Los bananos proporcionan empleo y nutrición a más de 400 millones de personas en todo el mundo.
Pero una cuarta parte del sector está amenazada por una enfermedad del banano llamada fusariosis o mal de Panamá.
Mediante tecnologías relacionadas con la tecnología nuclear, los científicos ayudan a desarrollar variedades de banano resistentes a las enfermedades en América Latina.
Los bananos proporcionan empleo y nutrición a más de 400 millones de personas en todo el mundo. Pero esta fruta está amenazada por una de las enfermedades del banano más devastadoras del mundo.
La fusariosis, o mal de Panamá, es un tipo dehongo que se transmite por el suelo y ataca las plantas; ahora se ha establecido en América Latina, después de haber devastado cultivos de banano en otras partes del mundo.
Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), una cuarta parte de los 155 millones de toneladas métricas de bananos que se producen cada año está amenazada por la fusariosis.
Rescate nuclear para los bananos
Ahora, elOIEA ayuda a científicos de seis países de América Latina a detectar y contener la enfermedadmediante técnicas nucleares y afines.
Irradiación—la exposición de un objeto a la radiación— se utiliza ampliamente en la industria alimentaria para destruir de forma segura las bacterias que causan enfermedades y controlar las plagas sin afectar significativamente el sabor ni el olor de los alimentos.
Para combatir la enfermedad del banano, se utilizan técnicas de irradiación para ayudar a desarrollar nuevas variedades de cultivos resistentes a las enfermedades para los agricultores, en un proceso llamado mejoramiento por mutación.
En febrero, el OIEA capacitó en mejoramiento por mutación a 12 científicos de Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú y Venezuela. La capacitación también abarcó el cultivo de tejidos, el desarrollo de poblaciones mutantes y los métodos para evaluar la resistencia de los cultivos a las enfermedades.
Desarrollar nuevas variedades de banano
La variante más reciente de la fusariosis, llamada Raza 4 Tropical (R4T), puede «sobrevivir durante décadas en el suelo, lo que dificulta su control», afirma el OIEA. El énfasis en el mejoramiento por mutación refleja que desarrollar y poner en circulación «nuevas variedades de banano con una resistencia eficaz a las enfermedades» es la única respuesta a largo plazo a esta enfermedad.
Durante los próximos cinco años, el OIEA apoyará a los países afectados en la detección, vigilancia y contención de la enfermedad con ayuda de tecnologías nucleares y afines.
Devastación causada por la enfermedad
Cada año se exportan unos 25 millones de toneladas de bananos desde países tropicales de América Latina, el Caribe y otras partes del mundo.
La variante R4T de la fusariosis estuvo confinada al sudeste asiático durante décadas, pero se detectó por primera vez en América Latina en 2019, explica el OIEA. Esto provocó una emergencia nacional en Colombia, el quinto mayor exportador de bananos del mundo.
En 2014, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y sus socios afirmaron que se necesitaban 47 millones de dólares paracombatir la cepa R4T de la fusariosisdespués de que devastara los cultivos de banano en algunas zonas de Asia.
Indonesia tuvo que suspender las exportaciones de más de 100 000 toneladas de bananos al año, lo que provocó pérdidas anuales de unos 134 millones de dólares solo en Sumatra, la tercera isla más grande de Indonesia.
En aquel momento, la enfermedad afectaba a 40 000 hectáreas de cultivos de banano en China y a más de 6 000 hectáreas en Filipinas.
Los bananos son un cultivo vital
Los bananos son la fruta más consumida y exportada del mundo, y su producción es una industria que genera 8 000 millones de dólares al año, afirma la FAO. Para los pequeños agricultores,el cultivo de banano puede representar hasta el 75 % de los ingresos mensuales del hogar. En algunos países en desarrollo, sobre todo en las zonas rurales, los bananos también pueden aportar hasta una cuarta parte de la ingesta calórica diaria.
Para mejorar la seguridad alimentaria y la agricultura sostenible en todo el mundo, el OIEA y la FAO dirigen un centro conjunto para impulsar y apoyar eluso seguro de técnicas y tecnologías nucleares y afines en la alimentación y la agricultura. Los socios llevan más de 20 años colaborando en investigación y apoyo relacionados con el banano. La FAO es un organismo especializado de las Naciones Unidas que trabaja para erradicar el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición.
El poder de las tecnologías nucleares
El OIEA es una organización internacional que promueve el uso seguro y pacífico de las tecnologías nucleares. Entre sus programas figura NUTEC Plastics, un proyecto que ayuda acombatir la contaminación por plásticosmediante el uso de la irradiación para reciclar los residuos plásticos y convertirlos en recursos reutilizables. La vigilancia de la contaminación por plásticos en entornos marinos mediante una técnica nuclear llamada trazado isotópico es otra parte de este programa.
El OIEA también colabora con la Organización Mundial de la Salud para reforzar laradioterapia contra el cáncer, una enfermedad que causó 10 millones de muertes en 2020, y, mediante la iniciativaAcción Integrada contra las Enfermedades Zoonóticas (ZODIAC), ayuda a los países a prevenir pandemias causadas por bacterias, parásitos, hongos o virus que se originan en animales y pueden transmitirse a los seres humanos.




