Este artículo se publica en colaboración con VoxEU.
Los bancos europeos afrontan niveles elevados de préstamos dudosos (NPL). La crisis financiera mundial y la recesión posterior han dejado a empresas y hogares de muchos países con deudas que no pueden devolver. En el conjunto de la UE, los NPL superaban el 9 % del PIB a finales de 2014, más del doble del nivel de 2009. Los NPL están especialmente elevados en algunos países del sur, como Chipre, Grecia, Italia y Portugal. Y suelen concentrarse en el sector empresarial, sobre todo entre las pequeñas y medianas empresas (pymes), que aportan casi dos tercios de la producción y el empleo de Europa y tienden a depender más de la financiación bancaria que las grandes empresas.
Figura 1. Europa: los NPL tras la crisis global
Nota: Los FSI se calculan con datos bancarios consolidados y, por tanto, no reflejan únicamente los NPL nacionales.
Fuentes: Indicadores del Sector Financiero (FSI) del FMI y autoridades nacionales.
¿Por qué son un problema los préstamos dudosos elevados?
Se sabe desde hace tiempo que los balances bancarios débiles lastran la actividad económica, especialmente en economías que dependen sobre todo de la financiación bancaria. La literatura sobre la dependencia financiera y el crecimiento está bien consolidada (Rajan y Zingales 1998; Kashyap et al 1994). Varios estudios recientes han analizado específicamente los efectos de retroalimentación de los NPL sobre el desempeño macroeconómico. Utilizando muestras de países distintas, Klein (2013), Nkusu (2011) y Espinoza y Prasad (2010) coinciden en que un mayor volumen de NPL tiende a reducir la ratio crédito/PIB y el crecimiento del PIB, al tiempo que aumenta el desempleo. Esto es coherente con los datos de los bancos de la zona del euro de los últimos cinco años. Los bancos con más NPL —que tienden a ser menos rentables, tienen colchones de capital relativamente más débiles y costes de financiación más elevados— tienden a prestar menos (véase la Figura 2).
Figura 2. Zona del euro: implicaciones de los NPL elevados para el desempeño bancario (Porcentajes)

Notas: CET1 = ratio de capital ordinario de nivel 1. 1/ El gráfico muestra los ingresos por intereses anuales sobre préstamos brutos de más de 100 bancos del área del euro, en relación con el promedio anual de los bancos con la misma nacionalidad, durante el período 2009–13. 2/ El gráfico muestra el coste medio de financiación de cada banco, definido como: [gastos por intereses/(pasivos financieros-depósitos minoristas)]-rendimiento de los bonos soberanos (media móvil de 5 años). 3/ El gráfico muestra el crecimiento anualizado del crédito en relación con el crecimiento medio del crédito en el mismo país, con datos de la Autoridad Bancaria Europea para una muestra de más de 60 bancos durante el período 2010–13. Se han excluido los valores atípicos, en función de valores extremos del crecimiento del crédito, los NPL y los márgenes de interés.
Fuentes: Bloomberg L.P.; Autoridad Bancaria Europea; SNL Financial; base de datos Amadeus; bancos centrales nacionales; Haver Analytics; Bankscope; y cálculos del personal del FMI.
En trabajos recientes analizamos los canales a través de los cuales los NPL persistentemente elevados frenan el crecimiento del crédito y la actividad económica en Europa (Aiyar et al. 2015). Los NPL elevados inmovilizan capital bancario que, de otro modo, podría utilizarse para aumentar la concesión de préstamos, reducen la rentabilidad bancaria y elevan los costes de financiación, lo que frena la oferta de crédito. Por tanto, reducir los NPL con rapidez será fundamental para respaldar el crecimiento del crédito, especialmente para las pymes, que dependen más de la financiación bancaria. Además, desatascar el canal de crédito bancario mejoraría la transmisión de la política monetaria a la economía real. La resolución de los préstamos deteriorados también estimularía la demanda de nuevos préstamos, ya que facilitaría la reestructuración de la deuda de las empresas viables, al tiempo que favorecería la liquidación ordenada de las empresas inviables.
¿Por qué son tan persistentes los NPL?
