La correlación es sencilla: la creación de empleo es el eje central del desarrollo económico, pues mejora los niveles de vida, aumenta la productividad y fortalece la cohesión social. Por ello, promover el acceso al mercado laboral para todos, incluidos los grupos tradicionalmente marginados, es fundamental para lograr un crecimiento real y sostenible.
Tras el éxito de «Women, Business and the Law», que se centra en la discriminación de género en la legislación y su impacto en la economía, el Grupo Banco Mundial lanza ahora una nueva iniciativa que desarrollará un conjunto de indicadores para medir la legislación discriminatoria por motivos de raza u origen étnico, religión y orientación sexual. Federica Saliola, gerente del programa y jefa del equipo de trabajo del proyecto, lo presentó por primera vez ante un público externo el 11 de noviembre, en la conferencia Sexural Orientation and Gender Identity & Development: International Human and Economic Development, LGBT Rights and Related Fields, organizada por The Williams Institute.
En su discurso, la Sra. Saliola recordó a los asistentes que, pese al rápido crecimiento de las economías emergentes, no todos los sectores de la sociedad se han beneficiado por igual, la desigualdad de ingresos ha aumentado y 1.000 millones de personas siguen viviendo por debajo del umbral de pobreza. Por ello, durante los próximos tres años, el nuevo proyecto ampliará la base de conocimientos sobre las leyes, regulaciones e instituciones que discriminan a las minorías étnicas, raciales, religiosas y sexuales, y recopilará datos de varias economías comprendidas en el Grupo de Indicadores Globales.
La recopilación de datos comparables y fiables entre países es el primer paso para promover un crecimiento inclusivo y, como señaló persuasivamente la Sra. Saliola: «La comparación es lo que impulsa la acción gubernamental».
A medida que este nuevo proyecto cobre impulso, reforzará la idea de que el crecimiento económico real va de la mano de la igualdad de oportunidades para todos. Sin duda, el crecimiento inclusivo es la forma más eficaz y equitativa de garantizar el desarrollo sostenible.
Esta publicación apareció originalmente en el blog del Banco Mundial
Autora: Elaine Panter es consultora del Grupo de Iniciativas Especiales y trabaja en el proyecto Igualdad de oportunidades en la prosperidad global.
Imagen: Una mujer con un bebé a la espalda observa un asentamiento informal en la capital, Luanda, el 30 de agosto de 2012. REUTERS.



