Las cámaras de compensación (CCP) desempeñaron un papel significativo al proporcionar estabilidad a los mercados financieros durante la COVID-19.
El éxito de los esfuerzos de preparación de las cámaras de compensación podría servir de ejemplo para otros sectores e industrias que necesitan una inversión continua en continuidad y otras medidas de protección.
En marzo, la turbulencia en los mercados financieros mundiales provocó una volatilidad extrema y récords de volumen de negociación, con cientos de millones de transacciones ejecutadas. A pesar de esta actividad sin precedentes, los mercados financieros nunca flaquearon: el enorme número de transacciones se compensó y liquidó cada día, lo que garantizó que los compradores recibieran sus valores y que los vendedores fueran pagados por ellos a tiempo.
Las cámaras de compensación (CCP) desempeñaron un papel significativo al proporcionar esta estabilidad, operando entre bastidores para procesar transacciones sin fallos, mitigar el riesgo mediante la supervisión de las exposiciones y la exigencia de márgenes para protegerse frente al incumplimiento de una empresa, y promover la eficiencia y la liquidez. Estas actividades, y otras muchas, contribuyeron a garantizar que las empresas y los mercados se mantuvieran estables y que los inversores pudieran confiar en la integridad del sistema financiero.
A medida que la economía sigue afrontando los retos que trajo la pandemia, la importante función que desempeñan las cámaras de compensación cobra mayor protagonismo. A continuación, se presentan cuatro funciones clave que desempeñan las cámaras de compensación y cómo han ayudado a mantener los mercados estables y seguros durante la crisis de la COVID-19.
Proteger la integridad del sistema financiero
La responsabilidad más importante de una CCP es garantizar la finalización de la operación en caso de incumplimiento de una o ambas partes. Una vez que una CCP ha comparado y verificado una operación, se interpone entre las dos partes, actuando como comprador legal del vendedor y como vendedor legal del comprador. En ese momento, independientemente de lo que le suceda a cualquiera de las partes, la CCP garantiza que la operación se completará.
Tras el desplome del mercado de 2008 y la expansión de la compensación central para una amplia gama de productos financieros, la normativa exige ahora a las CCP cumplir con normas reforzadas de gestión del riesgo, incluida su metodología de márgenes. El margen es el elemento vital de una cámara de compensación, ya que debe disponer de fondos suficientes para completar la actividad de negociación pendiente de sus miembros en caso de que una o varias empresas incumplan. Por ello, las CCP deben disponer de recursos adecuados para cubrir tanto la exposición al mercado como las necesidades de liquidez para hacer frente a un incumplimiento, reservas apropiadas para reducir el riesgo sistémico, y deben ser capaces de medir la exposición al riesgo y realizar ajustes en tiempo real.
Al aumentar la capacidad de procesamiento y someter los sistemas a pruebas de estrés para garantizar su capacidad de gestionar volúmenes récord, las CCP actúan como una fuerza estabilizadora cuando los mercados se encuentran en su punto más volátil, como ocurrió en marzo, cuando el volumen se disparó hasta casi tres veces los niveles normales. Y cuando una empresa quebró a finales de marzo, las CCP intervinieron para subastar la cartera de forma eficiente y liquidar posiciones sin que las contrapartes ni el sector sufrieran pérdidas. Este incidente ilustró claramente una función fundamental de las cámaras de compensación: evitar que problemas significativos de liquidez o de crédito se propaguen rápidamente por las entidades financieras vinculadas entre sí mediante operaciones. Además, el marco de gestión del riesgo de las CCP incluye garantizar la solidez y la solvencia de los socios comerciales mediante el mantenimiento de rigurosas normas de admisión de miembros, la exigencia de información financiera y la realización de una vigilancia financiera de los participantes. Estas medidas garantizan que el incumplimiento de una sola empresa no se extienda hasta convertirse en un contagio generalizado del mercado.
Fomentar la competencia mediante el acceso abierto
Las cámaras de compensación de Estados Unidos, incluidas las gestionadas por DTCC, contribuyen a fomentar la competencia entre las plataformas de negociación al proporcionar un acceso equitativo a sus servicios. Esto genera eficiencias operativas, oportunidades de compensación neta y requisitos de margen estandarizados que favorecen la integridad del mercado, la transparencia, la reducción del riesgo sistémico y la disminución de los costes operativos.
En lugar de contar con una única bolsa nacional, situación más habitual en Europa o Asia, Estados Unidos cuenta con unas 50 bolsas de valores y plataformas de negociación alternativas registradas, frente a menos de 10 en la década de 1970. Todos estos centros tienen acceso abierto para conectarse a la cámara de compensación centralizada que presta servicio al mercado, la cual es gestionada por DTCC. Nuestra CCP es neutral con respecto al mercado y no muestra preferencia por una bolsa o centro de negociación frente a otro.
