A medida que la computación cuántica evoluciona, el mayor riesgo no es una disrupción futura, sino que los datos cifrados actuales queden expuestos en el futuro.
Algunos bancos están pasando de estrategias «seguras frente a la computación cuántica» a estrategias «mejoradas por la computación cuántica» para obtener una ventaja competitiva.
Para estar preparados para la computación cuántica, los bancos necesitan sistemas con agilidad criptográfica, talento con alfabetización cuántica y soluciones híbridas cuántico-clásicas.
Los cimientos de las finanzas mundiales están cambiando. Durante años, el sector ha funcionado bajo el supuesto de que las barreras matemáticas que protegen los datos de los bancos son impenetrables. Ese supuesto ya está caducando.
La computación cuántica aprovecha los principios de la física cuántica para resolver problemas complejos mucho más rápido que los ordenadores tradicionales. Aunque se espera que esta tecnología revolucionaria transforme la ciencia y la tecnología, también podría utilizarse para romper los métodos de cifrado de clave pública que protegen las transacciones financieras, las comunicaciones y los datos sensibles.
Esto supone un grave riesgo sistémico, porque la información cifrada recopilada a lo largo del tiempo podría almacenarse y descifrarse una vez que estén disponibles ordenadores cuánticos potentes y avanzados.
Los reguladores financieros de todo el mundo ya están debatiendo y planificando cómo deben prepararse las instituciones para la computación cuántica. En julio de 2025, el Banco de Pagos Internacionales publicó una hoja de ruta sobre preparación cuántica para el sistema financiero. El Centro Nacional de Ciberseguridad del Reino Unido también ha establecido un calendario integral de migración para ayudar a las organizaciones a hacer la transición de aquí a 2035.
Pero la misma tecnología que podría acabar con los estándares de seguridad actuales también es lo bastante potente como para crear un valor significativo para el sector bancario. La computación cuántica ya está permitiendo avances en la modelización de riesgos, la detección de fraudes y los productos financieros hiperpersonalizados. McKinsey calcula que podría desbloquear hasta 600.000 millones de dólares para las entidades financieras de aquí a 2035, lo que dará a los primeros adoptantes una ventaja competitiva significativa.
Para las entidades financieras, la preparación cuántica es hoy una necesidad.
Exposición cibernética actual, riesgo futuro
Los adversarios ya se dedican a ataques de tipo «cosechar ahora, descifrar después». Interceptan y almacenan datos cifrados y sensibles –propiedad intelectual, contratos financieros a largo plazo, comunicaciones soberanas– con la intención de descifrarlos en cuanto esté disponible un ordenador cuántico relevante desde el punto de vista criptográfico (CRQC).
Si los datos de una organización tienen una vida útil de 10 años o más, es posible que ya estén expuestos. Los expertos prevén que el cifrado RSA-2048 –la base de casi toda la confianza en internet– quedará vulnerado para 2030. Aunque el calendario preciso sigue siendo incierto, el ritmo acelerado de los avances de la computación cuántica significa que las organizaciones deben planificar ahora la migración de los datos críticos, de larga duración y sensibles.
La publicación por parte del Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de Estados Unidos (NIST) de estándares de criptografía poscuántica (PQC) en agosto de 2024 supuso el pistoletazo de salida. Estos nuevos métodos de cifrado están diseñados para resistir los ataques cuánticos y marcan el inicio de una transición obligatoria para las organizaciones financieras, que deberán actualizar sus sistemas de seguridad para mantenerse resilientes en la era cuántica.
Pero la computación cuántica también puede ofrecer a los bancos una ventaja competitiva. Los primeros en actuar ya están tomando medidas de diversas formas. En la transformación de riesgos, por ejemplo, El banco turco Yapı Kredi utilizó recientemente la computación cuántica para resolver un problema de análisis de riesgos en siete segundos lo que antes habría requerido años. La entidad financiera Intesa Sanpaolo utiliza el aprendizaje automático cuántico para identificar patrones fraudulentos complejos que la IA clásica no detecta, lo que reduce significativamente los falsos positivos.
Y para 2035, simulaciones mejoradas por computación cuántica permitirán a las instituciones financieras construir millones de combinaciones de activos personalizadas en segundos. Podrán ofrecer opciones de crédito e inversión adaptadas al perfil biométrico del usuario y a sus necesidades de flujo de caja en tiempo real.
Por ello, los bancos no deben aspirar únicamente a ser «seguros frente a la computación cuántica», sino «mejorados por la computación cuántica».
Gobernanza de la agilidad en la computación cuántica
El hardware técnico solo es la mitad de la batalla; la alfabetización cuántica también constituye un cuello de botella. Para abordarlo, los bancos necesitan una estrategia de tres vertientes:
1. Dar prioridad a la «agilidad criptográfica»
En lugar de crear arquitecturas de seguridad rígidas, el objetivo debe ser crear sistemas en los que los algoritmos criptográficos puedan sustituirse como complementos de software. Esta agilidad garantizará que, a medida que evolucionen las amenazas matemáticas, las defensas puedan actualizarse sin tener que desmontar la infraestructura central.
2. Cerrar la brecha de talento
La falta de talento cualificado en computación cuántica es una preocupación seria. Los bancos necesitarán expertos sectoriales capaces de comprender y conectar la tecnología cuántica en los ámbitos de riesgo, ciberseguridad y cumplimiento normativo, y no solo físicos e investigadores especializados. Las alianzas con el mundo académico y el sector tecnológico ayudarán a formar este talento con alfabetización cuántica.
3. Desplegar estrategias híbridas
Los modelos híbridos, en los que los algoritmos cuánticos gestionan segmentos específicos de optimización mientras los sistemas tradicionales se encargan del trabajo pesado, están ya listos para su implantación en áreas financieras como la optimización de garantías y la compensación de liquidez.
Cómo la preparación cuántica puede generar confianza
En un sector en el que la velocidad y la seguridad son fundamentales, esperar a que la tecnología madure es una apuesta de alto riesgo. Mientras tanto, las aseguradoras siguen tratando de averiguar cómo medir y suscribir los riesgos asociados a la tecnología cuántica. Los modelos convencionales pueden no representar adecuadamente las exposiciones debido a la falta de datos históricos y a la posibilidad de pérdidas conexas en distintos sectores
Pero este reto también ofrece una oportunidad crucial para repensar el marco de riesgos. Esto podría impulsar la innovación para ayudar al sector a afrontar la incertidumbre y facilitar la adopción de tecnologías de nueva generación, como la computación cuántica.
La transición comienza hoy. Quienes sepan proteger el pasado y el presente mientras innovan para el futuro serán los dueños de la próxima era de las finanzas mundiales. Quienes esperen quizá descubran que no les queda nada que proteger.