Dados los numerosos beneficios de una resolución oportuna de los NPL, ¿qué la frena en Europa? Las tasas de baja contable (write-off) de los bancos europeos siguen siendo muy inferiores a las de los bancos estadounidenses y japoneses, a pesar de un stock de NPL mucho mayor. Hemos realizado una nueva encuesta a las autoridades nacionales europeas y a los bancos para entender por qué ocurre esto. Las razones van mucho más allá de las débiles condiciones cíclicas y, con frecuencia, están muy arraigadas. Algunos rasgos del régimen fiscal, como la limitada deducibilidad fiscal de las provisiones, pueden desincentivar las bajas contables. La débil ejecución de deudas y los procedimientos concursales ineficaces aumentan el coste de recuperar los activos entregados como garantía de los préstamos. Las normas contables dificultan el reconocimiento oportuno de las pérdidas e inflan las provisiones. Y los mercados de deuda en dificultades en Europa, con algunas excepciones notables, son pequeños o inexistentes. Según la encuesta, las deficiencias del sistema jurídico y de los mercados de deuda en dificultades se consideran desafíos mayores para la resolución de los NPL que otros obstáculos estructurales e institucionales (Figura 3). También constatamos que los distintos obstáculos están interrelacionados, de modo que las dificultades en un ámbito agravan los desafíos en otros. Y, en general, los desafíos son más difíciles para los países fuera de la zona del euro.
Figura 3. Puntuaciones basadas en encuestas del FMI sobre obstáculos a la resolución de los NPL: zona del euro frente a países fuera de la zona del euro

Notas: La figura muestra las puntuaciones medias de obstáculos basadas en las respuestas de las encuestas a países de la zona del euro y de fuera de ella con NPL elevados. Para cada país, la puntuación final de obstáculos en cada ámbito es el máximo de las dos puntuaciones, basada en las respuestas de las autoridades y los bancos que operan en esos países. Las puntuaciones van de 1 a 3, donde 3 = grado alto de preocupación, 2 = grado medio de preocupación y 1 = sin preocupación.
Fuente: Encuestas del FMI a autoridades nacionales y bancos.
Asimismo, constatamos que una mayor gravedad percibida de los obstáculos a la resolución de los NPL se asocia con peores resultados en materia de NPL (Figura 4). Esto sugiere que la encuesta sí recoge las restricciones estructurales e institucionales pertinentes para la resolución de los NPL, que probablemente son vinculantes en los países con NPL elevados encuestados.
Figura 4. Puntuación de obstáculos por país basada en encuestas frente a resultados en materia de NPL

Notas: El índice de obstáculos por país basado en encuestas toma valores entre 1 y 3 (3 = grado alto de preocupación por los obstáculos institucionales a la resolución de los NPL, 2 = grado medio de preocupación; 1 = sin preocupación); la puntuación de obstáculos basada en encuestas que se muestra en los gráficos es el máximo entre (país, banco).
Fuente: Encuestas del FMI a autoridades nacionales y bancos.
¿Qué debería hacerse para reducir los NPL?
Se necesita un enfoque integral para acelerar la resolución de los NPL por parte de los bancos europeos. Esa estrategia tendría tres pilares principales:
En primer lugar, el BCE y los reguladores nacionales deberían reforzar la supervisión bancaria.
La experiencia internacional de décadas demuestra que el reconocimiento rápido de las pérdidas por préstamos es clave para incentivar la resolución de los NPL y la reestructuración empresarial. Una provisión y una valoración de garantías más conservadoras animarían a los bancos a resolver rápidamente los NPL. Debería exigirse a los bancos que reserven más capital para los NPL que permanezcan en sus balances durante demasiado tiempo, y que cumplan los objetivos de reestructuración de préstamos en un plazo razonable. En casos sistémicos en los que predominan los préstamos a pymes, los supervisores podrían acordar con los bancos criterios estandarizados para distinguir las empresas inviables (para liquidación rápida) de las viables (para reestructuración): el denominado «enfoque de triaje». Esto evitaría saturar el sistema judicial (Bergthaler y otros 2015).
En segundo lugar, son necesarias reformas estructurales para que los procedimientos concursales sean más eficientes y resulte más fácil cobrar las deudas.
Actualmente existe una enorme variación en los marcos jurídicos entre países. Por ejemplo, la duración media de los procedimientos de ejecución de garantías en Italia es de casi cinco años, frente a menos de un año en Alemania y España. Deberían acortarse los procedimientos judiciales largos y fomentarse, como alternativa, los acuerdos extrajudiciales. Este tipo de reformas aumentaría el valor de las garantías aportadas por los prestatarios y, por tanto, facilitaría a los bancos dar de baja los préstamos fallidos.