Como resultado, las plataformas pueden competir libremente en la fase de negociación, al tiempo que los servicios críticos posteriores a la negociación se estandarizan para proteger la estabilidad del mercado. Esta estructura ha contribuido a crear los mercados de capitales más amplios y profundos del mundo, reduciendo los costes de negociación y el coste de formación de capital, lo que, en última instancia, beneficia a los emisores y a los inversores en valores. Aunque el acceso abierto existe a nivel mundial, en Estados Unidos es un mandato. A medida que los servicios financieros siguen consolidándose, aumenta la importancia de las CCP en lo que respecta a garantizar un acceso al mercado justo y abierto y un trato equitativo, independientemente del tamaño. Asimismo, contribuyen a fomentar la diversidad de miembros compensadores y de participantes en el mercado, lo que resulta esencial para la estabilidad de los mercados financieros en su conjunto.
Probadas en situaciones de crisis
La capacidad de las CCP para gestionar con fluidez un volumen y una volatilidad significativos durante la pandemia no es casualidad. Los mercados se mantuvieron estables en marzo pasado porque las cámaras de compensación llevan años invirtiendo en tecnología y realizando una planificación exhaustiva de resiliencia. Estos esfuerzos incluyen la realización de ejercicios de mesa sectoriales que simulan escenarios de estrés para el mercado, las operaciones y la continuidad del negocio, incluidas interrupciones tecnológicas, denegación de acceso, pérdida de un tercero crítico o clave, desastres naturales e incluso una pandemia. Durante la crisis actual, el sector pasó sin problemas a un entorno de trabajo remoto porque lo habíamos probado y planificado previamente.
Por naturaleza, las CCP aprenden de cada crisis (una perturbación del mercado, un huracán o un atentado terrorista) e incorporan esas lecciones en el futuro en ámbitos como la automatización y la digitalización, y el refuerzo de la gestión del riesgo financiero y no financiero.
Como parte del marco de gestión del riesgo de una CCP, también planificamos y realizamos periódicamente ejercicios para eventos de alta volatilidad y alto volumen, así como para el incumplimiento de una o más empresas miembros, con el fin de garantizar que disponemos de los recursos financieros, el personal y los sistemas adecuados para completar la liquidación y mitigar los riesgos sistémicos en condiciones extremas del mercado. Las CCP examinan una combinación de factores, incluidos los volúmenes históricos, y realizan pruebas de estrés sobre sistemas individuales y sobre el procesamiento de extremo a extremo.
«Predecir cuándo llegará la próxima crisis es una tarea imposible, pero la preparación es clave para capear las tormentas que se avecinan.»
Michael C. Bodson, presidente y consejero delegado de The Depository Trust & Clearing Corporation
(DTCC)
Cuando los mercados se desplomaron en marzo, esta experiencia y formación resultaron inestimables. En DTCC, nuestros equipos actuaron de inmediato cuando los mercados comenzaron a sufrir sacudidas, supervisando de cerca las carteras intradía, los márgenes, las clases de activos y la actividad, así como otros muchos indicadores clave para gestionar la turbulencia. Mantuvimos un contacto frecuente con los reguladores y los clientes, nuestro grupo de ciberseguridad estuvo en alerta máxima, y los equipos de procesamiento y tecnología supervisaron nuestros sistemas para poder gestionar el volumen sin fallos. Toda esa preparación e inversión en infraestructura resultó esencial para responder con rapidez a las oscilaciones del mercado y garantizar que todas las operaciones se procesaran, compensaran y liquidaran. Parafraseando un conocido refrán, el fracaso no era una opción.
Innovaciones y eficiencias futuras
Hoy en día, las CCP siguen contribuyendo a configurar el futuro del sistema financiero y utilizan la tecnología financiera (fintech) para impulsar mejoras en la estructura del mercado. Las tecnologías emergentes, como la tecnología de registro distribuido (DLT), la inteligencia artificial, el aprendizaje automático y la computación en la nube, también desempeñan un papel al crear oportunidades para optimizar los procesos existentes o rediseñarlos por completo. Algunas infraestructuras de mercado ya están dando pasos en esta dirección, y sus experiencias están orientando al sector. La Bolsa de Australia, por ejemplo, avanza en sus planes para sustituir su sistema de compensación y liquidación, de 25 años de antigüedad, por una plataforma DLT, mientras que la Bolsa Suiza SIX continúa progresando en la puesta en marcha de una plataforma de negociación, compensación y liquidación de activos digitales.
DTCC avanza con iniciativas para transformar determinados servicios mediante la tecnología financiera, al tiempo que explora activamente nuevas vías para impulsar la digitalización, entre ellas la implantación del procesamiento sin intervención manual mediante la firmeza de la liquidación, la optimización de la liquidación, la extracción de valor de los datos para los clientes, la ampliación de las capacidades de compensación e información, y la automatización del ciclo de vida de la gestión de garantías.
La pandemia, lejos de haber terminado, seguirá poniendo a prueba a los mercados. Sin embargo, el éxito de los esfuerzos de preparación de las cámaras de compensación podría servir quizás de ejemplo para otros sectores e industrias que necesitan una inversión continua en continuidad y otras medidas de protección. Predecir cuándo llegará la próxima crisis es una tarea imposible, pero la preparación es clave para capear las tormentas que se avecinan.



