Se ha establecido una conexión directa entre las bolsas de Hong Kong y Shanghái. La denominada Stock Connect significa que los inversores de Hong Kong ya pueden comprar acciones cotizadas en la Bolsa de Shanghái a través de sus agentes de bolsa locales, y viceversa. Este es un momento histórico para China, pues abre aún más la puerta a los inversores, liberaliza su mercado de capitales y promueve la internacionalización de su moneda, el RMB, mediante las operaciones bursátiles bidireccionales de los inversores en ambos mercados. Se ha establecido una conexión directa
Fundado en 1990, el mercado bursátil de Shanghái ha experimentado un proceso de desarrollo de estilo «danza del bambú» durante el último cuarto de siglo. Tras alcanzar un máximo de 6.124 puntos en noviembre de 2007, en medio de una burbuja, el índice compuesto de la Bolsa de Shanghái se desplomó hasta su mínimo dos años después, en 1.614 puntos. Aunque ahora se ha recuperado hasta superar los 2.400 puntos, el mercado bursátil de Shanghái ha sido muy volátil durante los últimos siete años.
Los inversores de China continental prácticamente han perdido la esperanza en sus mercados bursátiles por diversas razones. La regulación ha sido ineficaz o incluso contraproducente, y las políticas gubernamentales, deficientes; empresas estatales con malos resultados se han presentado con una imagen favorable para cotizar en bolsa en poco tiempo. También hay problemas de fraude en el sector en China: son habituales las operaciones con información privilegiada, la exageración de beneficios y resultados, la falta de responsabilidad social de las empresas cotizadas y las expectativas irracionales de los inversores.
Para recuperar la confianza de los inversores, el regulador chino, la Comisión Reguladora de Valores de China, ha intentado aplicar reformas para mejorar la eficiencia del mercado y el rendimiento de las empresas, pero los resultados han sido decepcionantes. Esto explica en parte por qué, en abril de 2014, el primer ministro de China, Li Keqiang, anunció que las bolsas de Shanghái y Hong Kong se conectarían como una nueva iniciativa de reforma para fortalecer el mercado de capitales chino.
Un impacto profundo
El impacto en el mercado de capitales de China podría ser profundo. Acelerará la internacionalización del RMB y respaldará la posición de Hong Kong como el mayor mercado de liquidación de RMB en el extranjero del mundo.
La nueva conexión también mejorará la capacidad de China para captar capital destinado al desarrollo económico y social del país, además de aumentar la competitividad mundial de los mercados bursátiles de Hong Kong y Shanghái.
Por último, los sistemas jurídicos y regulatorios, así como las prácticas profesionales de la Bolsa de Hong Kong, pronto serán adoptados por su homóloga de Shanghái. Esto ayudará a restablecer la confianza en los mercados bursátiles de China continental. En conjunto, se fortalecerá la posición de Shanghái y Hong Kong como dos importantes centros financieros.
Una gran apertura
China lleva avanzando hacia esto desde 2005 , cuando el Gobierno central decidió liberalizar el tipo de cambio del RMB con la esperanza de que finalmente se convierta en una moneda mundial. El pobre desempeño del mercado bursátil y la falta de confianza de los inversores hacen que la población de China no disponga de un canal de inversión fiable para sus ahorros, lo que reduce la eficiencia económica de toda la economía nacional. Se espera que la conexión no solo ayude a que el RMB obtenga mayor reconocimiento mundial, sino que también restablezca la confianza de los inversores en los mercados bursátiles nacionales.
Este mecanismo de negociación abrirá una enorme vía para que la moneda china circule a través de los mercados bursátiles. A largo plazo, las acciones de Hong Kong incluso podrían cotizarse en RMB, en lugar de dólares de Hong Kong. Los inversores extranjeros podrán acceder al mercado de capitales chino a través de Hong Kong, por lo que tener RMB será parecido a tener libras esterlinas o dólares estadounidenses.
La reacción inicial a la noticia de este mecanismo de negociación ha sido en gran medida positiva en Hong Kong y Shanghái. Las acciones de Hong Kong bajaron el primer día, pero el Índice Compuesto de Shanghái ha subido más del 10 % en los últimos dos meses. A más largo plazo, cabe esperar que esta nueva conexión impulse el valor medio diario de las operaciones bursátiles y marque otro paso crucial en la liberalización del mercado de capitales de China y su deseo de convertir el RMB en una moneda mundial.
Publicado en colaboración con The Conversation
Autor: Shujie Yao es profesor de Economía y Desarrollo Sostenible de China en la Universidad de Nottingham.
Imagen: En esta ilustración tomada en Pekín el 11 de julio de 2013, se ven billetes chinos de 100 yuanes. REUTERS.