En tercer lugar, hay que desarrollar mercados activos de activos en dificultades.
Un mercado líquido conecta a los bancos (vendedores) con inversores especializados (compradores) con experiencia en la gestión de activos deteriorados. En algunos casos, una sociedad de gestión de activos (AMC) de titularidad pública puede ayudar a poner en marcha dicho mercado. Tras la crisis financiera asiática, la AMC estatal coreana KAMCO fue decisiva para desarrollar criterios de precio uniformes para los préstamos fallidos. La SAREB española ofrece un ejemplo más cercano. Su entrada en el mercado llevó a los bancos españoles —que anticipaban próximas ventas de activos— a ajustar sus valoraciones de activos y a empezar a vender NPL. Esto, a su vez, atrajo a más inversores y a gestores de préstamos de terceros, creando un círculo virtuoso.
Estos tres pilares de reforma son complementarios y deberían aplicarse simultáneamente para lograr el máximo efecto. Por ejemplo, una supervisión más firme puede aumentar los incentivos de los bancos para vender NPL en el margen, pero puede no bastar sin un mercado de deuda en dificultades bien desarrollado. A su vez, crear esos mercados se vería muy facilitado por reformas de la quiebra que aumenten el valor de las garantías y, por tanto, atraigan a compradores dispuestos.
Por último, una serie de reformas de apoyo reforzaría la eficacia de un impulso integral para reducir los NPL. Mejorar la calidad de la información sobre los deudores disponible en las agencias de crédito, vincular las agencias de crédito con los registros de activos y hacer accesibles estos repositorios a los agentes del sector privado a través de las fronteras nacionales ayudaría a desarrollar el mercado de deuda en dificultades. Asegurar que los acreedores públicos participen plenamente en la reestructuración de deuda eliminaría una fuente importante de retrasos en muchas jurisdicciones. Y modificar algunas normas fiscales podría ser necesario para eliminar los desincentivos a provisionar o dar de baja los préstamos.
Poner en marcha esta ambiciosa agenda exigirá un esfuerzo político sostenido. Cuanto más se retrase, mayor será el riesgo de un crecimiento anémico del crédito y de una recuperación titubeante.
Nota de los autores: las opiniones expresadas aquí son las de los autores y no representan necesariamente las de las instituciones a las que están afiliados.
Referencias
Aiyar, S, W Bergthaler, J Garrido, A Ilyina, A Jobst, K Kang, D Kovtun, Y Liu, D Monaghan y M Moretti (2015) “A strategy for resolving Europe’s problem loans”, IMF Staff Discussion Note n.º 15/19, Washington, DC, Fondo Monetario Internacional.
Bergthaler, K, Y Liu y D Monaghan (2015) “Tackling small and medium sized enterprise problem loans in Europe”, IMF Staff Discussion Note n.º 15/04, Washington, DC, Fondo Monetario Internacional.
Espinoza, R y A Prasad (2010) “Nonperforming loans in the GCC banking system and their macroeconomic effects”, documento de trabajo del FMI n.º 10/244, Washington, DC, Fondo Monetario Internacional.
Kashyap, A, O Lamont y J Stein (1994) “Credit conditions and the cyclical behavior of inventories”, Quarterly Journal of Economics, 109(3): 565-92.
Klein, N (2013) “Non-performing loans in CESEE: Determinants and impact on macroeconomic performance”, IMF Working Paper n.º 13/72, Washington, DC, Fondo Monetario Internacional.
Nkusu, M (2011) “Nonperforming loans and macrofinancial vulnerabilities in advanced economies”,IMF Working Paper n.º 11/161, Washington, DC, Fondo Monetario Internacional.
Rajan, R y L Zingales (1998) “Financial dependence and growth”, American Economic Review, 88: 559-86.
La publicación no implica el respaldo de las opiniones por parte del Foro Económico Mundial.
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Autor: Shekhar Aiyar es subjefe de división en el Fondo Monetario Internacional. Anna Ilyina es actualmente asesora en el Departamento Europeo del Fondo Monetario Internacional (FMI). Andreas (Andy) Jobst es economista principal en el Departamento Europeo del FMI.
Imagen: La escultura del euro se refleja parcialmente en un charco sobre un pavimento de adoquines. REUTERS/Kai Pfaffenbach.




