¿Por qué disminuye la participación del trabajo en la renta de Estados Unidos?

¿Por qué disminuye la participación del trabajo en la renta de Estados Unidos?
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El debate estadounidense sobre la desigualdad de ingresos en los años ochenta y noventa se centró en la creciente disparidad entre los salarios de los trabajadores cualificados y no cualificados y los ingresos de los súper ricos. Desde 2000 y, sobre todo, a partir de 2007, sin embargo, el descenso de la participación de la remuneración del trabajo en la renta nacional (véase la figura 1) se ha sumado a estas preocupaciones.

Hay varias razones plausibles para esta evolución —la globalización, la automatización, el débil poder de negociación del trabajo, la captura política y los márgenes de beneficio más elevados—, pero el punto de partida natural para explicar las participaciones de los factores en la renta es la teoría de la distribución funcional de la renta enunciada por John Hicks (1963) y Joan Robinson (1932) en la década de 1930. Esta teoría, que subraya la facilidad con que el capital y el trabajo pueden sustituirse, apunta a una combinación de inversión débil y cambio tecnológico que ha hecho a los trabajadores más productivos como explicación de los recientes descensos de la participación del trabajo en la renta.

Figura 1. Participación de la remuneración del trabajo en la renta nacional de Estados Unidos, 1969-2014

151015-ingresos y desigualdad laboral en EE. UU. VoxEU

Fuente: BEA, National Income Accounts, Tabla 1.12.

Los ingresos del capital equivalen a la tasa de rendimiento del capital (r) multiplicada por la cantidad de capital (K). De forma análoga, los ingresos del trabajo equivalen al tipo salarial (w) multiplicado por la cantidad de trabajo empleado (L). Así, la razón entre las rentas de los factores, (rK / wl), puede expresarse como el producto de los precios relativos de los factores (r/w) y las cantidades relativas de factores (K/L).

Los precios relativos de los factores (r/w) y las cantidades relativas de factores (K/L) tenderán, en general, a moverse en direcciones opuestas. Un capital más caro —por ejemplo, un aumento de r/w— inducirá a las empresas a producir con relaciones capital-trabajo más bajas. Así, los cambios en la razón o en las participaciones en la renta que corresponden al capital y al trabajo dependerán de cómo cambien las cantidades relativas y los precios relativos. Si dos bienes son sucedáneos cercanos, una pequeña variación de sus precios relativos dará lugar a grandes variaciones en las cantidades relativas demandadas. De igual modo, si el capital y el trabajo son fácilmente sustituibles, una gran variación en la oferta relativa de capital y trabajo requerirá variaciones relativamente pequeñas en sus precios relativos para que la demanda se ajuste:

  • Si la sustitución es fácil, un aumento porcentual dado en la cantidad de capital en relación con el trabajo (K/L) elevará la participación del capital en la renta, porque se verá compensado por un descenso porcentual relativamente pequeño del precio relativo del capital (r/w);

  • Si la sustitución es difícil, en cambio, pequeñas variaciones en la oferta relativa de capital y trabajo darán lugar a grandes variaciones en sus precios relativos.

En este caso, un aumento porcentual de la cantidad de capital en relación con el trabajo se verá más que compensado por el descenso porcentual del precio relativo del capital, y la participación del capital en la renta caerá.

La facilidad con que el capital y el trabajo pueden sustituirse puede definirse con mayor precisión mediante una medida conocida como elasticidad de sustitución, representada por σ. Esta indica la variación porcentual de K/L cuando r/w cambia un 1 %. Dado que los precios y las cantidades relativas se mueven en direcciones opuestas, σ se define con signo negativo. Cuando σ = 1, los precios y las cantidades relativas se mueven en direcciones opuestas en porcentajes similares y las participaciones de los factores en la renta no cambian. Sin embargo, si σ es mayor que uno, la participación del capital aumentará cuando su precio baje, ya que la variación porcentual de la razón relativa capital-trabajo superará el descenso del precio relativo del capital. Si σ es menor que uno, en cambio, la participación del capital caerá cuando su precio relativo baje, ya que el descenso porcentual de los precios superará el aumento porcentual de la oferta relativa de capital.

