Cómo se mantienen seguros sus depósitos bancarios

Cómo se mantienen seguros sus depósitos bancarios
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El mundo está convulsionado: el cambio climático está causando estragos en todos los continentes y se avecina un invierno ártico; los brasileños perdieron 7-1 (¿ocurrió de verdad?); la princesa Kate está embarazada otra vez (si es niña, ¿la llamarán Elizabeth?).

En este contexto, una pregunta fundamental persiste en el fondo de la mente de todo pequeño depositante: «¿está seguro mi dinero?»

La respuesta breve es «sí». Muy seguro.

Sin embargo, para personas como nuestras abuelas, que escondían efectivo debajo del colchón, tenemos que ofrecer algunas garantías más. Afortunadamente, en los países miembros más nuevos de la UE, las garantías y las medidas van de la mano: los principios bancarios están incorporados en las normas pertinentes de la UE y se han establecido las instituciones para aplicarlas.

Permítanme empezar por lo básico.

Según las normas de la UE, cada Estado miembro está obligado a tener un fondo de seguro de depósitos, normalmente administrado por una agencia de seguro de depósitos. En Rumanía se llama Fondul De Garantare a Depozitelor in Sistemul Bancar (FGDB); en Polonia es el Bank Guarantee Fund (BGF); y en el Estado miembro más nuevo de la UE, Croacia, es la State Agency for Deposit Insurance and Bank Rehabilitation (DAB). En esencia, todos cumplen la misma función: mantener nuestro dinero seguro. La pregunta, entonces, es cómo lo hacen.

En el marco actual, cada banco que opera en el mercado común de la UE debe aportar determinadas cuotas a un fondo gestionado por el Sistema de Garantía de Depósitos (DGS) de cada país. Luego, estas aportaciones colectivas se mantienen en inversiones muy líquidas, lo que garantiza que, si quiebra un banco, los fondos puedan pagarse a los depositantes en un plazo de 20 días hábiles.

La nueva Directiva sobre los DGS, que ya está en vigor, garantiza que los depósitos inferiores a 100.000 euros en un banco que quiebre se paguen en un plazo de 7 días hábiles. El límite de 100.000 € cubre esencialmente al 95 % de los ciudadanos de la UE. Se considera que quienes tienen más de 100.000 € son personas con un elevado patrimonio neto y, por lo general, cuentan con conocimientos financieros suficientes para tener una estrategia de inversión diversificada que proteja su dinero (por ejemplo, mantener depósitos en varios bancos, invertir en fondos mutuos, etc.).

Además, si una persona acaba de vender una casa (o si se ha producido cualquier otro llamado «acontecimiento vital» que haya hecho que tenga más de 100.000 € en su cuenta), la nueva Directiva prevé una cobertura mayor por un importe limitado, lo que da tiempo para invertir adecuadamente ese ingreso extraordinario.

¿Siete días, dice? ¿Cómo es posible identificar y pagar a millones de titulares de cuentas en tan poco tiempo?

Los sectores financieros están compuestos por una serie de «actores de la red de seguridad financiera» que trabajan sin descanso para garantizar la estabilidad del sistema. Las quiebras bancarias no suelen ocurrir de la noche a la mañana, y la tarea principal de los reguladores es supervisar a los bancos, prestando especial atención a aquellos cuyos estados financieros se están deteriorando. Entre otras cosas, los reguladores exigen a los bancos que identifiquen las cuentas que tendrían derecho a cobertura en caso de quiebra. Los DGS disponen de programas especiales para identificar las cuentas individuales y calcular los depósitos asegurados en caso de quiebra. Además, el DGS le devuelve el dinero directamente y de inmediato, sin que tenga que presentar una solicitud especial.

¿Tiene el DGS de mi país dinero suficiente?

Las necesidades de una red de seguridad financiera cambian con el tiempo y, por tanto, un DGS dispone de varias vías para garantizar que tenga dinero suficiente en cualquier circunstancia. Como recauda cuotas de los bancos, cuenta con un flujo constante de ingresos que puede utilizar para pedir dinero prestado cuando sea necesario ampliar la red de seguridad. Ese dinero puede obtenerse en préstamo del Gobierno, de los mercados financieros o también del Banco Mundial. Además, los DGS tienen derecho a pedir dinero prestado a otro DGS de la UE. Este amplio acceso a fondos está concebido para garantizar la estabilidad del sector financiero, algo clave en un sistema interconectado a escala mundial. Por tanto, en principio, no se utilizan fondos de los contribuyentes para asegurar sus depósitos ni los de su familia.

Entonces, ¿qué cambia con la nueva Unión Bancaria?

Con la nueva estructura, los Sistemas de Garantía de Depósitos de los Estados miembros funcionarán como una gran familia unida. Se ha reforzado la cooperación entre los distintos sistemas (por ejemplo, para compartir información y buenas prácticas). Esto es importante porque, si quiebra una sucursal de un banco extranjero, el DGS del país donde está radicado el banco (que asegura nuestro dinero) trabajará junto con el DGS de nuestro país para asegurarse de que recibamos nuestro dinero rápidamente.

¿Funciona siempre?

Debería funcionar siempre, pero, como demostró este verano en Bulgaria , a veces el panorama no es tan alentador como uno desearía. Dos quiebras bancarias y graves problemas para devolver los depósitos, que provocaron protestas semanales de depositantes enfadados en Sofía, demostraron que no bastan unas normas y políticas sólidas y claras. La Comisión Europea ha reaccionado, pero el sistema ha fallado claramente.

¿Qué hemos aprendido? Probablemente sea demasiado pronto para enumerar lecciones, pero diría que ni siquiera los mejores procedimientos bastan: la clave es actuar a tiempo y de manera adecuada.

¿Qué puede hacer el Banco Mundial para asegurarse de que el dinero que su tía Ivana ahorra con su negocio de costura siga estando seguro?

Además de ofrecer mecanismos de respaldo a los DGS mencionados anteriormente, el Banco Mundial ofrece productos destinados a garantizar que las redes de seguridad financiera sean sólidas. En primer lugar, el Banco puede ayudar a realizar simulaciones de crisis, que permiten detectar debilidades en los marcos de resolución bancaria. En este contexto, el Banco también aporta a las autoridades la experiencia internacional más pertinente y útil para corregir esas debilidades. En segundo lugar, a invitación de las autoridades de supervisión o de las agencias DGS (más recientemente, en Rumanía y Croacia), el Banco realiza evaluaciones independientes de estas agencias y analiza su cumplimiento de las normas internacionales fundamentales. Por último, el Banco también contribuye a esta agenda haciendo oír la voz de los países y de sus pequeños ahorradores en los foros internacionales, para ayudar a garantizar que se escuchen y protejan sus intereses.

Así que, la próxima vez que oiga que algún banco tiene problemas, no se apresure a retirar su dinero: probablemente las instituciones ya estén trabajando para mantener seguros los depósitos y garantizar que usted tenga acceso a ellos.

Esta publicación apareció originalmente en el blog Voces del Banco Mundial

Autor: Isfandyar Zaman Khan es líder de programa para Europa Central y Oriental y los países bálticos en el Banco Mundial

Imagen: Se muestran bajo luz ultravioleta billetes de 10 euros recién introducidos durante una conferencia de prensa en la sede del banco central de Alemania, el Bundesbank, en Fráncfort, el 7 de mayo de 2014. REUTERS/Ralph Orlowski

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