Es un plato que, como dice el viejo chiste, es para morirse. El fugu, también conocido como pez globo, es un manjar japonés que viene aderezado con una pequeña posibilidad de muerte.
En realidad, es muy poco probable que te envenenen: las ostras en mal estado matan a significativamente más personas cada año. Pedir fugu es glamuroso, algo peligroso y muy caro, con un precio en temporada alta de 265 dólares por kilogramo solo por el pescado.
Ahora bien, hay otra razón más para pensarlo dos veces antes de hincarle el diente. El cambio climático, concretamente el calentamiento de los mares alrededor del archipiélago japonés, está provocando que las especies de peces globo se crucen entre sí, creando peces híbridos mutantes.
Como informa Reuters, estos peces globo híbridos no son necesariamente más peligrosos que cualquiera de sus progenitores. El riesgo, sin embargo, está en comprender el lugar preciso de la toxicidad del pez. Normalmente, las reservas de neurotoxina mortal se encuentran en el hígado y en los órganos reproductores, que pueden extraerse con relativa facilidad. Cuando, en cambio, está en otra parte, como en la piel o el músculo, el riesgo es mucho mayor, sobre todo si quien lo prepara lo ha confundido con los corrientes.
Aquí hay una solución obvia: no comer peces globo híbridos. (El gobierno japonés está de acuerdo.) Pero es más difícil de llevar a cabo de lo que podría pensarse: incluso los expertos veteranos tienen dificultades para distinguir los híbridos a simple vista. Los «cuartos», o descendientes de segunda generación de peces híbridos, son prácticamente idénticos a su progenitor no híbrido. Además, estos peces mutantes son cada vez más comunes, lo que hace aún más probable que se cometan errores. Un día a finales de junio, según Reuters, los híbridos representaron más del 20 % de todos los peces globo capturados frente a la costa del Pacífico de la prefectura de Miyagi, a 460 kilómetros (285 millas) al noreste de Tokio.
El gobierno japonés está ahora tomando medidas para investigar el problema, encomendando a la división del ministerio de salud responsable de la seguridad alimentaria que recopile información desde septiembre. Los grupos de la industria presionan al gobierno para que unifique las licencias de los chefs para preparar fugu en todas las provincias japonesas. No hacerlo podría resultar mortal, por muy sabroso que sea.