Partiendo del supuesto de que las posibilidades de sustitución son considerables y que σ es mayor que uno, varios autores destacados de los últimos tiempos han defendido que un aumento de la cantidad de capital en relación con la cantidad de trabajo (profundización del capital) es responsable del descenso de la participación del trabajo en la renta de Estados Unidos. Esta visión se refleja en trabajos de Elsby et al. (2013) y Neiman y Karabarbounis (2014) y, sobre todo, en el libro El capital en el siglo XXI, de Thomas Piketty (2014). Las explicaciones de la profundización del capital que ofrecen estos autores difieren, pero los tres implican que, dado que el capital y el trabajo son altamente sustituibles, el aumento de la oferta relativa de capital se ha visto acompañado de un descenso menos que proporcional de su precio relativo. En concreto, Elsby et al. afirman que la razón es un aumento de la intensidad de capital debido a la deslocalización o a una producción más intensiva en trabajo; Neiman y Karabarbounis sostienen que la caída del precio de los bienes de inversión ha elevado la razón capital-trabajo; y Piketty afirma que la profundización del capital se ha producido por un descenso de la tasa de crecimiento ante una tasa de ahorro constante.

Pero esta línea explicativa adolece de dos deficiencias básicas. En primer lugar, contradice la mayoría de los estudios (véanse las revisiones de Chirinko 2008, Rognlie 2014 y Lawrence 2015) que han concluido que las posibilidades de sustitución entre capital y trabajo son relativamente bajas y σ < 1. En ese caso, la profundización del capital aumentaría, en lugar de reducir, la participación del trabajo.

Un segundo problema es que estas explicaciones ignoran la posibilidad de un cambio tecnológico que hace al trabajo más productivo, el llamado cambio tecnológico aumentador del trabajo. Este segundo descuido también es grave, porque los estudios sobre la dirección del cambio tecnológico han concluido que es neto aumentador del trabajo (Antras 2004, Wei 2014 y Young 2010). Ante un cambio tecnológico aumentador del trabajo de gran alcance, por tanto, incluso si la razón física entre trabajo y capital hubiera podido caer, una vez tenido en cuenta el cambio tecnológico, la oferta efectiva de trabajo en relación con el capital podría en realidad haber aumentado.

Una nueva visión

Corregir estas dos deficiencias proporciona una línea explicativa alternativa para el descenso de la participación del trabajo:

  • Posibilidades de sustitución limitadas entre capital y trabajo (σ < 1), combinadas con una aceleración del ritmo del cambio tecnológico aumentador del trabajo, que eleva la razón efectiva entre trabajo y capital.

En trabajos recientes (Lawrence 2015) presento apoyo empírico a esta explicación alternativa.

Mediante regresiones que producen estimaciones tanto de la elasticidad de sustitución entre capital y trabajo como de la magnitud del cambio tecnológico aumentador del capital y del trabajo, encuentro que la elasticidad de sustitución es, por lo general, inferior a uno en muchas industrias estadounidenses, así como en la economía estadounidense en su conjunto. Las estimaciones también implican que la razón efectiva capital-trabajo ha descendido en realidad en muchas industrias, porque el aumento medido de la razón capital-trabajo (física) se ha visto más que compensado por una aceleración del ritmo del cambio tecnológico aumentador del trabajo.

En conjunto, estas estimaciones de bajas elasticidades de sustitución y de descensos en la razón efectiva capital-trabajo me permiten explicar gran parte del descenso de la participación del trabajo en los sectores y las industrias estadounidenses (como la manufacturera, la minera y las tecnologías de la información) que son responsables de la mayor parte de dicho descenso en la participación del trabajo en la renta.

Diferencias importantes en las implicaciones políticas

Las implicaciones políticas de esta explicación alternativa son profundamente distintas de las defendidas por Piketty. Piketty aboga por gravar el capital. Pero si σ < 1, ¡aumentar los impuestos sobre el capital podría provocar nuevas reducciones de la participación del trabajo! Paradójicamente, con σ < 1, las políticas que incrementen la inversión y la oferta de capital podrían lograr distribuciones de la renta más equitativas. En consecuencia, reducir los impuestos sobre el capital y aplicar un impuesto progresivo sobre el consumo podrían ser el enfoque más eficaz para impulsar la inversión y reducir la desigualdad de ingresos en Estados Unidos.

Este artículo se publica en colaboración con VoxEU. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Robert Z Lawrence es catedrático Albert L. Williams de Comercio e Inversión en la John F. Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard, Senior Fellow del Peterson Institute for International Economics e investigador asociado del National Bureau of Economic Research.

Imagen: Operadores trabajan en el parqué de la Bolsa de Nueva York. REUTERS/Brendan McDermid.

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