Cómo afecta la desigualdad a los precios de los activos

Cómo afecta la desigualdad a los precios de los activos
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Comprender los cambios en los precios de las acciones, los bonos y otros instrumentos financieros está en el centro mismo de la economía financiera. Sin embargo, la teoría de la fijación de precios de los activos, como se conoce este campo de investigación, tiene valor más allá de las altas finanzas, pues busca comprender cómo perciben el riesgo las personas. Resulta que la desigualdad de ingresos explica mucho sobre cómo los distintos inversores de la escala de ingresos perciben el riesgo y reaccionan ante él.

Las investigaciones existentes concluyen que las fluctuaciones de los precios de los activos se deben, en su mayor parte, no a cambios en los pagos que generan los activos, sino a cambios en la percepción que tienen los inversores de los riesgos futuros. Determinar por qué cambian esas percepciones es uno de los principales objetivos del campo. Un nuevo artículo de la National Bureau of Economic Research muestra que los cambios en la desigualdad, en particular en la proporción de ingresos destinada al trabajo o al capital, pueden ayudar a explicar las fluctuaciones de los precios de las acciones.

El artículo de los economistas Martin Lettau, de la Haas School of Business de la University of California-Berkeley, y Sydney C. Ludvigson y Sai Ma, ambos de New York University, examina una pregunta concreta sobre la fijación de precios de los activos: el enigma que plantea el éxito de dos estrategias de inversión muy distintas, conocidas como inversión en valor e inversión de momentum. La inversión en valor es lo que su nombre indica: el inversor conserva un activo durante un tiempo, con la expectativa de que su precio aumente. Los inversores de momentum intentan obtener rentabilidad comprando activos que han tenido buenos resultados recientemente o apostando contra los que han tenido malos resultados. En otras palabras, esperan que se mantenga el impulso del activo.

¿Cómo pueden ambas estrategias de inversión ofrecer una rentabilidad elevada a los inversores? Los tres investigadores concluyen que la correlación entre sus rendimientos es negativa. Cuando a una estrategia le va bien, a la otra le va mal. A continuación, los investigadores buscan respuesta a una segunda pregunta: ¿qué tipos de inversores harían que ambas estrategias tuvieran buenos resultados, aunque en momentos distintos?

Lettau, Ludvigson y Ma muestran que incluir los cambios en la proporción del capital en un modelo aceptado de fijación de precios de los activos contribuye en gran medida a explicar este fenómeno. Este cambio en la economía en su conjunto influye en la valoración de las acciones. Su modelo explica entre el 85 y el 95 por ciento de la variación de los rendimientos medios de las carteras.

Cuando los inversores destinan el aumento de los ingresos del capital a acciones, las carteras de inversión que siguen la estrategia de valor obtienen buenos resultados. Pero cuando disminuye la proporción de ingresos de la economía que va al capital, las carteras de momentum obtienen buenos resultados.

¿Por qué ocurre esto?

El argumento del artículo es que los cambios en la proporción del capital en la economía tienen efectos distintos según la posición del accionista en la escala. Los inversores situados en la parte superior de la distribución de ingresos reciben la mayoría, si no todas, las ganancias derivadas de un aumento de la proporción de ingresos destinada al capital. Y los inversores de menor nivel en la distribución de la propiedad de acciones ven reducirse sus ingresos cuando la renta total se desplaza de los salarios, de donde procede la mayor parte de sus ingresos, hacia el capital, del que poseen relativamente menos.

A partir de estos hallazgos, Lettau, Ludvigson y Ma sostienen que la mayoría de los inversores del 10 por ciento superior de la distribución de la tenencia de acciones son inversores de valor, mientras que los del 90 por ciento inferior son, en su mayoría, inversores de momentum. No se comprende plenamente la razón exacta por la que quienes están en la parte superior invierten de manera distinta al resto de la población, y se necesita más investigación. Sin embargo, este artículo destaca cómo los cambios en la desigualdad afectan a la percepción del riesgo y, por tanto, al valor de los activos financieros.

Este artículo se publica en colaboración con The Washington Center for Equitable Growth. Su publicación no implica que el World Economic Forum respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Nick Bunker es asociado de investigación de políticas del Washington Center for Equitable Growth.

Imagen: Una ilustración fotográfica tomada en Varsovia el 18 de enero de 2011 muestra una moneda de 1 euro sobre billetes de un dólar estadounidense. REUTERS/Kacper Pempel.

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