Por qué ahora es el momento de invertir en infraestructura

Por qué ahora es el momento de invertir en infraestructura
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La infraestructura es la columna vertebral de las economías que funcionan bien. Por desgracia, esa columna vertebral se está volviendo cada vez más frágil en varias economías avanzadas.

Por ejemplo, se ha producido un descenso en la calidad general de la infraestructura en Estados Unidos y Alemania (Figura 1; véanse FT 2014 y ASCE 2013 para más información sobre la infraestructura en EE. UU., y Der Speigel 2014 y Kunert and Link 2013 para Alemania). En muchas economías emergentes y en desarrollo, la expansión de la columna vertebral no ha seguido el ritmo de la economía en general, y esto está frenando la capacidad de estas economías para crecer.

figura 1

Nuestro estudio:Capítulo 3 de las Perspectivas de la economía mundial de octubre de 2014, examina los efectos macroeconómicos de la inversión pública en un gran número de países y concluye que, en el entorno económico mundial actual de crecimiento insuficiente, existen sólidos argumentos a favor de aumentar la inversión pública en infraestructura en los países donde las condiciones son adecuadas.

Una columna vertebral en deterioro

La evolución del stock de capital público, el indicador más disponible como aproximación a la infraestructura, sugiere una creciente insuficiencia en la provisión de infraestructura. El capital público ha disminuido significativamente como proporción del producto en las últimas tres décadas tanto en los países avanzados como en los países en desarrollo (Figura 2). En las economías avanzadas, la inversión pública se redujo de alrededor del 4 % del PIB en la década de 1980 a un 3 % del PIB en la actualidad (el gasto en mantenimiento también ha disminuido, especialmente desde la crisis financiera). En los países emergentes y en desarrollo, una inversión pública marcadamente superior a finales de la década de 1970 y principios de la de 1980 incrementó los stocks de capital público, pero desde entonces el capital público en relación con el PIB ha disminuido.

figura 2

Camino a la prosperidad

¿Realmente rinde la inversión en infraestructura? En nuestro estudio, que combina un análisis empírico con simulaciones de modelos, constatamos que un aumento de la inversión pública en infraestructura puede tener efectos notables en la macroeconomía. Eleva la producción a corto plazo al impulsar la demanda y a largo plazo al aumentar la capacidad productiva de la economía. En una muestra de economías avanzadas, un aumento de 1 punto porcentual del PIB en el gasto de inversión eleva el nivel de producción alrededor de un 0,4 % en el mismo año y un 1,5 % cuatro años después del aumento (Figura 3, panel 1). Además, el impulso al PIB que obtiene un país al aumentar la inversión pública en infraestructura tiende a compensar el incremento de la deuda, de modo que la razón deuda pública/PIB no aumenta (Figura 3, panel 2). En otras palabras, la inversión pública en infraestructura podría pagarse a sí misma, si se hace correctamente.

figura 3

Pero los beneficios dependen de varios factores. Constatamos que los efectos positivos de un aumento de la inversión pública en infraestructura son especialmente fuertes si se dan determinadas condiciones.

  • En primer lugar, el impulso a corto plazo a la producción es considerablemente mayor cuando la inversión pública se realiza en periodos de holgura económica y de política monetaria acomodaticia, ya que esta última limita el aumento de los tipos de interés como respuesta al incremento de la inversión (Figura 4, paneles 1 y 2).

  • En segundo lugar, los efectos sobre la producción son mayores en los países con un alto grado de eficiencia de la inversión pública, es decir, cuando el gasto adicional en inversión pública no se malgasta y se asigna a proyectos con altas tasas de rentabilidad (Figura 4, paneles 3 y 4).

  • Por último, la inversión pública financiada mediante la emisión de deuda tiene efectos sobre la producción mayores que cuando se financia con aumentos de impuestos o con recortes de otro gasto (Figura 4, paneles 5 y 6).

figura 4

Una oportunidad de oro

En este contexto, las condiciones actuales representan una oportunidad de oro para aumentar la inversión pública en infraestructura en los países con necesidades en este ámbito. En muchas economías avanzadas, todavía existe una holgura económica considerable y los tipos de interés se sitúan en mínimos históricos, lo que significa que dicha inversión produce un mayor rendimiento por cada unidad de gasto.

Ahora también es un buen momento para que muchas economías emergentes y en desarrollo impulsen la inversión en infraestructura. Muchas de estas economías pueden no tener la holgura económica de las economías avanzadas, y sus procesos de inversión pública tienden a ser menos eficientes. Como resultado, un aumento de la inversión en infraestructura puede generar un impulso menor a la producción e incluso puede tener como coste una mayor deuda pública. Pero si los cuellos de botella en infraestructura han estado limitando el crecimiento, como ocurre en Brasil, India, Filipinas y Sudáfrica, por citar algunos, es probable que las ganancias sigan siendo grandes.

Es evidente que el margen para invertir y la eficiencia de dicha inversión varían de un país a otro. Sin embargo, nuestro estudio concluye que la inversión en infraestructura puede proporcionar un impulso notable a la actividad económica y al empleo en los países.

Entonces, ¿cuál es nuestra conclusión?

Ahora es un buen momento para invertir en infraestructura. Pero hay que invertir bien, allí donde exista una necesidad clara, y hacerlo de forma eficiente. Una inversión productiva y eficiente impulsará la producción que tanto se necesita, tanto hoy como en el futuro.

Publicado en colaboración con IMF Blog (iMF direct)

Autores: Abdul Abiad es subjefe de división del Departamento de Investigación del FMI, donde trabaja en las Perspectivas de la economía mundial. Davide Furceri es economista del Departamento de Investigación del FMI. Petia Topalova es economista sénior de la División de Estudios Económicos Mundiales del Departamento de Investigación del FMI.

Imagen: Trabajadores de la construcción en el emplazamiento del proyecto de desarrollo de King Abdullah Road en Riad, el 5 de febrero de 2013. REUTERS/Fahad Shadeed

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