¿Por qué están cayendo los precios de las materias primas?

¿Por qué están cayendo los precios de las materias primas?
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Los precios del petróleo se han desplomado un 40 % desde junio: buenas noticias para los países importadores de petróleo, pero malas para Rusia, Venezuela, Nigeria y otros exportadores de petróleo. Algunos atribuyen la caída de los precios al auge de la energía de esquisto en Estados Unidos. Otros señalan la incapacidad de la OPEP para acordar restricciones a la oferta.

Pero esa no es toda la historia. El precio del mineral de hierro también ha bajado. Lo mismo ocurre con los precios del oro, la plata y el platino. Y también con los del azúcar, el algodón y la soja. De hecho, la mayoría de los precios de las materias primas expresados en dólares han caído desde el primer semestre del año. Aunque numerosos factores específicos de cada sector afectan al precio de cada materia prima, el hecho de que la tendencia bajista sea tan generalizada —como suele ocurrir con las grandes oscilaciones de precios— sugiere que están actuando factores macroeconómicos.

Entonces, ¿qué factores macroeconómicos podrían estar haciendo bajar los precios de las materias primas? Quizá se trate de la deflación. Pero, aunque la inflación es muy baja e incluso negativa en algunos países, debe estar ocurriendo algo más, porque los precios de las materias primas están cayendo en relación con el nivel general de precios. En otras palabras, están cayendo los precios reales de las materias primas.

La explicación más habitual es la desaceleración económica mundial, que ha reducido la demanda de energía, minerales y productos agrícolas. En efecto, el crecimiento se ha ralentizado y, desde mediados de año, se han revisado a la baja las previsiones del PIB en la mayoría de los países.

Pero Estados Unidos constituye una gran excepción. La expansión estadounidense parece cada vez más consolidada, con un crecimiento anual estimado superior al 4 % en los dos últimos trimestres. Y, sin embargo, es precisamente en Estados Unidos donde más han caído los precios de las materias primas. Por ejemplo, el índice de precios de las materias primas de The Economist, denominado en euros, ha subido durante el último año; solo ha bajado el índice expresado en dólares —el que acapara toda la atención—.

Esto nos lleva a la política monetaria, cuya importancia como factor determinante de los precios de las materias primas suele olvidarse. Se anticipa ampliamente un endurecimiento monetario en Estados Unidos: la Reserva Federal puso fin a la expansión cuantitativa en octubre y probablemente subirá los tipos de interés a corto plazo en algún momento del próximo año.

Esto recuerda un patrón histórico conocido. La caída de los tipos de interés reales (ajustados por la inflación) en las décadas de 1970, 2002-2004 y 2007 -2008 estuvo acompañada de un aumento de los precios reales de las materias primas; los fuertes incrementos de los tipos de interés reales en Estados Unidos durante la década de 1980 hicieron desplomarse los precios de las materias primas expresados en dólares.

Resulta intuitiva la idea de que, cuando la Reserva Federal «imprime dinero», este fluye, entre otros destinos, hacia las materias primas y hace subir sus precios; y de que, por tanto, los precios bajan cuando suben los tipos de interés. Pero ¿cuál es exactamente el mecanismo causal?

En realidad, hay cuatro canales por los que el tipo de interés real afecta a los precios reales de las materias primas (al margen de cualquier efecto que tenga a través del nivel de actividad económica). En primer lugar, los tipos de interés altos reducen el precio de las materias primas almacenables al aumentar el incentivo para extraerlas hoy en lugar de mañana, lo que acelera el bombeo de petróleo, la extracción de oro o la tala de bosques. En segundo lugar, los tipos altos también reducen el deseo de las empresas de mantener existencias (por ejemplo, petróleo almacenado en tanques).

En tercer lugar, los gestores de carteras responden a una subida de los tipos de interés abandonando los contratos de materias primas (que ahora constituyen una «clase de activos») y optando por letras del Tesoro. Por último, los tipos de interés altos fortalecen la moneda nacional, lo que reduce el precio interno de las materias primas comercializadas internacionalmente (aunque su precio no haya bajado en moneda extranjera).

En 2014 los tipos de interés estadounidenses no subieron realmente, así que la mayoría de estos mecanismos aún no están actuando de forma directa. Pero los especuladores se anticipan y hoy están retirándose de las materias primas ante la expectativa de tipos de interés más altos en 2015; el resultado ha sido adelantar al presente la subida de precios prevista para el próximo año.

El cuarto canal, el tipo de cambio, ya ha estado funcionando. La perspectiva de un endurecimiento monetario en Estados Unidos coincide con medidas del Banco Central Europeo y del Banco de Japón para intensificar el estímulo monetario. El resultado ha sido una apreciación del dólar frente al euro y al yen. El euro ha caído un 8 % frente al dólar desde el primer semestre del año y el yen, un 14 %. Eso explica cómo pueden bajar tantos precios de materias primas expresados en dólares y subir en otras monedas.

Este artículo se publica en colaboración con Project Syndicate. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.

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Autor: Jeffrey Frankel, profesor de la Kennedy School of Government de la Universidad de Harvard, fue anteriormente miembro del Consejo de Asesores Económicos del presidente Bill Clinton.

Imagen: En esta imagen ilustrativa tomada en el Banco de Taiwán, en Taipéi, el 11 de noviembre de 2010, se ven billetes de dólares estadounidenses. EE. UU. REUTERS/Nicky Loh.

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