¿Qué pasaría si se destinara más dinero a financiar proyectos y políticas que ayuden al planeta?
Crear una economía más verde requiere una inversión significativa, ya sea para financiar una nueva red de autobuses eléctricos, la creación de una granja solar o la construcción de centrales eléctricas que funcionen con energía renovable.
Y eso significa que el mercado de bonos verdes -dinero prestado para invertir en proyectos respetuosos con el medio ambiente- es una buena medida del progreso que los países logran en la lucha contra el cambio climático.
Desde 2007, año en que se emitieron los primeros bonos verdes para financiar soluciones frente al cambio climático, el mercado ha crecido hasta alcanzar un volumen total mundial de 521 000 millones de dólares. Y casi 200 países se comprometieron a movilizar las finanzas verdes en el marco del Acuerdo de París de 2015 sobre el cambio climático
La transición hacia un modelo de crecimiento sostenible y bajo en carbono podría generar un impulso económico de 26 billones de dólares hasta 2030 y ayudar a crear más de 65 millones de nuevos empleos, según la Comisión Mundial sobre Economía y Clima.
La financiación del desarrollo sostenible es uno de los temas clave de la Cumbre sobre Impacto en el Desarrollo Sostenible, que se celebra durante la Asamblea General de las Naciones Unidas a finales de septiembre.
Esto es lo que están haciendo algunos de los países que lideran el camino en las finanzas verdes.
Estados Unidos
Estados Unidos encabeza la lista en lo que respecta a los bonos verdes, con 118,6 mil millones de dólares emitidos en 2018. El total de activos gestionados en Estados Unidos mediante estrategias sostenibles pasó de 8,7 billones de dólares a principios de 2016 a 12 billones de dólares a principios de 2018, un aumento del 38%, según el Global Sustainable Investment Review. Este auge estaría impulsado por la demanda de los clientes, con el 40 % de los gestores de fondos estadounidenses señalando los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU como motivación para nuevas inversiones en esquemas sostenibles.
Francia
En 2017, Francia emitió su primer bono verde soberano con el objetivo de convertir a París en un centro financiero para la transición económica. El bono permitió a Francia tomar prestados 7000 millones de euros para apoyar proyectos de energía limpia. En ese momento, se consideró que era la emisión de mayor escala y con la fecha de vencimiento más lejana jamás vista en el joven mercado de bonos verdes.
China
En una cumbre del G20 celebrada en 2016 en Hangzhou, todos los jefes de gobierno acordaron un objetivo común de promover las finanzas verdes - un logro para China, que siguió su propio plan para perseguir una política de finanzas verdes. China espera fomentar una mayor inversión privada en sectores verdes para apoyar la transformación baja en carbono de su economía, con incentivos políticos como un fondo de desarrollo verde.
Reino Unido
En julio de 2019, el Gobierno del Reino Unido anunció una Estrategia de Finanzas Verdes, con planes para establecer marcos regulatorios para las finanzas verdes junto con un mejor acceso a la inversión en proyectos verdes. El Gobierno trabaja con la industria para establecer un conjunto de Normas de Finanzas Sostenibles, que garanticen que todos los riesgos y oportunidades financieros derivados de factores climáticos y ambientales se integren en la toma de decisiones de inversión.




