Antes de nuestra Cumbre sobre la Agenda Global, les pedimos que plantearan sus preguntas a Hans-Horst Konkolewsky, de nuestro Consejo de la Agenda Global sobre Sistemas de Seguridad Social. ¿Cuáles son sus preguntas sobre el futuro del Estado de bienestar? ¿Pueden nuestros sistemas de seguridad social hacer frente a millones de jóvenes desempleados, al tiempo que garantizan una vida digna a las personas mayores?
Preguntas de nuestros seguidores en Facebook :
Austin Tasman Pickering: Más reparto del empleo, por favor. Es absurdo que una persona trabaje 50 horas a la semana y otra esté desempleada. ¿No podemos repartir la carga para aliviarla?
Hans-Horst Konkolewsky: Sin duda, el reparto del empleo puede ayudar a que más personas conserven su trabajo en periodos de desequilibrio en el mercado laboral.
En la práctica, este concepto no es fácil de llevar a cabo y plantea cuestiones críticas en torno a los niveles de ingresos, pues habría que reducir las horas de trabajo y los salarios de cada persona. Además, ¿cómo podrían los empleadores garantizar la correspondencia adecuada entre perfiles y cualificaciones, dadas las necesidades empresariales de rápida evolución en una economía de mercado dinámica? Incluso en épocas de alto desempleo, suele haber un número considerable de vacantes que no pueden cubrirse por la falta de mano de obra cualificada.
El reparto del empleo (en alemán, Kurzarbeit) se ha introducido con éxito, de forma temporal, en países como Alemania y Bélgica, en sectores específicos afectados por la crisis. En estos casos, el Estado concede una subvención para compensar (en parte) la pérdida de ingresos cuando los trabajadores reducen su jornada. Este modelo ha permitido preservar el empleo y mantener una mano de obra cualificada, pero solo durante un periodo limitado (normalmente, de uno a dos años como máximo).
Otro ejemplo es el uso generalizado del trabajo a tiempo parcial por parte de la población activa femenina en determinados países (en particular, los Países Bajos y los países escandinavos). Se considera que el trabajo a tiempo parcial ofrece tanto participación activa en el mercado laboral como un mejor equilibrio entre vida laboral y personal. Los críticos advierten de que trabajar menos horas corre el riesgo de volverse irreversible y de que la reducción de los ingresos y de las cotizaciones a los planes de pensiones suscita dudas sobre si los trabajadores a tiempo parcial podrán permitirse jubilarse.
Wendy Buckleman: ¿Ignorar el potencial de creación de riqueza de los pueblos indígenas significa que les estamos dando el tipo de bienestar equivocado? ¿Les estamos dando pescado en lugar de enseñarles a pescar con lo que ya poseen?
Hans-Horst Konkolewsky: Los pueblos indígenas suelen estar expuestos a riesgos sociales mayores que el resto de la población, ya que no tienen acceso a los mismos sistemas de educación, sanidad y protección social y, en consecuencia, no están lo bastante sanos, formados ni empoderados como para volverse autosuficientes.
Existe una creciente conciencia de estas insuficiencias en los países emergentes, y los gobiernos y las instituciones de seguridad social están dando pasos decisivos para prestar servicios en zonas de privación (p. ej., Sudáfrica y Brasil), en lugar de esperar que las personas vulnerables acudan a sus oficinas para recibirlos.
Preguntas de nuestros seguidores en Twitter :
@coxsays: ¿Cómo podemos hacer que el bienestar sea un sistema que fomente la autosuficiencia en lugar de la dependencia?
Hans-Horst Konkolewsky: Para alcanzar este importante objetivo, los sistemas de seguridad social deben complementar su enfoque clásico, basado en ofrecer protección cuando se materializa un riesgo social (enfermedad, desempleo, accidente laboral, etc.), con enfoques más proactivos y preventivos, como la gestión de riesgos o la promoción de la salud, por ejemplo. Y si se ha producido un accidente o una persona se ha quedado desempleada, los sistemas de seguridad social deben actuar pronto y prestar apoyo (médico, profesional, de adaptación al puesto de trabajo, etc.) para que la persona pueda reincorporarse al trabajo lo antes posible. Debemos evitar que las personas dependan de prestaciones a largo plazo.
@alanshearer2000: ¿Qué combinación de políticas garantizará una mejora real del nivel de vida en África?
Hans-Horst Konkolewsky: El nivel de vida, al igual que todas las condiciones políticas, sociales y económicas, varía considerablemente de un país a otro. Sin embargo, hasta ahora se ha subestimado el potencial de los sistemas de protección social para aliviar la pobreza y mejorar las condiciones de vida. África se caracteriza por una baja cobertura de seguridad social y, si observamos las experiencias positivas de países como Brasil, cabe esperar que más gobiernos reconozcan el derecho a la protección social. Brasil, mediante un programa de asistencia social basado en transferencias monetarias condicionadas (Bolsa Familia), logró sacar de la pobreza a millones de las familias más pobres y mejoró la salud y la educación.
En África parece estar produciéndose lentamente un cambio de paradigma, a medida que aumentan la cobertura sanitaria y de seguridad social, con un impacto muy positivo en las condiciones de vida. Sin embargo, para ser plenamente eficaz, la cobertura universal de la población, al menos mediante una protección sanitaria y social básica, debe constituir un elemento integral de las estrategias nacionales de desarrollo en África y en otros lugares.
Autor: Hans-Horst Konkolewsky es secretario general de la International Social Security Association (ISSA) y miembro del Foro Económico Mundial, dentro de su Consejo de la Agenda Global sobre Sistemas de Seguridad Social.
Imagen: personas hacen cola en una oficina de desempleo en España. REUTERS/Susana Vera.




