más sostenibles, nutritivos y saludables, eficientes e inclusivos.

Los consumidores deben estar en el centro de las soluciones. Más de 7700 millones de consumidores tienen el poder de modificar patrones de consumo de hace 100 años para atender las necesidades de un futuro mejor.

Los consumidores tienen el poder de orientar su demanda hacia productos responsables desde el punto de vista ambiental y social, y nutritivos. Esto podría llevar a los fabricantes a lanzar nuevos productos al mercado, a facultar a los agricultores y a las empresas de insumos para adoptar prácticas que atiendan las necesidades sanitarias y nutricionales, a presionar a los gobiernos para que implementen las políticas adecuadas y a motivar a los inversores a invertir en empresas que producen estos productos.

Un nuevo informe del Foro Económico Mundial muestra que mejores incentivos podrían apoyar y estimular a los agricultores y consumidores para hacer posible una transformación de los sistemas alimentarios, y ofrece cuatro grandes vías de transición para lograr los cambios necesarios para que los sistemas alimentarios funcionen mejor.

En el escenario internacional, ya se registran algunos avances.

Por ejemplo, los Diálogos sobre Sistemas Alimentarios se pusieron en marcha en 2018 y han involucrado a 1600 líderes en 21 países, para permitir que diversos actores de una amplia gama de sectores de producción y consumo de alimentos se reúnan, debatan y exploren opciones para transformar los sistemas alimentarios. Con el objetivo de alcanzar un consenso sobre los sistemas alimentarios del futuro, cómo llegar a ellos y cómo identificar tensiones y compensaciones, esta serie de diálogos incluye voces que a menudo se escuchan menos, para garantizar una comprensión justa e inclusiva y un catalizador para la acción conjunta.

En 2021, la ONU celebrará una Cumbre sobre Sistemas Alimentarios, que tiene como objetivo generar un impulso y un cambio significativos para los sistemas alimentarios de todo el mundo, mientras los países trabajan para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en esta década. Reunirá a la comunidad internacional para diseñar vías y recaudar fondos, movilizar a los líderes y replantear las políticas.

Juntos, podemos crear un mundo futuro en el que todas las personas tengan acceso a alimentos saludables y nutritivos, producidos de forma que restauren y protejan el planeta. En este mundo, los agricultores disponen de recursos, reconocimiento y recompensas por nutrir la salud humana y la sostenibilidad ambiental, una responsabilidad respaldada por herramientas, datos y un acceso participativo abundantes para cultivar esos alimentos. Los consumidores disfrutan de medios de vida prósperos, buena nutrición, un entorno saludable y cero desperdicio de alimentos, un conjunto de condiciones respaldadas por amplio conocimiento, confianza en el sistema y un acceso participativo para consumir esos alimentos.

La próxima semana, en la 50.ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos-Klosters, Suiza, los líderes mundiales se reunirán para debatir cómo impulsar mejor la acción y el cambio mediante nuevas alianzas, soluciones integrales y una visión compartida que beneficie a todos. Esperamos poder recordarles a las personas de todo el mundo que a diario se enfrentan a las partes rotas de nuestro sistema alimentario, y que serán nuestro mayor activo en el camino hacia alimentos producidos de forma sostenible y saludables para nosotros y para las generaciones futuras.

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