Subir el salario mínimo es una cuestión polarizadora. Un bando teme que elevarlo reduzca el empleo. El otro minimiza el impacto en el empleo y destaca el efecto positivo en el nivel de vida de los pobres. Ambos bandos se aferran a sus creencias, ya que la evidencia, en gran parte procedente de economías de ingresos altos («avanzadas»), es mixta.
Sin embargo, la mayoría de la fuerza laboral mundial se encuentra en los mercados emergentes. Además, para varios de estos países, establecer un salario mínimo o elevarlo está claramente en la agenda política. Pero se sabe poco sobre los efectos de los salarios mínimos en el empleo y el nivel de vida en los mercados emergentes.
Mi reciente trabajo con Yi Huang y Gewei Wang intenta cubrir esta laguna estudiando el impacto de las políticas de salario mínimo en el empleo en China. Como China concentra casi el 25 por ciento de la fuerza laboral mundial, esta evidencia es importante por sí misma; además, puede resultar más pertinente para otros mercados emergentes que la evidencia procedente de países de ingresos altos.
La evidencia
Nuestro estudio es el primero en utilizar datos sobre los cambios del salario mínimo en más de 2400 condados de China. Combinamos la información sobre los cambios del salario mínimo con datos de empleo de la Encuesta Anual de Empresas Industriales, que abarca más del 70 por ciento del empleo manufacturero de China. Aunque China instituyó un sistema de salario mínimo en 1994, la aplicación del cumplimiento de la ley no se endureció de forma significativa hasta 2004; los resultados descritos a continuación se basan en datos posteriores a 2004.
Entonces, ¿qué muestra la evidencia? En promedio, en todas las empresas, observamos que un aumento del salario mínimo provoca una ligera disminución del empleo: un aumento del 10 % del salario mínimo reduce el empleo algo más de un 1 %.
El impacto varía según las empresas, siendo mayor en las de salarios bajos que en las de salarios altos. Esto se muestra en la Figura 1, donde las empresas se agrupan en deciles según el salario medio. En el decil de empresas con los salarios más bajos, un aumento del 10 % del salario mínimo reduce el empleo en casi un 1,8 %. El impacto disminuye de forma constante, de modo que, en el decil de empresas con los salarios más altos, el impacto es del 0,6 %.
También observamos que el impacto del salario mínimo en los salarios de una empresa depende de la posición que ocupe dicha empresa en la distribución salarial. En promedio, un aumento del salario mínimo eleva los salarios en alrededor de un 1 %. Pero, como muestra la Figura 2, en las empresas del decil más bajo el aumento es de alrededor del 2,5 %. El efecto disminuye de forma constante y prácticamente no existe impacto en el decil más alto.
Una mirada entre bastidores
Determinar el impacto del salario mínimo en el empleo es una tarea difícil. El empleo de una empresa puede verse afectado por numerosos factores, no todos los cuales pueden tenerse en cuenta fácilmente. Por ello, a menudo existe la preocupación de que el impacto atribuido a los cambios del salario mínimo pueda deberse, en realidad, a algún factor no contabilizado o no observable para el investigador.
Para protegerse de esto, la evidencia presentada anteriormente se basa en un análisis que tiene en cuenta numerosos otros factores que podrían afectar al empleo, como se describe detalladamente en el documento de trabajo. Una estrategia que utilizamos es similar al estudio de gemelos en muchas áreas de investigación: la idea es que, dado que los gemelos comparten gran parte de la misma composición genética, es probable que cualquier diferencia observada entre ellos no se deba a razones genéticas, sino a otros factores. En nuestro estudio asumimos que las empresas de regiones contiguas tienen más probabilidades de presentar tendencias de empleo similares.
A continuación, estimamos el impacto del salario mínimo en el empleo de una empresa, controlando la evolución del empleo en su «empresa gemela». Sin dichos controles, el impacto estimado del salario mínimo es cualitativamente similar al mostrado en la Figura 1 anterior, pero cuantitativamente menor en promedio (véase un blog anterior para más detalles).
Implicaciones para las políticas
La información sobre los efectos de los cambios del salario mínimo en el empleo y los salarios es un ingrediente fundamental para decidir en qué nivel fijar el salario mínimo. Nuestro estudio ofrece las primeras estimaciones exhaustivas de estos efectos para China, país con una gran fuerza laboral y cuya experiencia puede ser pertinente para otros mercados emergentes.
Nuestra evidencia sugiere que un aumento del 10 % del salario mínimo reduce el empleo en un 1 %. Impactos de esta magnitud se han encontrado en estudios sobre países de ingresos altos, pero generalmente para subgrupos como adolescentes o trabajadores poco cualificados.
También observamos diferencias significativas en el impacto de los salarios mínimos sobre el empleo y los salarios entre las empresas de salarios bajos y las de salarios altos. En las empresas de salarios bajos, elevar el salario mínimo reduce el empleo, pero aumenta los salarios más que en las empresas de salarios altos. La fijación del salario mínimo debe ser sensible a estos efectos diferenciados. Al igual que en el caso de otras instituciones del mercado laboral, el diseño de un sistema de salario mínimo debe equilibrar consideraciones de equidad y eficiencia (véase Blanchard, Jaumotte y Loungani, 2014, para un análisis más completo). Los salarios mínimos pueden contribuir a la equidad al garantizar que los trabajadores, en particular los de salarios bajos, dispongan de lo necesario para vivir. Pero si elevar el salario mínimo reduce el empleo y acaba excluyendo a los trabajadores de salarios bajos de las perspectivas laborales, puede tener efectos adversos tanto en el bienestar como en la eficiencia.
Publicado en colaboración con IMF Direct
Autor: Prakash Loungani es asesor del Departamento de Investigación del FMI.
Imagen: Un trabajador sube por una escalera mecánica en Shanghái.





